lunes, 11 de octubre de 2010

NOBEL POLÍTICO-POLITIQUERO

A todas luces los premios Nóbel actuales otorgados a la Literatura y a la Paz tienen un trasfondo marcadamente político-politiquero.

Se está premiando a todos aquellos defensores del modelo global neoliberal democrático a la usanza norteamericana específicamente con sus parangones en Asia y Europa principalmente.

A excepción de aquellas ramas de las ciencias por ejemplo de la física o de la química donde el premio se libera de las apreciaciones subjetivas politiqueras, los demás huelgan de prejuicios e idearios afines a determinados sistemas de poder como el norteamericano que hasta hoy se sigue jactando de “democrático” pese a los genocidios que ejecutó en casos como el de Irak y promueve en Palestina con el aval europeo liberal por supuesto.

Un premio liberal a la desvergüenza. Si la decencia literaria habitara en la mente de este escritor y midiera sinceramente su talla literaria, Vargaz Llosa debería devolver este premio pues no se corresponde con la trascendencia del mismo, sino por su papel ramplón en la lucha por la defensa de los ideales del neoliberalismo disfrazado de democracia que los ejerció a capa y espada, que en honor a ello recibe tan honroso premio. Ello lo demostró claramente desde las elecciones que perdió frente a Fujimori y que éste copió sus planes por ser las del modelo implementado por los norteamericanos como si fuera la panacea americana.

Un premio afín a sus afinidades, de los que la otorgan. ¿Por qué los rusos y los chinos no crean sus propios premios?, ¿o es que piensan que sus sistemas no son ideales también?, ¿falta de autoestima?

Si los chinos otorgaran algún premio les sugeriría que procedan similarmente a las academias de los Nóbel, o sea, premiar a Osama Ben Laden por ser el perfecto idiota del neoliberalismo global.