sábado, 25 de septiembre de 2010

CRISIS Y "TERRORISMO"

El motivo, la causa principal del accionar norteamericano dentro de su política intervensionista (ahora instrumentando las fuerzas de los gobiernos locales como el caso colombiano) es la crisis económica (ya no como una proyección de la inteligencia del pentágono sino como una realidad) por la que atraviesa la nación norteamericana principalmente. La reactivación de la economía de guerra norteamericana en el contexto global.

El afán es impulsar conflictos de diversa índole en cualesquier lugar del globo para así reordenar las economías según sus propios requerimientos que la hagan sobrevivir ya no como potencia exclusiva sino ahora como estado-nación regional imperialista.

García Pérez en el Perú ya ha manifestado su apoyo a esta política aceptando la intervención-ayuda militar norteamericana tal y como lo afirmó en una entrevista hecha para CNN (su carta de sujeción ha pedido de la embajada norteamericana en nuestro país).

El ataque a una de las bases de las FARC donde perdiera la vida el guerrillero combatiente denominado como Mono Jojoy es parte de este contexto. EEUU interviene preparando los escenarios geográficos de combate (más que políticos) y dotando de armas y de tecnología necesarias bajo pretextos cuestionables o no tales como el narcotráfico, la delincuencia y el terrorismo.

Las respuestas de las FARC en cualesquier lugar urbano y/o rural de Colombia es inevitable. Lo mismo ocurrirá en cualquier otro país del paneta y la defensa preventiva de protección de los dominios aliados norteamericanos se basará en la instrumentación del “terrorismo” como pretexto para el ataque y la defensa.

El gobierno de un sector de Colombia no esperará que después de la ofensiva realizada no haya una respuesta de las FARC aunque lo tilden de “terrorista” (el asunto no es: “yo te ataco pero tú no me debes atacar, por moral o por lo que fuera”). El gobierno de un sector de Colombia no debería mentir a sus gobernados con pretextos fútiles como el “terrorismo” pues la guerra interna-externa que impulsa involucra exponer a toda esa población a los escenarios de la guerra. Uno ha comprendido que no es suficiente “victimizarse” con el terrorismo blanquirrojo (blanco y rojo) para defenderse de éstos pues esa palabra ya está careciendo de sentido (el significado evoluciona con el tiempo y cambia radicalmente, lo que significó desde el atentado a las Torres Gemelas el 11S del 2001 hoy no significa lo mismo como argumento intervensionista).

Que García haya aceptado esta intervención-ayuda militar norteamericana (justifíquese aunque sea con palabras como “misiones de paz”, “ayuda social”, etc.) en el Perú, más que evidenciar que el país está por las nubes en un éxito económico total, su decisión aparentemente evidencia lo contrario. Los elevados casos no reportados de muertos y heridos militares por el accionar de la guerrilla maoísta peruana sería también una evidencia indirecta de su decisión.

Eso le ayuda a gobiernos, como se dice, tanto de “derecha” como de “izquierda” pro capitalistas y neoliberales a cubrir sus crisis particulares y global expresados para sus áreas locales específicas.

En el escenario local actual peruano, se han registrado atentados con explosivos en contra de ciertos candidatos municipales y/o afines. Obviamente aquellos no son promovidos por la guerrilla maoísta sino probablemente por personajes subterráneos salidos del escenario político tradicional que busca amedrentar a sus rivales (en algunos casos de “auto amedrentarse”) politiqueramente en un escenario electoral que no resuelve la crisis estructural de nuestro país (puesto de manifiesto en la proliferación de la delincuencia a todo nivel y la corrupción tal y como ha caracterizado a este saliente gobierno aprista).

La gente cree ingenuamente que está tomando una “decisión” trascendental con estas elecciones, a eso ya ha sido acostumbrado (“necesita” creer como al opio). Llevo muchos años en lo mismo que ya no me trago el argumento de la “participación” en las decisiones y/o los destinos de nuestro país pues solo se ha traducido en la elección de ineptos y corruptos y la secuencialización de corruptelas dizque “normales” en un sistema democrático. Una burla a nuestra “participación social electoral”, a nuestras “decisiones”.

No está demás decir que ello ocurre en razón de que muchos de los candidatos pseudo izquierdistas y pseudo antisistema natural-paranoicamente son percibidos como obstáculos al neoliberalismo rampante por razones puramente politiqueras, muchos ligados a la corruptela del sistema capitalista neoliberal peruano.

En esencia, más que el combate contra el Partido Comunista del Perú (PCP) en armas, la actitud de García se debe a que EEUU ha decidido barrer con las FARC de Colombia y para ello en determinado momento va a ser necesaria el uso de bases militares peruanas y de sus aeropuertos aunque sea solo de paso. “Involucrarse en la guerra colombiana sin involucrarse”, es decir, bajo el argumento global de la “lucha contra el terrorismo” y en nuestro caso contra el PCP, García valida así su apoyo-intervención político y militar al intervensionismo norteamericano en Colombia como objetivo principal.
No hagamos alharaca si las FARC pisan, usan territorio peruano pues ya somos parte del conflicto (no son casualidades las acusaciones apristas de vincular a muchos opositores con las FARC en nuestro país).
Que por ejemplo el gobierno peruano reedite planes y formatos de la lucha "antiterrorista" que funcionaron durante la década fujimontesinista en su lucha contra el Sendero Luminoso de aquel entonces "dudamos" que vuelvan a dar los mismos resultados que dieron (ni como para emular el endiosamiento de Fujimori por aquel entonces).
Para muchas de sus pendejadas de inteligencia-operativos tendrían que buscar nuevos tontos o ingenuos despistados que se traguen con zapato y todo, que todos, absolutamente todos los miembros de las FFAA de nuestro país, incluso institucionalmente, persiguen objetivos morales y son sus representantes con uniforme como pensaba yo desde niño hasta la juventud. Crazo y tremendísimo error contrastado por nuestra cínica realidad. Peor es creerles sus argumentos morales que dizque sirven para instrumentar el combate a la corrupción e inclusive al "terrorismo" y en esencia solo son argumentos pendejísticos y politiqueros para el chantaje moral-social de individuos con las mismas características mentales que ellos o que asumen persiguen los mismos nefastos intereses ligados al capitalismo y sus diversas manifestaciones sociales y políticas (sino veamos el decreto que García firmó para exculparse indirecta-definitivamente y a otros genocidas, de matanzas y de actos de terrorismo que por rastros de alguna verguenza el congreso derogó). Gobiernos de izquierda deberían convertir el chantaje de cualquier índole en un delito de alta responsabilidad punible drásticamente.
Que el gran golpe que significó el fracaso de la política intervensionista norteamericana directa en el Medio Oriente solo ha sido temporal pues volverán a tener sus nuevas victorias pero en otros escenarios o contextos no tan ideales como las que se dieron inmediatamente después a los atentados del 11S del 2001.
El término "terrorismo" de esos años tendrá nuevas acepciones con el transcurso de los años aunque se fuercen los hechos y los términos pues nada hay estático en la naturaleza humana social-material.
La "indignación" de Barak Obama a las recientes palabras de Ahmadineyad (acusó tardía y oportunistamente al gobierno de Bush de haber conspirado contra habitantes de su propio país en el atentado a las Torres Gemelas del 11S) en el foro de la ONU ante un hecho que Obama pretende negar por "rastros de verguenza" que por algún lugar de su ser debe haber todavía, se parece más a la "indignación" de Lourdes Flores Nano al saberse puesta en evidencia en cuanto a su apreciación personal sobre los resultados de la encuesta de APOYO de intención de voto que favorecía en el primer lugar a Susana Villarán en contraposición a otra encuestadora que daba la primacía a Lourdes, al afirmar un hecho que sabe muy bien se practicó en la guerra contrasubversiva en nuestro país y ella misma admitió, es decir, la de falsearse cifras y estadísticas de opinión para favorecer a determinados personajes y/o circunstancias. Una indignación hueca propia de los perdedores.
Para mí, la aseveración de Ahmadineyad sería suficiente razón para ordenar atacar a Irán y no solo "indignarme" descaradamente.