martes, 23 de marzo de 2010

GOBIERNO APRISTA Y TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

El juego de ping pon entre el gobierno aprista y el TC o Tribunal Constitucional apunta a la aparente disolución premeditada del TC motivado por un acuerdo podríamos decir casi mutuo entre ambos por generar las contradicciones necesarias (ante la opinión pública) lo que se deduce por las últimas decisiones del TC que actúa en esencia como una oficina más del ejecutivo aunque en apariencia se pretenda presentar todo lo contrario.

La primera evidencia está en haber dejado abierta una salida jurídica al Ministerio de Salud para distribuir la píldora del día siguiente para reducir la tasa de nacimientos o desmedido e irresponsable incremento poblacional. Pese a haberse ellos (los del TC) manifestado en contra, los resultados están a la vista, es decir, una posición absurda.

La otra referido al retorno del pago del 12% por aranceles a la importación de cemento pese a que García los eliminó (para como afirman periodistas diversos la reconstrucción de Ica y otros), indica que el MEF y el gobierno aprista están necesitados de mayores ingresos (por no decir que para tapar mayores egresos probables). García los critica por usurpación de funciones tan solo por el cálculo político. El ministro de economía Zavala que fue sustituido por la actual ministra de economía Mercedes Araoz no habría tenido las maneras necesarias, adecuadas y coherentes de resolver esta coyuntura política y económica, es decir, con su modo de pensar de otros contextos era disfuncional al actual contexto. Hoy los medios informan que García tiene nuevamente para redefinir el monto del arancel si es preciso, ¿acaso no es ésta la real intención de las decisiones del TC? Juzgue el lector. Ahora hasta García desliza probables actos de corrupción económica por parte del TC en este fallo, ¿denunciará el TC a García?, lo dudamos totalmente. Las palabras de Araoz son para pensarlas bien pues se supone que es la ministra de la economía, la real razón de todas las decisiones, cuando dice por los medios: “la decisión del TC es usurpación de funciones en contra del presidente de la república”, no quiero pecar de sabelotodo pero ¿sabrá realmente lo que pasa en la economía y lo que se quiere hacer con ella?, obviamente que sí pues es parte del ejecutivo. Araoz habría sido una ministra ideal para Fujimori. A García hacerse al ‘pobrecito’ o al ‘ingenuo’ no le sienta bien aunque ya de muestras de estar aprendiendo generosamente.

Otra, es la decisión adoptada respecto a los exámenes en la universidades privadas en las que fallan en el sentido que aunque no hayan pagado sus pensiones económicas los alumnos pueden dar sus exámenes libremente y sin condicionamientos; pero dicen: ‘eso sí solo hasta el séptimo ciclo en que tendrán que regularizar y cumplir con sus compromisos’. Mercedes Cabanillas al respecto argumenta que eso se hace por que la educación es “un derecho” como un reconocimiento tácito de que la crisis económica ya está traspasando las fronteras de las universidades públicas. Tamaño argumento politiquero se desdice-contradice con lo que estipula la actual y vigente Nueva Ley General de Educación, la 28044, que dice por escrito que la educación es “un servicio” y no un derecho como lo estipulaba la ley anterior que ellos defenestraron y anularon por las conveniencias coyunturales del desarrollo económico de entonces y de la venta boyante del modelo neoliberal en un típico y sesgado cálculo oportunista aprista que hoy les está reventando en la cara.

Ello demostraría la casi necesidad imperiosa del gobierno aprista por aplicar medidas populistas aunque sea por medios no tan ligados al ejecutivo por no contradecirse con los postulados del adoptado modelo neoliberal a ultranza del que ya está dando muestras de querer ‘deshacerse’ o por lo menos por ahora adaptarlo eclécticamente a la medida de sus necesidades impuestas por la crisis global y por la coyuntura electoral mediática. Es decir, al estar hundiéndose, tirar los lastres del modelo neoliberal a toda costa sin dejar de aparentar ser defensores del neoliberalismo que ahora incluso los de la izquierda peruana pretende santificarlo y des demonizarlo de ‘mala palabra’ y no por pernicioso para los más pobres de nuestro país. Las mismas o similares voces se oyen ya en los demás países latinoamericanos que preludiaban incluso la visita de la presidenta de Argentina a nuestro país.

El TC está corriendo el riesgo en el sentido de ser eliminado no por las argucias del gobierno (que defiende verbalmente la autonomía de poderes) sino por las argucias pseudo inteligentes de sus propios miembros digitados desde el ejecutivo con García a la cabeza pero encubiertos-amparados en una falsa autonomía de poder que dentro del sistema definido como democrático peruano en crisis, realmente ¡NO TIENEN!, en este nuevo contexto nacional e internacional.

Los miembros del TC con Juan Vergara a la cabeza son como hienas colocadas en el gallinero para administrarla. El pedido de García al parlamento para que redefinan las funciones del TC es una muestra de la orientación fujimontesinista que quiere adoptar el gobierno de García para manejar el Estado en crisis (es decir sus poderes) al estar volviéndose o haberse vuelto ya éste inepto principalmente, inadecuados u “obstaculizadores” a las urgentes decisiones de gobierno que se vendrán (democráticas o antidemocráticas) tal y como las ejecutó Fujimori cuando el peligro Senderista era latente solo en la mente de los peruanos y que hoy García ya no tiene para utilizarlo sustentadamente como herramienta de poder sino solo para polarizar más a la población de la que ya lo está pese a las espectaculares cifras de crecimiento económico y de reducción de la pobreza que divulgan tanto el MEF como el INEI.

Emulando al elucubrado positivismo del gobierno, tomando como base las experiencias con la dictadura fujimontesinista creemos que “podemos ayudar” al gobierno de García y al próximo a resolver los problemas emergentes en nuestro país.

Como están las cosas, el gobierno actual es y será la envidia de los demás gobiernos (que hubieron y vendrán) de tener un Tribunal Constitucional TC a la medida de sus necesidades.