domingo, 7 de febrero de 2010

¿QUIÉNES DEBEN ESTAR EN EL SECTOR SALUD?

Y QUIENES EN EL SECTOR EDUCACIÓN

A todas luces no es lo mismo el sector educación que el sector salud pues éste último es más delicado.
Mi opinión no necesariamente busca quedar bien con las personas de cualquier tendencia política aunque sea inevitable desligarlas.
Somos observadores de lo que sucede últimamente en el contexto actual por negligencias ocurridas en el hospital Sabogal por ejemplo como ocurre en otras instituciones públicas como particulares.
Los problemas o las causas a esas acciones erróneas pueden atribuirse a muchas con sustento tal vez.
No creemos que lo que se aplicó y se sigue aplicando al sector educación sea extrapolable al sector salud. Es decir, de responsabilizar únicamente a los maestros de la crisis en la educación. Acto cobarde y politiquero de evadir responsabilidades y generar un clima de inestabilidad para aplicar medidas intervencionistas con un carácter principalmente político tal como lo hemos venido observando en por ejemplo este último proceso de nombramiento docente.
Recuerdo los años en que participé en un proceso similar durante el gobierno de Alejandro Toledo en el que salí nombrado en el papel y tuve que movilizarme (tuvimos que movilizarnos) para que se de una tercera etapa en el que recién pude nombrarme en los hechos. Un nombramiento nada fácil que mis detractores pretendieron atribuirle a Toledo y al favor político mi nombramiento.
De favor no tuvo nada. Primero dimos la evaluación escrita en el que obtuve el segundo puesto a nivel nacional (39.72 de 40 puntos), luego vino la evaluación de expedientes y de la experiencia laboral y finalmente la entrevista personal que hoy es motivo de comentario.
Habiendo abandonado la maestría en la UNA La Molina (que ya es asunto enterrado) por la presión mediática y solapada del reeleccionista Fujimori y comparsa y que marcó el inicio en mi vida personal del enfrentamiento directo con la dictadura fujimontesinista mucho antes de que Toledo se subiera al coche, es que decidí incursionar en la educación dado que mi formación autodidacta en la Molina en esta área tenía ya años desarrollándola (que involucró comentarios y hechos enojosos y adversos de bibliotecarios que lo veían como pérdida de tiempo por parte mía).
Siendo aproximadamente la 01 pm de la entrevista personal se me formularon las preguntas pertinentes que absolví. Me hicieron sentar en espera y un profesor asistente me trajo la hoja para que firmara la conformidad de los resultados de la evaluación final. Los puso sobre la mesa y me dispuse a firmarla. Por esas cosas de la vida y de la desconfianza aprendida en la guerra interna que se supone no debería tener respecto de las personas honorables que conformaban una comisión evaluadora detuve mi mano y observé el contexto. Aquel hombre había puesto una hoja bond en blanco que cubría las notas de la evaluación y del promedio general y solo dejaba libre el área donde debía firmar. Le quité las hojas, retiré la hoja bond y revisé si estaban las notas de la entrevista y no había mucho menos el promedio final.
Se admiró y dijo “disculpe profesor”. Le dije que no firmaría y que lo llevara al jurado a lo que no accedió sino que lo llevó a la mesa donde estaba el presidente de la comisión a pesar de que los miembros del jurado entrevistador estaban libres. Larga fue la espera y los peros también.
Uno de los profesores después de casi una hora de verme sentado allí me invitó a que espere afuera a lo que yo accedí. Pensé acudir a los observadores de Transparencia pero decidí esperar por esas cosas aprendidas durante la guerra interna y la desconfianza en cualesquier ente de supervisión aunque éste fuese aquello que se denomina como Poder Judicial (denunciar "mi caso" habría truncado probablemente mi nombramiento si hubiese trascendido los fueros de la comisión). Desde ese momento sin pestañar vigilé mi expediente pues la desconfianza ya me había embargado. Tuve que esperar hasta casi las 07 pm pese a las reiteraciones a la comisión para que vean “mi caso”. Solo cuando debieron pasar a evaluar a los de secundaria es que me llaman para “solucionar” “mi caso” siendo éste el último y único sobre la mesa del presidente de la comisión.
Ya casi a más de 06 horas de la entrevista y sin saber lo que me habían preguntado es que deciden ponerme las notas correspondientes y todos a su criterio sin concertación. Promediaron, salí aprobado con un punto más al mínimo exigido con el que pasaba a ser “nombrado” en el papel, después vendrían jornadas de lucha para lograrlo. El responsable de la comisión me llamó a su mesa y me pidió disculpas arguyendo ajetreos y exceso de trabajo que no habían hasta el momento de el “error involuntario” de aquel que pretendió que firmara cubriendo con una hoja bond una hoja sin calificaciones ni resultado.
La lucha contra la dictadura tiene su contraparte en la lucha contra los comunistas y filo senderistas u opositores caídos en la desgracia de serlo por que sí. No en vano escucho opiniones actuales de “¿cómo es que se nombró éste h…?”, “¿quiénes permitieron que se nombrara?”, “si este h. de p. intentó representar a los emerretistas y principalmente a los senderistas en la federación de estudiantes de la UNALM?, ese tipo es peligroso” entre otros no publicables (sobre ello escribiré un artículo en su momento de manera somera para no aburrir).
Luego vino el caso de Ucayali del que tuvimos que retirarnos por que un presidente regional hoy procesado por la muerte de un periodista y sus partidarios nos negaron la permanencia y el nombramiento en aquellas zonas (NOTA ACLARATORIA HOY MARTES 09 FEBRERO: hubo un error mío respecto de esta persona pues lo confundí con el ex alcalde Valdez procesado por ese delito y ya era sabido que iba a ser exculpado ayer 08 febrero por miembros del "poder judicial". Disculpas por el error pues se trataba de un paisano mío que posiblemente nos envió a sus churres durante todas las medianoches madrugadas en nuestra permanencia en Pucallpa tildándonos de foráneos entre gritos altizonantes y amenazadores). Luego vino Huancavelica en el que nos hicieron una mala jugada cuando se movilizó a los contratados para evitar nuestro nombramiento.
Aquí nos dividieron en dos facciones y nos trataron de enfrentar, lográndolo. Las autoridades de la DRE Huancavelica nos acusaron de querer boicotear el nombramiento y de que estábamos poniendo piedras en el camino para ello. En vista de que no había visos de solución y la carencia ya del dinero necesario para seguir allí es que muchos retornamos a nuestros lugares de origen a agenciarnos de más dinero y cuando retornamos a Huancavelica, OH SORPRESA, ya se habían ido a la ciudad de Lima un día antes y durante la madrugada se habían otorgado las plazas.
El enojo y el desconcierto para mis colegas fue muy grande pero no para mí como si yo ya adivinara aquello. Nos fuimos a Lima al MINEDU en San Borja y nos dijeron que ya se habian entregado las plazas en otro lugar, que aquí no teníamos nada que hacer, que las plazas sobrantes eran de competencia de la DRE. Volvimos con la misma a Huancavelica. Atrás quedaron nuestras plazas más cercanas (yo tenía la opción 32 para escoger una plaza cercana a Junín que estaba determinada).
Llegamos a Huancavelica y solo habian plazas muy lejanas. Una paisana mía había optado por uno más o menos lejana sin saber a ciencia cierta dónde estaba pues ella estaba entre los cuatro primeros de la tercera etapa. Por presión de su esposo y de que se hablaba de una cuarta etapa (que ya no se dio por decisión del ministerio) decidió regresar a su tierra tal y como hicieron muchos otros. Yo decidí tomar su plaza y sin las formalidades que requiere el caso de una adjudicación se me otorgó la plaza. Yo había pensado también en regresar confiado en una cuarta etapa pero algo me dijo que no debía postergarlo más.
Ya era casi las 5:30 pm e iban a cerrar y se me avisó que a la media noche fenecía ya el proceso de nombramiento. A penas llegué al hostal me quedé dormido con ropa y todo. Grande fue mi sorpresa al día siguiente al revisar mi resolución de nombramiento. Faltaba un dígito a mi DNI, decía profesora, requería la plaza un profesor de aula y de música a la vez, entre otros errores más.
Fui a la DRE y allí fui literalmente sorprendido por un policía (esposo de una profesora que quería destacarse a Huancavelica pues trabajaba en Tayacaja) y el jefe de personal. Acepté la propuesta desconociendo el alcance de las consecuencias. Me fui a un lugar lejano de Tayacaja y permanecí 06 meses. Durante ese lapso los comuneros del Centro Poblado del lugar de mi nombramiento original se habian movilizado con caballos hacia la DRE-H (no en vano habian apoyado a Federico Salas en su gloriosa marcha a Lima) y creo con sus cuyes también a pedir mi retorno primero y luego mi renuncia o algo así para que nombraran a una profesora contratada en mi lugar puesto que los niños estaban abandonados.
Yo estuve trabajando ajeno a estos sucesos. Luego me enteraría que aquella profesora destacada no iba a trabajar al lugar donde debía estar sino que se había ido a trabajar a la misma ciudad de Huancavelica dejando en el abandono a los niños.
Si no le arrebataba la hoja al personal de servicio de aquel pueblo de Tayacaja la orden de mi retorno, otra habría sido la historia y estaría fuera quizá del magisterio y nuevamente mendigando un contrato, tricicleando tal vez, de obrero tal vez, de un puto corrupto-corruptor tal vez o qué se yo en lo que nos depara la suerte de quienes Alan García dice gobernar para ellos y no de los apestados y asquerosos mantenidos por el Estado.
Cuando volví a mi lugar de nombramiento oía una melodía andina que decía “A qué volviste, ya no te necesito, puedes marcharte, ya no me perteneces”. Hoy hasta uno de los personales de servicio lleva anualmente casi cuarenta días o más fuera de la institución (ex policía éste) que justifica con sus argumentos y papeles que no se cómo pero que ni le interesa a los miembros de esta comunidad ni pretenden mover ni un dedo ni a un solo cuy, es decir, que no les importa que sus niños estudien en aulas cochinas (ni menos que cobren sin trabajar para lo que están destinados) y que yo en cierto modo permití el año 2008 durante casi 05 meses al limpiar con mis alumnos el aula que éste debería limpiar (pese a que éste se hallaba en la institución). Hoy nadie lo quiere ver, las razones de su actitud pueden sen justificadas o no pero debemos cumplir bien o intentarlo al menos mal que bien con nuestras obligaciones a que dejarlas de cumplir.
Lo de mal que bien no se aplica al sector salud. Los errores no deben caber y mucho menos los criterios políticos ni politiqueros ni mucho menos segregacionistas. No es lo mismo errar en elegir un mal gobernante u obispo del clero. Aquí se puede aplicar la argolla política, el criterio selectivo, el partidarismo, etc. y aceptar las consecuencias.
En el sector salud no se puede tolerar defectos similares, hipotéticamente hablando. Muchas veces viene a mi mente esta pregunta: ¿si un reaccionario es excelente debe ser promovido, si un filo senderista es excelente debiera ser promovido? Y la respuesta más certera que me viene a la mente es que hay una falsa democracia en nuestro país. Que hay una falsa seguridad en salud en nuestro país al que este gobierno aprista poco está aportando. Solo sigue a pie juntilla lo que nos han legado los neoliberales como pensamiento y principios ideológicos en el contexto de una economía dependiente del imperialismo en general en crisis e indefinición que en su momento pareció la panacea, el elixir de la vida, el patrón a seguir. Revolotear dentro del cuerpo y agitar los órganos y las tripas no es lo mismo que hacerlo en el conjunto de las personas. Es un asunto más delicado que unos ridículos abogados de oficio no pueden resolver más que solo hacer un poco de peliculina mediática.
Es difícil pretender avalar ni encubrir errores crasos como los de las negligencias médicas pero peor aún intentar aprovecharse de ellas. Es una miseria la indemnización económica que se les pretende pagar, los errores de ese tipo deben pagarse muy caro y no específicamente con la renuncia o el despido que no soluciona nada. Tratar de encubrirlas tampoco es un remedio o una solución.
Pero en otras cosas de la vida y profesionales como en educación no estamos excentos de sufrir medidas similares y aparentemente salir ilesos orgánicamente. Pareciera una politica de Estado pero da miedo, sí que da miedo, someterse en nuestro sano juicio a las evaluaciones que estipula la Nueva Ley de Carrera Pública Magisterial en el marco de la nueva ley de educación no precisamente por ser un incapaz o mediocre a sabiendas de los últimos sucesos que se encubrirán pertinentemente por el gobierno y su poder judicial aprista. Recuerdo las palabras de unos padres de familia que nos enrostraron ese hecho diciendo “¿por qué tienen miedo a dar un simple examen?, si se creen tan inteligentes, ¿o es que no son capaces?”. No es tan fácil la respuesta pero para ellos sí.
Personalmente no me preocupa quedarme fuera del magisterio y no por que sea mediocre o incapaz, cualesquier maneras de sobrevivir es válido aunque sea como obrero o ambulante sin importar si García dice que me representa y gobierna por mí mientras se llena la boca y el bolsillo con los dineros del Estado. Ese argumento tuvo valor en sus inicios de gobierno, hoy es simple argumento basura.