miércoles, 5 de agosto de 2009

CLASES DE AMOR, AMOR DE CLASES

¿Poesía? x SSMM

En esta hipótesis de vida y de amor, a los pobres también se les está imposibilitado amar con el amor de los pobres, con el amor de los ricos, inclusive hasta con el amor del Dios según los humanos, con el amor de prójimo.

¡Amores de distintas clases, clases de distintos amores!, de diferentes posiciones, de semejante forma, todas escritas con las mismas letras, la misma palabra, amor.

Pensar que el Dios Cristo intentó descubrirlo dentro del corazón del mundo y de los humanos, pero no pudo, y solo dejó su cuerpo humillado, sucio y ensangrentado para que los gusanos lo devorasen con sus derechos innegables de vivir, el don del Dios.

Así, con el hambre, la ignorancia y la indiferencia inevitable del sordo mundo que me duele, frente a todos fingiré amar, fingiré ser feliz ante los ojos de nuestro prójimo porque no sé lo que realmente significa el amor; y fingiendo así, eyacularé en lo más profundo de una vagina del mundo un amor del tamaño de mi pene para sentirme inmensamente feliz de jugar con esta hipótesis de vida ideada por este sordo mundo como aquella juega conmigo.

Y casi como en un acto sexual de venganza ridícula y humana, desesperadamente pretenderé masturbar mi pene dentro de una vagina por jugar también con el mundo solamente de igual a igual y no menos ni mas; quizá porque la ofensa enaltece a mi ser o porque solo así doy forma a mi ser sin ser, porque también el dolor abriga a mi piel, me protege del frío, del final hipotético, del final sin final. Ahora me doy cuenta, el verdadero Dios hipotético revelado del mundo está escondido en alguna parte de ella, en alguna parte de ti, esperándonos, para hacernos, para idearnos más que humanos.

A pesar de toda clase de amor, de todo amor de clase, fingiré amar, ¡lo sé!, pero no podré escapar del verdadero amor, del amor real y auténtico, la esencia del mundo y de la vida -aunque hipotética- que es buscar el pan de cada día sin importar cómo y así sobrevivirle a cualquier clase de amor, a cualquier amor de clase.

Así también, fingiré sufrir por causa del amor, sufriendo verídica y dolorosamente mi condición de pene ambulante que cuelga sostenido por dos piernas, protegido por dos brazos, alimentado por una boca, mirándole al hueco mundo a través de mis ojos que mordiendo mis orejas de algún modo pudiera pedirme con su suave voz silenciosa que la copule para así aliviar lentamente nuestro dolor producido por esta hipótesis de vida y sus clases de amor, sus amores de clase.

Y en la inevitable inmensidad desolada del desengaño de nuestra hipótesis de vida, el sexo amor, el coito, el orgasmo y la eyaculación son el aliciente perfecto, el néctar del engaño del mundo para reproducir tal hipótesis de vida y de amor, y así el sordo mundo siga sintiéndose vivo, siga oyéndose en su soledad para no sentirse solo; engaño del mundo para hacernos pensar de que somos los únicos seres exclusivos y fantásticos, incluso de fuente divina, que no nos hace pensar de que realmente el Dios pudiera tener la forma de algún insecto tan insignificante y despreciable por los humanos, que no es a nuestra imagen ni semejanza y que es de una clase de amor diferente al de los animales humanos que cultivan sus amores de clases y sus clases de amores en el suelo de sus libertades, de sus voluntades, rebeldes de ser solo hipótesis de vida, hipótesis de amor.