sábado, 16 de enero de 2010

PROGRAMA “JUNTOS” Y EDUCACIÓN

Por: Saúl S. Mandujano Mieses 16/01/10

Por la experiencia personal de ser un agente del proceso educativo en la zona rural, población que recibe compensación económica por la implementación del modelo neoliberal, es decir, el abandono de la promoción económica y productiva del sector agrícola por su influencia de inestabilidad macroeconómica y estadística a los índices respectivos de la economía (el primer gobierno de García padeció de esto y hoy de manera interesada y proselitista intenta implementar bajo una perspectiva electoral, temporal y extraordinaria con una ley que intenta dizque “favorecer” a determinadas comunidades en la región Junín en una burda reedición de su propuesta electoral del 2005 llamada “Sierra Exportadora”; en el contexto del modelo neoliberal reinante en nuestro país ¿obedecerá esta medida oportunista de liberación de determinadas cargas u obligaciones económicas a esas comunidades con una medida futura de eliminación del programa “Juntos”?, el tiempo lo dirá).
En determinado momento de la vida educativa se decidió vincular este programa con la educación en el sentido de la asistencia obligatoria de los niños beneficiados a las Instituciones Educativas. Esto inicialmente pareció adecuado debido a la deserción escolar.
Existen supervisores(as) que se encargan de verificar la asistencia de los alumnos solicitando el registro de asistencia al profesor de aula. El inconveniente es que algunos niños faltan a veces, por ejemplo, más de una semana al mes principalmente por las necesidades económicas en sus hogares y el docente conocedor de esta realidad en solidaridad con los mismos tiene que “mentir piadosamente” muchas veces con la anuencia de los supervisores(as) para que no se le quite la subvención económica de los S/100 Nuevos Soles.
Son las mentiras las que no se pueden tolerar, mentiras al que se nos induce involuntariamente y por nuestro compromiso social. Es decir, este programa debe desvincularse del sector educación y no debe condicionarse con la asistencia ni con ningún requisito con la educación. Es un derecho que tienen todos aquellos que han sido involucrados por la adopción y por el sostenimiento del modelo neoliberal (no es motivo de discusión en este artículo el giro centralista u otro que se le quiera dar a estos dineros por parte de determinados entes regionales o municipales que podrían catalogarlo como compensación improductiva). Uno está de acuerdo con la dación de ese valor monetario progresivamente depreciable pero sin condicionamientos de ningún tipo ni por el uso que se haga de éste.
Según las fichas de supervisión de los agentes de este programa “Juntos”, algunos de los niños tiene asistencia regular, es decir, que no faltan a sus clases o asisten normalmente; aquello puede estar lejos de la realidad. Quienes quisieran utilizar estas fichas (firmadas por nosotros) como instrumento indirecto del aprendizaje de los niños en el aula puede tendenciosamente emitir determinados juicios erróneos respecto del trabajo docente, del aprendizaje de los niños y de los índices de repitencia. Cualquier investigador analista pedagógico serio está alertado.