miércoles, 10 de marzo de 2010

AHMADINEYAD Y LA PATRAÑA NORTEAMERICANA

El presidente iraní Mahmud Ahmadineyad acaba de decir hace poco que luego de un análisis de sus organismos de seguridad e inteligencia que el atentado hacia las Torres Gemelas en EE.UU. el 2002 ha sido “una patraña de los EE.UU.”, es decir, que luego de hace más de 07 años del acontecimiento llegan a la conclusión de que todo eso fue armado por la CIA y el Pentágono en complicidad con los terroristas de Al Qaeda con el ex manate petrolero y "renegado" Osama Ben Laden a la cabeza y que permitieron los sucesos del Medio Oriente.

Suena demasiado tardío. Recordemos los días siguientes al atentado en que hasta el más veterano de los líderes guerrilleros de Cuba Fidel Castro también andaba perdido en críticas al gobierno norteamericano pero con pedidos de sensatez al mismo en sus acciones. Sus temores habrán sido grandes y difíciles de enfrentarlos frente a unas circunstancias desconocidas y contradictorias para el momento.

Ahmadineyad argumentó en su ocasión que el Holocausto judío (el exterminio de 6 o más millones de judíos) no existió, que solo fueron inventos o mentiras de los judíos.

Pero su contradicción es obvia. Negar el holocausto es como negar la Patraña principalmente norteamericana que les costó la vida a más de 3 mil inmigrantes afincados en los EE.UU. (entre latinos, asiáticos, etc. en pleno trabajo de contribución a la economía norteamericana) y que llevó principalmente al lobby judío a ejecutar su política intervencionista guerrerista amparándose en su “guerra contra el terrorismo” a escala global.

Más de 1 millón de muertos en Irak, Afganistán, Palestina, Pakistán y otros con menos probabilidades de venir ha significado la locura “vengadora” desbocada de los judíos norteamericanos conocedores de la grave crisis económica que se les avecinaba. Al respecto se ha escrito mucho hace ya sobre la caída del mundo unipolar.

Para los latinoamericanos de izquierda se nos hace difícil confiar ciegamente en los planes de aportes y ayudas de los norteamericanos y de sus aliados. En el sector educación ya lo estamos vivenciando y veremos cosas similares o peores a las que vienen ocurriendo.
Podemos afirmar entonces que la venganza de los judíos en general por el Holocausto persistirá porque su seguridad como nación y como sistema está en juego y la razón de ser de Israel.