jueves, 29 de julio de 2010

MIDIENDO FUERZAS, CHINA vs EE.UU.

La tensión en el Asia específicamente entre Corea del Sur y Corea del Norte ha llevado a la intervención norteamericana en ejercicios conjuntos con Corea del Sur a consecuencia del hundimiento de una embarcación sur coreana por parte de Corea del Norte.

El pronunciamiento del Departamento del Estado Norteamericano ha pedido que China haga de sus buenos “oficios” para calmar a los nor-coreanos y más aún en temas delicados de armas nucleares como es la preocupación gringa.

No caería mal que nor-corea hunda algún barco militar norteamericano para comenzar a medir las fuerzas en aguas netamente de influencia China debido a que los EEUU ya lo ha venido haciendo desde el inicio de su campaña intervencionista después de lo de las Torres Gemelas con el fin de reordenar nuevamente el sistema unipolar norteamericano.

Ahora le pide al “demonio” del “eje del mal” que “controle a uno de sus demonios”. Corea del norte debería agregarle más ají al paladar norteamericano.

Protector del estado terrorista de Israel que no dice absolutamente nada de su arsenal de armas nucleares o de destrucción masiva pretende caer con argumentos similares del “peligro de las armas de destrucción masiva” en Corea del Norte (totalmente distintas a las de Irak).

La venta de armas norteamericanas sugerida a Corea del Sur involucraría que naciones competencia del capital tradicional anglo-norteamericano-judío significaría también la venta de armas a Irán y demás naciones no proclives a Obama.

Tantear el escenario final de toda esta campaña yanqui iniciada a inicios del 2000 saltándose con garrocha los múltiples escenarios geopolíticos no resueltos en el Medio Oriente y Asia parecen advertencias de un repliegue estratégico frente al descalabro que ha significado esta campaña intervencionista “de las cruzadas” por el control político-militar de los mercados estratégicos de materias primas.

La instrumentación del “terrorismo” ya no es viable en la cantidad, la velocidad, la fuerza requerida por el poderío económico militar intervencionista del Pentágono en el contexto de su “economía de guerra” y en ese contexto solo cambian las estrategias pero no los objetivos como viene sucediendo en la actualidad.

En América del Sur se ha iniciado una campaña de consolidación de los mercados, ideal sería para los reyes del capital que grupos alzados en armas (incluso los de made in Usa que pudieran emerger al estilo Al Qaeda puesto que la materia prima humana existe) se presten al juego de sus propósitos. Las FARC de Colombia no son proclives a este juego, pensamos, ya son viejos. Así como el Comando Sur norteamericano no tiene o no conoce de fronteras así las guerrillas tampoco las conocen. Pueden operar en cualesquier país puesto que las fronteras solo son suposiciones teóricas necesarias solo para las conveniencias de cualquiera (sino preguntémosles a los de la Cancillería peruana cómo se ha venido actuando en los casos de conflictos con Chile y con Ecuador específicamente en Tiwinza).

Los sueños pretendidos de hacer con las coreas como se hizo con el muro de Berlín es solo un sueño, una utopía nada más.

En el Perú y en la América en general tendremos a Obama hasta en la sopa. Recién conoceremos en vivo y en directo el esplendor del ex imperio yanqui en su real dimensión y no específicamente por la TV como en la guerra del golfo sino frente a las puertas de nuestras casas con sus rostros angelicales y probablemente con su Biblia bajo el brazo para hablarnos de amor y paz (peace and love que será impresa en los billetes de one dólar).