miércoles, 3 de noviembre de 2010

REVOLUCIONARIOS: ¿DE QUÉ WEBADA SE HABLA?

Más de 60 años de brega aprista, desaparecidos, encarcelados, muertos, perseguidos, ¿para qué?
Bajo el disfraz de una presunta “izquierda”, de una presunción de “independientes”, de una presunción falsa de “centro” el APRA y la derecha promueven a una candidata que pretende impresionar a los sectores de izquierda, centro izquierda y centro independientes y a los apristas “revolucionarios” mismos.

Luego de venir aplicando una política reaccionaria de la ultraderecha y de lacayos del imperialismo neoliberal intenta continuar con la misma política recurriendo a las fuerzas anteriormente mencionadas.

Según los apristas de toda laya, “ya salvaron a García, al APRA y a su legado histórico” (dizque “se salieron con la suya”), “ya limpiaron su denigrante imagen de fracaso provocada en el periodo 1985 – 1990”, ahora sí están en condiciones de: ¿de qué?, ¿de ser “revolucionarios”?, ¿de hablar del hayismo y de Haya?, ¿esto es el APRA?, ¿tanto show histórico farsante llena de mentiras?

Si en algún momento de nuestra vida sentimos cierta curiosidad (más que admiración) por Haya de La Torre más que por los apristas, hoy vemos que más por ignorancia, oportunismo e indefinición política y social (razón por la cual el APRA sobrevivirá en el tiempo y en el espacio, en razón a que todo individuo pasa durante su vida por un periodo de transición, de inmadurez) que por otras cosas es que experimentamos esa sensación.

Estamos hoy frente a la Nueva Historia del APRA, es decir, según parece, la misma vieja historia que con Mercedes Araoz más que ganar la presidencia busca permitir el ingreso galopante de la mayor cantidad de apristas al Congreso como afirman sin equivocarse algunos congresistas en razón a que el escenario político actual ya es otro, no es el mismo que el del 2006.

Eclécticos de la política, ahora más pragmáticos en los hechos que “revolucionarios” en el floro, García le ha dado al APRA un nuevo rol político ideológico funcional muy importante dentro del contexto del sistema neoliberal y de la globalización del capital. La farsa del “revolucionario aprista” terminó (incluyendo al MRTA). Ha nacido el Nuevo APRA, como dicen en la Casa del Pueblo aprista: “el APRA se renueva”, ¿renueva?, ¿quieren decir que siempre fueron así de corruptos y reaccionarios pero lo ocultaron con la careta de “revolucionarios”?

Ahora tan solo por no desaparecer del escenario político (del que ya no son imprescindibles como antaño se gimoteó pues otros partidos o partiduchos inclusive podrían hacer mejor el papel que hacen los apristas) forman alianzas en el contexto como diría Mulder de una “izquierda democrática”. No existen las izquierdas antidemocráticas más que solo en el imaginario neoliberal.

La expresión política organizada de los indecisos y ambiguos mestizos peruanos que niega la lucha de clases se ha encontrado una vez más en la encrucijada de la Definición Histórica de nuestro país que anda en busca de una identidad nacional (lo iniciaron las épocas que engendraron coyunturalmente a Haya y luego a José Carlos Mariátegui). El revolucionario García en ese sentido la está implementando; en cierto modo está contribuyendo a definir la identidad nacional y a eliminar la mentalidad de chongo estructurada en la racionalidad de los peruanos legado (social-políticamente) por el imperialismo intervencionista español y por sus aliados de entonces.

Una definición necesaria e inevitable por los diversos factores y actores que concurren en nuestro país y en el mundo.