miércoles, 7 de julio de 2010

AGAZAJOS Y MECIDAS

Los recientes exámenes de incorporación a la nueva ley de Carrera Pública Magisterial a la que entusiastamente se animan a incorporarse maestros que consideran que pueden obtener notas altas o aprobatorias para dignificarse en su situación salarial por sus méritos tiene sus bemoles tanto como para los que aprobaron con 14 y más como para los que obtuvieron 11 a 13.99 de nota pues estos últimos tienen una nueva oportunidad para rendir un nuevo examen y obtener así la nota aprobatoria.

No es novedoso el afán desesperado del MINEDU gubernamental de incorporarlos a como dé lugar para luego aplicar la política contraria, es decir, de sacarlos de la carrera pública magisterial a toda costa y con criterios netamente políticos basados en argumentos pedagógicos e intelectuales y de diversa índole elaborados convenientemente por la alta dirección (e implementados por las UGELs y DREs). Una muestra de ello se evidencia en las versiones del ministro de educación de evitar el ingreso o reingreso de los procesados por terrorismo de izquierda que hayan tenido vínculos con Sendero Luminoso y el MRTA, o sea, la de no permitir el ingreso de personas anti democráticas y anti neoliberales en su concepción moderna y global (aunque no faltan las voces de algunas autoridades “democráticas” que les exigen rectificaciones y arrepentimientos a estos acusados de terrorismo en el contexto de la educación inclusiva para permitirles su ingreso, reingreso o permanencia, es decir, una pendejada mediática).

Las indefiniciones y la miopía de muchos maestros contrastan con la de maestros definidos pese a las exigencias cada vez más asfixiantes de las leyes emanadas por los representantes del neoliberalismo y del libre mercado (de la educación) de importación gubernamental.

La presencia de un gran sector de maestros pseudo anarco, democrático burgueses (ni pastor ni borrega) que se dejan seducir por la monserga neoliberal aprista pero que sin embargo no se animan a defender por las inseguridades en que incurrirían y conscientes de la aberración moral que representa la municipalización de la educación en el sector rural específicamente. Aquellos que en la huelga del 2007 inconsulta y arbitrariamente decidieron retornar a sus centros de labores bajo el argumento de que “ya no habían condiciones” y que “los niños estaban perjudicándose”.

Un oficio de carácter “oficial” no basta para tomar una decisión. Lo digo a propósito del “agasajo” que ofreció el día viernes 02 de julio del 2010 la UGEL Huancavelica a los maestros de la región. Seducidos por computadoras, becas, licuadoras, condones eléctricos para hacerte feliz, y etcéteras regalos decidieron salir al mediodía para llegar a tiempo a la invitación.

Atrás quedaron las rencillas pasadas, parecía una reconciliación al maltrato que se nos hizo en el mes de marzo de este año durante la “capacitación” a la que supuestamente deberíamos asistir solo los responsables del área técnico pedagógico donde el director de la DRE práctica y groseramente los expulsó literalmente por haber abandonado sus labores y a los niños (“regresen inmediatamente a sus instituciones educativas” pese a su posterior invitación oportunista que sonó a aparente disculpa).

Miopía en razón de no considerar en primera instancia a los responsables de la implementación de la ley de Carrera Pública Magisterial en nuestro país, de la Municipalización con la que aparente y circunstancialmente están en contra. Una presión más severa y fuerte por parte del MINEDU gubernamental los haría trastabillar y definirse a estos maestros. Ello significa una sola cosa: que no tienen una definición política de las circunstancias educativas que nos toca vivir, que les daría igual vivir en tal o cual situación, amoldables y flexibles a las circunstancias por la necesidad y la supervivencia.

Muchos de los maestros “ganadores” de los premios ofrecidos por los representantes de la UGEL no veían este 06 de julio, día de movilización por las calles de la ciudad de Huancavelica, la forma de ocultar sus rostros o de escabullirse de la manifestación argumentando la “poca asistencia de maestros” que pese a su día de homenaje se movilizaron arengando motivos diversos.

No se trata de pedirles a estos maestros una “rectificación” por su conducta pues bien que (muchos aparentemente) saben lo que hacen y que solo falta que o bien los empujen con acciones drásticas gubernamentales como ya manifesté o ellos de forma corajuda lo hagan públicamente en una manifestación de deslinde frente a los demás maestros. Si bien la Constitución Política de nuestro país y sus leyes nos garantizan la libertad de expresión y de opinión-decisión, no nos garantiza la ejecución de las mismas. La supremacía de la política doméstica por un lado y de la coerción y corrupción del otro.

EL “TERRORISMO” EN LAS UNIVERSIDADES

Se ha cacareado mucho estos días la presencia de los “terroristas” o neo senderistas en los claustros universitarios. Esto no es nuevo para nosotros pero quizá sí para los recientes jóvenes que pernoctan en las universidades tratando de forjarse una “profesión”, es decir, aquellos que no quieren matar a su vaca en boca del orador y charlatán mejicano.

Se quiere negar una cuestión netamente estructural, la corrupción y la decadencia del sistema bajo el contexto del modelo neoliberal y preocupados de la emergencia senderista pretenden levantar voces terroristamente como “el lobo, el lobo” vistiéndose con piel de oveja como quien distrae a la opinión pública y pretende hacernos creer que existe un problema que no existe, es decir, el terrorismo de Sendero Luminoso, exclusivamente.

¿Y qué es el “terrorismo” para ellos y qué para los demás?

Pues es la mejor manera de dejarte fuera de carrera y de “profesión”, fuera de las oportunidades y derechos que ‘deberían’ de asistirte, la manera de anularte social y políticamente y convertirte en un mero ente funcional al sistema negándote tus propias particularidades; la “mejor” manera de defender, aún, el sistema en un contexto de crisis global que es la que en primera y última instancia la que motiva las acciones “antiterroristas” del gobierno y de los medios de comunicación proclives. Una vez superado esto, te dejarán gemir senderistamente, jadear, gatear, masturbarte, copular senderista, “terroristamente” en su lenguaje de loro, o sea, no serías más “víctima” de la persecución política mediática y coyuntural adoptada globalmente como un recurso para levantar cortinas de humo y al cacareo del gallinero. Ya no se busca chivos expiatorios a la crisis con nombre y apellido propio sino que se masifica por ser más viable, manejable y menos peligroso y costoso. El mensaje con ello es que debes dejar de ser tú mismo y someterte a las exigencias del neoliberalismo peruano. Si tienen que ponerte a trabajar en un Night Club empresarial bajo la promesa de la chamba formal de relacionista pública o similar, muévete nomás, si quieres sobrevivir, tienes que ser realista; esto no es un chiste, al margen de la realidad hay muchos que se sentirán felices de compartir contigo tus alegrías y penas; hasta por los frutos de la modernidad y la tecnología abrirás tu cuenta de ahorros mancomunada mediante el cual recibirás tu “sueldo” que retirarás por los cajeros de Multired.

La emergencia de las protestas sindicales o no, del crecimiento de la pobreza maquillada hasta con el aval de organismos internacionales creada para ello, del descontrol de la satisfacción de las necesidades de la población, de la corrupción aprista o no rampante, y no del “terrorismo” es lo que más les preocupa a los organismos de Seguridad del Estado y sus ejecutores pese a que ni ellos mismos tienen una definición cabal de lo que hoy realmente significa el término “terrorismo” prostituido por el lenguaje principalmente norteamericano-judío en la guerra del golfo y en Afganistán. La misma borrachera de entonces pervive en nuestro país.

Personalmente no me preocupa que digan de mí “terrorista” en alusión a mi postura de izquierda solo por el afán de joder o neutralizarme profesionalmente, o que digan que soy un “apólogo al terrorismo” como se hizo durante mi permanencia en la Universidad Agraria La Molina por “pensar diferente” (por parte de los reaccionarios y de la policía). Muchos de ustedes jóvenes universitarios forjarán su presente o futuro realmente fuera de los claustros universitarios desempeñándose en actividades que poco o nada tendrán que ver con lo que están aprendiendo y no deberían de asustarse por no realizar sus sueños de infancia o de adolescencia. Ustedes pasarán en cierto modo a ser parte de los que desarrollen una política doméstica y coyuntural pues estructuralmente este sistema no tiene los mecanismos democráticos básicos y necesarios para tu realización personal. Que la mejor manera de ver las cosas que nos rodean es abriendo los ojos y no manteniéndolas cerradas como muchos quisieran que así fuera. Para quien entiende que la vida es una continua lucha, pienso que estoy como ave de paso por el magisterio, que es probablemente un hecho y que la realización de otras actividades ligadas o no a mi formación universitaria o pedagógica son un hecho en el contexto del corrupto modelo neoliberal peruano.

Si es cierto el argumento de que lo que sucede en las universidades es fiel reflejo de lo que sucede en la sociedad peruana, no es extraño entonces que se preocupen por el “terrorismo” senderista y con razones de peso. Lo correcto entonces sería que los organismos alharaquientos de seguridad del estado no solo “intervengan” en las universidades sino en toda la sociedad peruana, los actos simbólicos no bastan.