martes, 13 de julio de 2010

LOS SUEÑOS Y LOS RECUERDOS PUEDEN A VECES MÁS QUE LA PROPIA REALIDAD

Si más no recuerdo el octogenario líder cubano Fidel Castro al aparecer por la TV en un aparente buen estado además del ánimo, acaba de anunciar que una acción militar contra Irán es casi una probabilidad ad portas. Luego de Irán vendrían otros países en cadena y como cortina de humo mediática está la oferta Israelí de “devolver” áreas geográficas a los palestinos en una suerte de “protegerse” las espaldas con mieles a la boca de los tontos palestinos.

Sería ingenuo creer que Israel se está preparando para iniciar un largo periodo de convivencia pacífica con sus países vecinos y hacer lo que debió hacer hasta antes de la campaña intervencionista norteamericana en el Medio Oriente. Ello solo será posible por dos razones: si sus aliados consolidan su control permanente o no en aquellos estados hostiles o la resistencia de aquellos termine por imponerse. Los judíos retiran la concha antes de comerse el ostión.

Las razones están por demás muy claras. Los imperialistas principalmente norteamericanos están más que desesperados al ver cómo el otrora sueño americano se convierte progresivamente en una pesadilla frente a la competencia ejercida por los demás estados pseudo-imperialistas también.

El peligro amarillo chino y de los demás estados del medio oriente y asiáticos que empujó a los EE.UU. y a sus aliados mediáticos de turno (incluyendo Israel) bajo el pretexto de la lucha “contra el terrorismo” funcional al capitalismo de Al Qaeda implementado por el jefe de Barack Obama, George Bush, si bien encontró un muro en Irak y en la comunidad global, hoy no significa que no puedan “bombardearla” con argumentos de cualesquier índole (específicamente desde dentro), razonables o no pero que justifiquen una Segunda Campaña Mundial de intervencionismo hasta el objetivo clave, la China Comunista-Capitalista.

Solo que ahora se conocen los detalles de las causas y las consecuencias probables de este desesperado afán neo-intervencionista en el contexto de su economía de guerra. Los norteamericanos no entrarán en razón ni en razones contrarias a sus planes iniciales intervencionistas. Han pasado muchos años de acondicionamiento estratégico y de estudio del escenario mundial para una nueva oleada intervencionista.

Hoy a escala global se pretende encadenar el narcotráfico, la subversión y la delincuencia dentro de una misma ensalada (“¿Rusa?”) tal como se vislumbra en un documental de NatGeo del cable. El despertar del sueño de las tramas de espionaje, conspiraciones anti-sistema, protectores del narcotráfico (como el diseñado por el Pentágono al ofrecer 5 millones de dólares por los líderes aún reconocidos como senderistas en el Huallaga y el VRAE) dan ya muestras de esta nueva Segunda Campaña Mundial empleando a sus aliados neoliberales de turno, el pretexto de la fabricación de bombas nucleares en Irán sin importarles los que hay en el pueblo santificado y angelical de Israel.

A la desidia de la OTAN de aniquilar a los Talibanes en Afganistán (como fueron los planes iniciales pero que dado su probable exterminio nada funcional a sus propósitos determinó la paralización de su combate) y permitir su ingreso a Pakistán con apoyo de la ISI (seguridad del estado pakistaní) por evidencias ya más que claras denotan que la preparación y dotación probable de armas de las fuerzas suficientes de Al Qaeda para intervenir a favor del capitalismo mundial tiene ya su etapa de consolidación para resquebrajar la estabilidad débil del medio oriente, es decir, resquebrajar al estado de la India y convertirlo en un escenario de separatismos y nacionalismos mediáticos (similar al de la ex Yugoeslavia).

Todo indica que las mentes financieras imperialistas se han obstruido, no hay posibilidades de solución pero sí de experimentos económicos que no logran el retorno, consolidación posterior del anterior sistema unipolar norteamericano.

La guerra por el control político y militar de los mercados está tomando ya ligera forma con los EE.UU y sus aliados.

En nuestro país, el peligro del Sendero Luminoso de Abimael Guzmán parece haber sido sustituido por otro al que se le cataloga de mercenarios y de sicarios del narcotráfico (es decir, de individuos que no saben lo que hacen, que solo lo hacen por el cochino dinero y de perder el tiempo y sus vidas como “terroristas” y delincuentes) como para permitir que sus helicópteros y aviones norteamericanos entren en combate contra el PCP en armas en las selvas del país.

Del Medio Oriente ahora están aterrizando en Sur América, lo que significa que en Colombia se constituya en el desembarque de tropas militares en miles de unidades para el combate frontal contra la Guerrilla de las FARC. Son gastos hechos en el contexto de su “economía de guerra” (en EE.UU. “a más guerras, más desarrollo y defensa mediática contra la crisis y la competencia”).

Para quienes conocemos la realidad de nuestro país, sabemos muy bien que el narcotráfico no representa ni representó un “problema” para el estado, al contrario, sirvió y sirve para financiar la superación económica de muchos peruanos narcotraficantes o no.

Bajo esas evidencias y entre otras, las aseveraciones de Fidel Castro no son desdeñables. En Centro América se comenzó con Honduras y se puede cerrar con Cuba con broche de oro. Lo que no se puede cerrar es la brecha entre las clases y su reflejo en la lucha de clases. El encadenamiento (tríada) narcotráfico - subversión (“terrorismo”) - delincuencia sirve a este propósito de intervencionismo interno en las diversas naciones (neutralización de la lucha de clases con pan y circo). Letal como la excusa del terrorismo de Al Qaeda para vulnerar derechos humanos de cualquier índole y aferrarse a sus sueños de opio financiero de siempre.

A la competencia de los países imperialistas no les queda más que copiar el pobre y mediático argumento intervencionista norteamericano que parece haberles ganado la partida. El anterior argumento intervencionista de “lucha contra el terrorismo” y eso de lo de los países del “eje del mal” no caló como esperaban. Al final, podrán más los hechos que las palabras y argumentos en sí.

Por apreciación personal, la intervención-invasión sobre Irán no es probable y que solo se la jugarán inteligentemente por la intervención desde dentro como ya lo vienen haciendo desde hace mucho ya. Los “gestos” de discordia y de indefinida “guerra fría” como el reciente caso de “espionaje” al más puro estilo sesentista solo es la cereza de la torta expresando una tensión de fuerzas a diferentes niveles y la suerte de incertidumbre dentro de este nuevo contexto global.

A Barack Obama le espera una etapa difícil a nivel global, la de continuar con la política de Bush “inteligentemente” o la de atarse de manos, lo cual significa que Obama ya no gobierna, que él ya no es él. Un fantoche del desencanto del color negro, el Hulk estilizado, con saco y corbata.