domingo, 9 de mayo de 2010

ALERTA PANTERA NARANJA USA O ALERTA PANTERA ROSA

A muchos analistas puede parecerles una treta publicitaria y oportunista de la CIA y el FBI (como al que nos han tenido acostumbrados con sus mentiras durante la invasión a Irak) el acto frustrado de un atentado con coche bomba en Nueva York, que de ser cierta involucraría la manipulación psicológica de este individuo para utilizarlo como burro bomba con el fin en última instancia de aglutinar a la población alrededor de Barack Obama o de cualquier otro que ocupe, gerencia transitoriamente la presidencia norteamericana.

De ser cierto esto, habría que preocuparse por Faisal Shahzad, El estadounidense de origen paquistaní, este joven de 30 años y asistirlo por medio de la Cruz Roja Internacional u otro organismo similar que salvaguarde su integridad psicológica y física pues para sus captores es una situación irrelevante y favorable a sus intereses. Los productos de la inteligencia yanqui y la moral judía.

No se trata de ser solo simples expectantes por el hecho de que este joven haya intentado hacer volar un coche cargado con explosivos según las representantes legales norteamericanos. Somos conscientes de las triquiñuelas de la inteligencia humana para valerse de cualesquier situación favorable amparados bajo cualesquier pretexto injustificable en definitivas cuentas.

Siendo así, este acto sea cual sea su intención solo respondería a un hecho fundamental e inevitable: El cansancio de la mayoría de la población norteamericana a las pobres medidas de salvavidas de Obama, es decir, a un descontento poblacional que se trata de tapar y desviar para manipular la opinión pública norteamericana y porque no, mundial.

Sería algo así como “una invitación a los extremistas” a realizar acciones similares en el suelo norteamericano.

De ser lo contrario, es decir, que este joven haya actuado con la voluntad expresa de cometer este atentado frustrado o fallido, eso es el indicador de la opinión de este joven que en su manera de ver cree que esa sería la mejor manera de acabar contra quienes considera los hijos del demonio o lo que fueran.

Un punto de vista totalmente errado y que los hechos sucedidos durante la invasión norteamericana a Afganistán e Irak nos han hecho ver más allá de cualesquier opinión subjetiva, fantasiosa, religiosa, emocional que solo esas acciones sirven, en definitiva, a los intereses del imperialismo principalmente norteamericano y no a ninguna causa que él pudiera afirmar o ser obligado a decir que defiende aunque se le haya lavado el cerebro para ello, aunque se le haya programado mentalmente (por el contexto en que crecen y viven) para ejecutar dicha acción cualesquiera sea la razón.

Idiotas como éste hay muchos deambulando por las calles del mundo. Solo hace falta hacerles un perfil psicológico para diagnosticarlos-detectarlos como entes oportunos a instrumentarlos basándose en sus propias estructuras mentales distorsionadas o no que se pueden manipular y sustentar en argumentos como la moral y la justicia (digamos también democracia norteamericana).

No voy a ponerme a discutir las causas de su actitud o decisión. Faisal obviamente está fuera de lugar, sin rumbo, sin dirección, un ente inútil a cualesquier transformación real y concreta.

Su acción sería más de lo mismo, más de reforzar el cacareado argumento de la “lucha contra el terrorismo global”, una acción que unifica criterios y posiciones alrededor en este caso de Barack Obama y anula cualesquier intento de protestas o posiciones de contradicciones o rechazos a los que dirigen la política judío-norteamericana.

El caso colombiano escapa a esta regla por ser una guerra civil política, social, económica y militar (como todas las que pudieran darse en Latinoamérica) donde se puede instrumentar el terrorismo como arma de guerra pero no al revés como pretende este ingenuo norteamericano Faisal de origen pakistaní.

De ser cierta o verídica esta acción en Nueva York, deberían de prepararse los norteamericanos a atentados similares pues solo son en última instancia la opinión, la expresión del asco y del descontento por su política guerrerista, económica, social e intervencionista en el resto del mundo donde el costo social y en vidas humanas parece importarles poco. El caso de Irak y los más de un millón de muertos no son la excepción.

Esto involucraría la adopción de posturas de índole anti inmigracionistas, de xenofobia en suelo norteamericano, es decir, alborotar el gallinero y los complejos y traumas de índole racial, social, de clase, entre otros, para manejar mejor, en condiciones de crisis económica (y social) los momentos más difíciles que vendrán inevitablemente sobre Norteamérica de otrora pseudo democracia de exportación en un gobierno de carácter fascista abierto y descarado que ni siquiera atentados reales o fabricados podrán ocultar.

Las ganancias del capitalismo son cada vez más exiguas, más restringidas, cada vez hay menos que ‘repartir’ (no siendo el problema de algunas minorías). Se parece a mi sueldo de profesor pues me asombra que ya a los veinte días del mes se haya esfumado literalmente en relación a años pasados en que alcanzaba hasta casi fines de mes con relativa holgura; sueldo que me alcanzaba mientras estaba soltero incluso para comprar algunos artefactos aunque sea al crédito o similares pero que hoy de casado y con hijs parece ir disipándose alcanzando apenas básicamente para la comida y algunas ropas o chucherías intrascendentes. Prohibido enfermarse, curarse resulta demasiado caro, antieconómico. Prepárese a fundar o asistir a alguna casa asistencial para profesores en desgracia, sin la inteligencia emocional necesaria para sobrevivir en el contexto del sistema capitalista neoliberal, no me refiero a la Derrama Magisterial, tampoco a los abarrotados cementerios.

Los frutos de la globalización del capitalismo recién irán emergiendo de modo más definido. La locura, la paranoia y la esquizofrenia estarán a la vuelta de la esquina, eso, si vivimos para contarlo o para enterarnos.

Su Dios lo guarde a usted pues yo solo me guardo.