lunes, 11 de octubre de 2010

CHONGO TOLERANCIA CINCO Y MEDIO

Esto de la tolerancia cero ya suena a broma muy pendeja y que la corrupción se la pasa como vulgarmente se dice “por los huevos”.

Lo demuestran los accidentes que como el último, ocurrido en la ruta Huancayo – Pampas (Huancavelica) donde murieron 16 personas nos dice que no solo las máquinas están en mal estado y mal revisadas.

Hago memoria de mi viaje de Huancavelica a Jauja por las elecciones últimas (03 octubre 2010).
Salimos del Terminal de Huancavelica y llegamos a un grifo en las afueras de la ciudad y subieron policías y un representante del Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC).

Encontraron a tres personas sin boletos de viaje que tuvieron que bajarse para poder iniciar el viaje. Luego que se bajaron, el chofer subió a “llamarnos la atención” argumentando que “ellos también tienen derecho a viajar” (a la “eternidad” como en Pampas) tratando de justificar su actitud.

El mismo se encargó de decirles a aquellos pasajeros que se adelantaran, que más adelante los recogería como así sucedió.

En esos momentos subió un inspector del MTC y dijo “todo OKEY” a lo que el pasajero de mi lado rompió en sonrisas y promoviendo comentarios míos y de los demás, bajándose el inspector con un rictus más de cólera que de seriedad.

¿Qué diablos hacen estos “inspectores” del MTC en ese lugar?, ellos y la policía deberían estar por lo menos a 2 Km. de la ciudad y soportados por otros a los 5 km o más para garantizar que no se burle a "la autoridad".

Llegamos al control de las afueras de Huancayo y subió un policía junto a una mujer del MTC la que se bajó inmediatamente al ver a algún o algunos cucos feos seguramente. El policía dijo “todos, documentos por favor, DNIs” pero no mirándonos sino como buscando a alguien. Alguien retrucó algo y él dijo “cállese, el único que habla aquí soy yo, ustedes solo responden”. El churre o cobrador pasó raudamente por la puerta hacia la parte posterior del bus, lo que motivó que el policía de un felino salto fuera tras él olvidándose definitivamente de los DNIs.

No podemos especular de si recibió coima o no por causa de los pasajeros viajeros en intermedio pero obviamente no hubo ninguna papeleta por parte de “su amigo el policía”, amigo del dueño del bus por supuesto.

A esto, parece ser que el feo cara de haba de Raúl Romero debe ya patentar su frase en INDECOPI o donde sea, aquel de: “es un necesario costo social” (en alusión a los estudiantes muertos en la Cantuta a consecuencia de la guerra interna) antes que los senderistas de antaño la hagan suya.