sábado, 26 de diciembre de 2009

CAUSAS DEL MAL DESEMPEÑO ESCOLAR EN LA ZONA RURAL DE CASTILLAPATA

(El siguiente texto –extracto- forma parte de observaciones hechas durante mi desempeño laboral)

Como resultado de mis observaciones hechas a los alumnos y alumnas durante los años de permanencia en la I.E. 36121 del Centro Poblado de Castillapata del distrito de Yauli provincia de Huancavelica, sobre las causas del bajo rendimiento académico de los alumnos, en orden de importancia las enumero a continuación:

1º. Necesidades insatisfechas de la población (las familias). Carencia de agua potable y desagüe, hacinamiento familiar, recursos económicos restringidos, ingresos temporales.

2º. Falta de apoyo de los padres de familia. Motivado por la ausencia de los mismos en razón de la búsqueda de recursos económicos para el sostén de sus familias lo cual es la prioridad para ellos. Mujeres en su totalidad analfabetas. Cabe tener en cuenta que las generaciones de jóvenes que egresan de la primaria y secundaria van a disminuir (posiblemente) esta situación con el transcurso del tiempo. Casos de abandono familiar.

3º. Desmotivación en los alumnos. Producto del reconocimiento tácito de su no inclusión social y política en la toma de decisiones concretas y no solo electorales. Carencia de útiles escolares necesarios en sus hogares, mal nutrición (deficiente en proteínas). Trabajo infantil no reconocido (el pastoreo permanente durante todo el año, el trabajo temporal o vacacional tales como la recolección de café en la selva, elaboración de ladrillos, venta de golosinas, trabajo doméstico, lustra botas en la costa, entre otros).

4º. Carencia de estrategias didácticas y cognitivas del profesor de aula. Involucra el desconocimiento del quechua o del dialecto local. Desconocimiento del desarrollo del pensamiento en los niños y de la evolución de sus procesos mentales, es decir, predominio de la concepción subjetiva del significado del pensamiento al asignársele un carácter específicamente “espiritual”, extracorpóreo e inclusive inmaterial.

5º. Ineficiente enfoque de las instituciones tales como MINEDU, DRE, UGEL, APAFA, de cómo abordar los problemas en la institución. Ello se pone en evidencia por ejemplo en la remesa de libros y cuadernos de trabajo de 1° y 2° solamente en español o castellano que se traduce en un gasto económico inútil en este sector (que no pueden pintar con materiales no convencionales, romper, cortar, más allá del dibujo y ocasionalmente pegado)(1), dado que los niños en primer y segundo grado están en la fase de “reconocimiento” de las palabras (pero no lectura) y de la “adquisición de sus significados” incipientemente de las palabras en castellano (2). Resulta en estas condiciones casi absurdo evaluar solo la lectura y comprensión lectora de los niños y niñas de 2° a finales de todos los años (y con exámenes en castellano), y tratar de ver si hay o no hay resultados concretos y estadísticos que evidencien “mejoras” si no se ha interpretado correctamente ni resuelto la problemática del “encuentro de dos mundos” como se suele referir al encuentro de dos estructuras mentales diferentes (solo en el tipo, uso u organización de símbolos-parámetros para el desarrollo-estructuración del pensamiento) diseñadas en quechua (estructurada y en funcionamiento ya en el cerebro de los niños y niñas desde su nacimiento) y en castellano (del que carecen casi totalmente al ingresar al nivel primario).

NOTAS AL PIE:
(1) Téngase en cuenta que los padres, que por vivir en condiciones precarias, no envían al nivel de inicial a sus hijos por el gasto que involucra (desconociendo el daño que le provocan al niño o niña al tomar tal decisión) ni se exige su obligatoriedad.
(2) Hay que tener en cuenta que en este proceso deberían participar los miembros de los hogares de los alumnos, pero que no contribuyen con ello pues fuera de la I.E. se utiliza en todo momento el quechua y no el castellano lo que medra o va en contra de los esfuerzos del profesor en el aula. Parece muy simple optar por el bilingüismo como salida inmediata solo con el afán de cumplir con lo programado en los diseños específicos que les manifieste “resultados concretos” según la visión de los funcionarios en educación que el profesor bilingüe puede viabilizar a su criterio (la justificación del trabajo).