domingo, 25 de octubre de 2009

BLINDANDO A AL QAEDA

Por: Saúl S. Mandujano Mieses

La estrategia norteamericana y anglosajona en el medio oriente busca de manera alterna (guardando las formas) el de blindar y fortificar indirectamente a las huestes de los Talibanes que son la organización insumo de Al Qaeda y también la fuerza militar miliciana de avanzada genuflexa que SUPUESTAMENTE “LE DARÁ UN DURO GOLPE A LOS EE.UU.” DE MODO SIMILAR AL QUE LE PROPINARON A LA EX URSS, es decir, la victoria de unos muertos de hambre frente a la todavía mayor potencia mundial, hoy regional. Eso se va a configurar inevitablemente por las siguientes razones.
El afán de consolidar su posicionamiento en Pakistán con el apoyo de sus aliados pakistaníes y los movimientos de guerra de guerrillas de los Talibanes y de diversos grupos terroristas afines apuntan a constituir en aquella zona el tan mentado Escudo Antimisiles frente a un escenario hipotético de agresión de los demás países fronterizos incluyendo Irán e India. A nadie deberá de extrañar que los Talibanes recuperen el poder en Afganistán si se mantienen estas perspectivas geoestratégicas de los defensores del antiguo mundo unipolar.
Ello significa en la práctica el blindamiento y potenciamiento de las milicias diversas agrupadas en torno a Al Qaeda y los Talibanes en un simulado escenario real de enfrentamiento y combate para mantener el control mediático sobre la población de aquellos países frente a una amenaza “real” como la que representan hipotéticamente los Talibanes y Al Qaeda (diré que “ciertamente” para hacer corrillo de los argumentos norteamericano-anglosajones del peligro del terrorismo que tiene hoy cualquier fuente).
En estos escenarios, el empleo de las bombas inteligentes (y demás medios tecnológicos empleados indiscriminadamente contra el pueblo de Irak y cuyos costos humanos ya habrían superado el millón de personas) no son prudentes de utilizar pues eliminarían de golpe el peligro Talibán y dejarían de ser funcionales al argumento del “peligro terrorista” que es utilizado por los norteamericanos y aliados para justificar-sostener su presencia en aquellas zonas, tal y como sucedió en Irak.
Pasando Pakistán a control total de los aliados norteamericanos (el “peligro terrorista” va a consolidar a sus aliados en el poder en Pakistán y neutralizar totalmente a los opositores de cualquier índole que existan o puedan surgir –tal como sucedió en el Perú con Fujimori y en el combate contra Sendero Luminoso-), este país se constituiría en el centro de exportación del terrorismo de los diversos grupos que conglomera Al Qaeda hacia todo el medio oriente. La tendencia sería progresivamente hacia la India y finalmente Rusia y China, quienes tendrían que actuar para neutralizar a estos grupos mercenarios y terroristas.
A todas luces, el peligro real no son los miserables y mugrosos talibanes (en el buen sentido de la palabra). Si vencieran, me preguntaría: ¿cómo lo hicieron?, ¿quiénes los ayudaron?
Parece gracioso todo esto. Pero lo real es que (parafraseo arbitrariamente) a toda fuerza de reacción se le opone otra de magnitud equivalente pero en dirección opuesta y eso es lo que cambia la percepción de los acontecimientos.
En este escenario resulta casi jocoso, pero comprensible por su corazoncito norteamericano, el argumento de James Petras que dice respecto de la guerra de los Talibanes “No son simplemente algunos terroristas sueltos. Es una guerra popular, prolongada y con capacidad de sostenerla por muchos años.”. Habría que preguntarle si piensa lo mismo de Sendero Luminoso en el Perú que al lado de Al Qaeda solo fueron –son- mansas palomitas.
El fiasco que representó la regresión continua de las ínfulas de la lucha anti-terrorista en el Medio Oriente (las guerras preventivas) y cuyo resultado general se manifiesta en la crisis global del capital les lleva a reestructurar o influenciar indirectamente en la reconstitución de lo que desarreglaron en Afganistán.
Lea esto publicado en la web por Iarnoticias.com: “…El asesor estratégico del Comando Central de las fuerzas de EEUU, David Kilcullen señaló que si Islamabad colapsaba, la red extremista Al Qaeda "podría tomar el control y adquirir armas atómicas". “Pakistán tiene 173 millones de habitantes, 100 armas nucleares, un ejército mayor que el de Estados Unidos y a las bases de Al Qaeda en dos tercios del territorio que el gobierno no controla”, señaló el asesor del Pentágono….”.
De lo que sí estoy totalmente seguro es que pese a los pronósticos negativos de quienes piensan que Barack Obama es un mentiroso y no cumple sus promesas (no sin razón que les asiste), el retiro de las fuerzas norteamericanas de Afganistán es un hecho. Pero no regresarán a EE.UU. sino que serán desplazados progresivamente a otros escenarios cercanos con el argumento indiscutible de la crisis global. ¿Intuye usted a dónde?
El mal (“buen”) ejemplo de quienes utilizan el terrorismo como argumento –indiscutible- es inevitable que lo copien los organismos de seguridad “clandestinos” de los demás países incluyendo a los países latinoamericanos como el Perú. La razón: la crisis económica global en el contexto emergente de los Estados Imperialistas Regionales y la presencia aún de grupos guerrilleros que compiten política militarmente por el poder.
En el Perú no es casual que se haga un show aparentemente mediático (cortina de humo) con la difusión del libro de “De Puño y Letra” del líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán Reinoso. Alan García (al igual que Toledo durante su gobierno) no escapa a la configuración internacional global de este entramado político de seguridad del sistema capitalista.
A estas alturas debemos preguntarnos: ¿y dónde están los procesados del Grupo Colina fugados de la justicia peruana, no hace mucho de una diligencia judicial, mientras salían a comprar agua por la sed en la tienda del frente y fugaron en una combi?, ¿estarán preparando su retorno obviamente a los pasillos del circo judicial voluntariamente así como salieron?