viernes, 26 de febrero de 2010

¿QUÉ ESPERAMOS DE LAS EVALUACIONES EN ESTE SISTEMA PSEUDO DEMOCRÁTICO?

Lo observado estos últimos días en las evaluaciones ejecutadas por la "comisión" el nombramiento de miembros ante el Concejo Nacional de la Magistratura (CNM) solo es un pequeño esbozo de la esencia del sistema político peruano que se extrapola a otros sectores como el de educación.

Los "miedos" a estas evaluaciones dentro del contexto de leyes corruptoras diseñadas supuestamente para "mejorar" (tèrmino muy pendenciero empleado por sus promotores) cualesquier sector están justificadamente sustentadas por quienes quieren ser jueces y partes en estas "evaluaciones" con gente dice de "gran reputación". Harto papel higiénico para mis oídos como si no supéramos las artimañas que se pueden hacer para bloquear o impedir el acceso de determinados grupos o sectores sociales y políticos o ideológicos de la población de nuestro país.

Quien piense que la corrupción está enquistada en el sistema político nacional o al menos lo sospecha pues es probable que no se equivocará.

Nada resuelve el cambio de personas ni mucho menos uno solo de ellos en cuanto a cualquier "comisión evaluadora" por más que se jacten de la madurez suficiente o de la calidad profesional y ética o como se le quiera denominar. Si hasta dudo de mis palabras de tanta formalidad evaluadora.

Nadie puede dudar que para la toma de las decisiones de cualesquier comisión evaluadora en cualesquier sector pesan ya cuestiones de estado, es decir, de servir de filtros depuradores no de la calidad de las personas sino de la afinidad de las mismas con el sistema (y por ende con la corrupción). ¿Qué podíamos esperar? La respuesta viene por sí sola.

La causa está en las experiencias de la guerra no contra la dictadura fujimontesinista y contra la corrupción sino están directamente relacionadas principalmente contra el Partido Comunista del Perú liderado en las décadas pasadas por Sendero Luminoso y que son las principales fuerzas motrices para la toma de decisiones de estas "comisiones" que buscan consolidar el poder del sistema y no de grupos de poder aunque ésta sea solo su expresión.

Creo que esta comisión evaluadora para miembros del CNM es la que entalla perfectamente con los requerimientos del sistema y su renuncia o cambio total y como lo pide Villa Stein atenta contra la legalidad (pese a sus remiendos y adornos que se les hace, puesto de manifiesto ya por el Decano del Colegio de Abogados del Perú) estructurada para ese fin, el de consolidar un sistema sólido y fuerte en sus propias terminologías.

Cualquier ingenuo o individuo que no compatibiliza con el sistema, que se somete a unas evaluaciones cualesquiera, en este contexto del sistema, creyendo en las transparencias de las mismas (y la "alta calidad profesional" de quienes la realizan) más aun si son cargos de gran importancia en el Estado, está pues fuera de lugar, desubicado. "Esto no es un paseo" como dicen los luchadores del magisterio pero algunos parecen sadomasoquistamente aceptarla como si nada y con razón.

Podríamos decir en este contexto que la guerra dentro de la paz (pugna y colusión) sola da frutos dentro de la paz y no dentro de la guerra (como espera tercamente el camarada Artemio). Es una condición de gustos en los estertores de la guerra fría entre los "ganadores y perdedores" de la lucha contra la corrupta dictadura fujimontesinista y no contra el sistema político social establecido.

Hablaremos entonces de la "corrupción de calidad" y de los "corruptos de calidad" la que pesa sobre los demás y que hoy mediáticamente parece estar tomando nuevamente las riendas del sistema con Alan García y el APRA a la cabeza.

Es chistoso el pedido reciente de la cómica aprista Lourdes Flores Nano en el sentido de conformar un "Frente en la Lucha Contra la Corrupción" a nivel nacional y del que el gobierno ahora hace propaganda. Hay que ser un idiota, un imbécil o un grandísimo hijo de puta (parafraseando a los términos empleados por Hernando de Soto en referencia al escritor) para no saber o pretender no saber a lo que se están refiriendo.

Una cosa es ser un chistoso y otra un pendejo. Lo chistoso lo podemos asimilar pero lo pendejo no.

miércoles, 17 de febrero de 2010

LAS AVENTURAS DE LAS IZQUIERDAS, DE LOS PROGRESISTAS Y DE LOS NACIONALISTAS

Vemos a través de los medios de prensa afines a la nueva izquierda socialista en Latinoamérica cómo se van empantanando sus pretensiones de afirmar sus posturas socialistas en el marco de una indefinición social que ya en muchos países está engendrando una oposición de derecha cada vez más organizada (pero de minorías y sin un rumbo concreto ni confiable producto de sus políticas implementadas) como la que dio origen a los movimientos de izquierdas y progresistas hace algunos años y posteriormente a su acceso a la gerenciación-administración de los gobiernos como argumentan analistas diversos.
Definitivamente, en cinco años más o menos probables (o diez años poco probables) volverán a retomar las riendas de los gobiernos que siempre han tutelado. Lo que sucede en Chile no solo es un pequeño lunar en Latinoamérica, esto ya tiene un antecedente con el derechista y reaccionario de Alan García Pérez en nuestro país (que solo por la inercia ideológica del pasado y por el absurdo ego aprista se autodenomina como de “izquierda”) y mucho antes con Alberto Fujimori. La indefinición política e ideológica de quienes dicen haber aprendido que los argumentos revolucionarios que los engendraron ya no son válidos sino errados en el contexto de la globalización y las mismas prácticas gubernamentalistas absorbidos por el sistema neoliberal importado los llevará a convertirse en meros hechos sociales circunstanciales.
Lo más adecuado sería integrarse al sistema democrático de carácter occidental (u otro) como ya viene sucediendo y dejar de seguir mintiendo a la sociedad y al proletariado con una prédica ya fuera de contexto y de la realidad, que fue constituida en otros tiempos, y que hoy ya no se corresponden.
Hace mucho oía a un comentarista nicaragüense de la prensa oficial que cabría la posibilidad de que EE.UU. podría haber provocado el terremoto en Haití hace poco más de un mes. Creo a todas luces que esos argumentos si bien podrían ser aceptables si se mostraran al menos las mínimas evidencias que se correlacionen con la movilización de barcos o submarinos norteamericanos o la muestra de evidencias de explosivos empleados o algo similar tendrían estos argumentos una aceptación en la población y en la opinión internacional. Sabemos de lo que son capaces los norteamericanos y sus aliados por sobrevivir como nación y como estado imperial, pero emplear estos argumentos solo para exacerbar un sentimiento anti yanqui es simplemente una tomada de pelo no solo a los nicaragüenses sino a la opinión internacional. No es casual que los gobiernos que se dicen izquierdistas y/o nacionalistas están hace mucho ya empleando las mismas estrategias de psicosociales para adormecer a la población como ya se dijo en su momento como si fuera mutuo acuerdo.
Algo de esta tendencia de fusión o de sincretismo político y cuasi ideológico está sucediendo ya en nuestro país. Toledo propone unir esfuerzos a las de la “eterna candidata” como la denominan o a Lourdes Flores (uno podría creer que está borracho, pero no). Ello es congruente con su tendencia frustrada durante su gobierno (2001 al 2006) dado el sistema de fuerzas y de alianzas arbitrarias promovidas por la delincuencial dictadura fujimontesinista heredada y reformulada por sus sucesores hasta hoy que Toledo supo capitalizar dado el descalabro social y económico al que habíamos ingresado con el delincuente de Fujimori al que se dice García intenta vanamente indultarlo como si nada hubiera pasado en el país ni en el contexto internacional. Solo otro delincuente lo indultaría.
Pareciera en este contexto más adecuado a los nacionalistas de Humala no presentarse a las elecciones presidenciales del 2011 sino postergarlas hasta el 2016. Pero la desesperación electoral lo convertirá en la pareja de Lourdes, es decir, el “eterno candidato” pues es parte de esta anomia generacional en que se está convirtiendo la oposición “democrática izquierdista” y que se va perdiendo en el horizonte de la globalización neoliberal que se presenta hoy con diversas y variadas caretas y verso florido. Persistir convierte a los humalistas en perdedores. La población ya está adormecida, doblegada y convencida en que por la experiencia sensible de las décadas pasadas, como consecuencia principal de la Guerra Interna desatada por Sendero Luminoso en 1980 bajo la dirección de Abimael Guzmán, ya no concibe otras experiencias o inexperiencias que los deriven en aventurerismo y en el caos social, económico y político ya experimentado (ello derivó en la reforma estructural del pensamiento García para tratar de borrar los errores de su pasado gobierno y que involucró a su propio partido como parte de este contexto al que nos referimos líneas arriba). El APRA en los hechos ya no existe como partido revolucionario ni mucho menos de tener un carácter o tendencia “americana”, a fenecido, ahora más pareciera ser solo un movimiento político como los que hoy abundan y aparecen y desaparecen según el contexto y la coyuntura electoral solo para participar en el gobierno y sacar el máximo de provecho a como dé lugar (a propósito, el caso de León Alegría terminará en nada y en la absolución de todos los involucrados). No es lo mismo o casual el apoyo dado por las izquierdas al APRA en 1985 en contraste al que la derecha le otorgó al APRA para su segundo gobierno (es absurdo que la población aprista siga sosteniendo su sentimiento aprista de décadas pasadas en el actual contexto, la renuncia de muchos dirigentes apristas al APRA en fechas recientes ante el jurado de elecciones solo es una pequeña muestra de ello. La preocupación aprista de a como dé lugar colocar por contratos o nombramientos a sus partidarios en puestos del Estado debe ser motivo de sus desvelos pese a estar promoviendo y ejecutando leyes que los ponen en riesgo laboral y económico).
En razón de los desvelos de cualesquiera de los gobiernos de turno por mantener ocupados laboralmente a la mayor parte de la población generando el recurso indispensable de la inestabilidad laboral para ejecutar aquello, para el común de los mortales peruanos les da lo mismo tener cualesquier postura política y ser cliente de cualquiera de ellos puesto que hoy en los hechos nadie (ni la corrupción mediática) les garantiza su sobrevivencia y estabilidad laboral o económica.
Ni las cifras estadísticas del INEI, que en el futuro cercano podrán ser trucadas o maquilladas a gustos del gobernante de turno, podrán vendernos un país “positivista” que ni siquiera el hipotético y probable acceso a la farándula electorera de nuestro país de Sendero Luminoso solo con Abimael Guzmán Reynoso a la cabeza podrá alterar o cambiar en algo.
Tampoco alterará la emergencia de un potencial outsider como Jaime Bayli cuya función solo radica en segmentar a la derecha de nuestro país (aquella que eligió a Alan García) que de llegar a la presidencia se convertirá en un equivalente de Fujimori manipulable y manoseable como a él le gusta. Es uno más de entre los candidatos potenciales de la derecha peruana que de haber segunda vuelta simularán una “unión de fuerzas” que no es tal por lo definido en las elecciones pasadas. No es ningún payaso, tampoco un total mentiroso pero si un fanfarrón que quiere experimentar para alguna curul de congresista o como de inspiración para algún libro futuro. Nada resuelve ni resolverá su candidatura o probable condición de presidente que para mí no pasa de ser un acto masturbatorio colectivo como lo representa su homólogo probable candidato presidencial de un ex general del ejército.

MANZANAS Y NARANJAS, NARANJAS Y MANZANAS


Cierta vez hubo un árbol viejo de manzana que ya producía sus frutos. Burlonamente con palabras agradables llevadas por el viento hasta un árbol de naranja, que, ubicada más o menos lejos, recién había brotado del suelo y abierto sus primeras hojitas, le decía lo siguiente a manera de presentación: "Tú eres un árbol de manzana", “las manzanas son muy riquísimas, muy agradables", “son unas plantas hermosas”, y también le decía: "Disculpa por no haberme presentado primero, yo soy un árbol de naranja", "las naranjas somos horribles, desagradables, asquerosas y feas como verás".

Después de ello, ante tanta persistencia casi diaria por parte del árbol de manzana, el árbol de naranja creció con esa creencia y cuando ya maduró pensaba que daba manzanas y se sentía contento, orgulloso de ello; luego les hablaba a los demás árboles de naranja recién brotados del suelo de las bondades y maravillas de las manzanas creyendo hablar de sí mismo tal y como se lo habían hecho creer.

El árbol viejo de manzana se dedicaba a disfrutar de sus travesuras que un día perdió todo interés en la ingenua planta de naranja ignorándolo por completo. Así, cuando un día brotó del suelo una semilla de manzana, el árbol de naranja que creía dar frutos de manzanas le dijo a aquella semillita germinada de manzana, que aquella “era un árbol de naranja”.

Lo mismo sucedió con todas las demás semillitas germinadas del campo ya sean manzanas (a quienes les decían que eran naranjas) o naranjas (a quienes les decían que eran manzanas).

Sucedió un día después de muchísimos años de confusión en que el árbol viejo de manzana sin haberse percatado de las consecuencias de su broma (por burlarse de la ingenuidad y presumir de inteligente inventando el cambio de nombres para que lo alabasen y alabarse a sí mismo) ya muy viejo se enteró de que todas las plantas de naranja del bosque creían que daban manzanas y que todas las plantas de manzana del bosque creían que daban naranjas siendo él el único que siendo árbol de manzana creía que daba manzanas y nadie se lo creyó cuando lo hizo saber a los demás quienes se burlaron de él y riéronse a carcajadas que llevó el viento por todos los confines del bosque.

Y fue así que terminó sus días creyendo tener la razón, la verdad de las cosas que no sabía cómo demostrar a los demás. Murió en una total indiferencia aunque convencido de que él era un árbol de manzana que daba manzanas, pero a los demás eso ni les importó, que lo contaban como anécdota a las demás generaciones, de que un día hubo un árbol viejo de manzana en este bosque (que para todos era un árbol de naranja) que creía que daba manzanas y no naranjas como todos los demás.

OFENDIENDO INJUSTAMENTE A LOS LOCOS

Hubo una vez un hombrecito que aparentaba ser muy parco, tranquilo, sincero, sin vicios, honesto, honrado, formado así por sus padres y por los doctrineros de la Iglesia desde muy niño; que decía las cosas como eran y que no era muy bien visto por la gente que tenía la forma de ser muy contraria y que eran de otras maneras de pensar en el jardín de sus libertades.
Constantemente era hostigado, calumniado, vilipendiado, molestado, ya que las cosas que él decía eran molestosas para los demás y no podían soportar, por que las aparentes verdades dichas por él les causaban mucho dolor y pesar que se veían tocados en su manera de ser y en su modo de vivir de la cual él no compartía ni seguía pues consideraba muy desordenado y producto de la crisis social, moral y económica principalmente. Muchas de sus críticas partían de su inexperiencia de vida social puesto que en cierto modo gozaba del apoyo moral y económico de sus familiares y le permitían sobrellevar sus días sin fuertes sufrimientos en su relativa pobreza. Era visto por decirse así como un aspirante a fariseo sin saberlo que lo podría estar siendo dada su temprana edad, inexperiencias e incomprensión de la vida.
Resulta que estas personas ofendidas injustamente o no, deciden ponerle un apodo para que él se sintiera también ofendido, y lo llaman de "loco" para callarlo, para aislarlo de la gente aunque no sea ésta la intención y que no vaya en contra de sus intereses y formas de vida. Incluso llenos de ira llegan a lanzarle piedras a su casa mientras no se diera cuenta o no los viera.
Aquellos actos llegan a oídos de uno de ellos, un enfermo mental que andaba con las mismas ropas andrajosas todos los días, muy sucio, a veces sin calzado y hablando cosas a cada paso que daba en cualesquier lugar, pero que era uno de esos desequilibrados pasivos que no agredían físicamente a la gente. Éste, un poco mayor que aquel, viene un día de domingo por la mañana a la casita blanca de tripley del hombrecito mientras éste dormía y se detiene en frente, a unos veinte metros, y como parapetado entre una ruma de piedras grandes ubicadas en el lote de terreno vacío de enfrente comienza a actuar de la misma manera en que lo hacían los demás. La gente al verlo y oírlo empieza a reírse y a bromear con él burlándose también del hombrecito de la casita blanca. Decía tonterías en forma de amenazas o insultos y hacía los ademanes de querer lanzar piedras a la casita blanca de tripley pero ninguna de ellas llegó siquiera a impactar en el frontis de aquella casita pues ni atravesaron la calle.
Luego de un buen rato el enfermo mental se cansa de gritar tonterías y de arrojar pequeñas piedras (no muy pequeñas ni muy grandes), pide agua a uno de los vecinos que acostumbraba a burlarse de aquel hombrecito (que después de sus sonrisas estridentes y grotescas que se oían a kilómetros calmó su actitud y su voz y le pidió que se retirara diciéndole: “anda para tu casa muchacho, tranquilo nomás”) y se retira luego de haberle dicho a aquel hombre muchas palabras tontas pero no groserías como lo hacían los demás, Incluso el de ponerle el sobrenombre de "Pancho Ulises" (como les gusta a aquellos que desprecian a los demás y esto lo esconden tras muestras de aparente cariño o de presunto afecto simulado por no llamar a las personas tal y como son). Pancho, porque se supone que le quería decir que era un tonto, un quedado, un zonzo, y Ulises porque pensaba que su manera de ser era como el del personaje de la obra de Homero, "La Odisea".
El hombrecito de la casita blanca de tripley que se había despertado por el bullicio que provocó aquel enfermo, en aquellos momentos que pasaron no respondió a sus palabras, pero se había puesto a pensar lo siguiente: primero, llevado por la cólera, pensó en salir y llamarle la atención o insinuarle con su mirada seria y austera como siempre lo hacía, pero no se atrevió porque sabía que el enfermo no era agresivo y no hacía daño como aparentaba en aquel momento, pues también se vería muy mal y ridículo si lo hacía y más por las risas que los demás le harían además de las posteriores burlas. El hombrecito comprendió recién que se vería muy mal llamarle la atención y más aún ofender a un loco reconociendo en aquel momento su potencial error.
Pero luego, acostado sobre su cama, pensó que: "o bien este hombre es tan normal como los demás o estas personas están tan locas como el enfermo mental" y su rostro dibujó una aparente sonrisa enigmática para su propio consuelo, desdibujando así la amargura de su rostro y apagando sus ímpetus violentistas. Mas luego piensa detenidamente y se da cuenta de la inmensa tristeza, hambre y soledad que le embargaría a aquel enfermo mental que vino a sentar algo así como su protesta ante el hombrecito de la casita blanca de tripley y ante los demás, de que no era justo que él fuese así, que los demás lo mirasen con temor e indiferencia, lo considerasen un enfermo mental, tratándolo errónea y despectivamente como un loco. Lo hacía talvés como protesta a sus privaciones, a sus carencias, a su situación miserable de hambre, a protestar por él, por sí mismo puesto que nadie lo haría, por ser un producto de la miseria de los miserables (se notaba a todas luces que este joven había sido lúcido en una etapa de su vida y que por algunas razones perdió el juicio moderado).
Luego de que el enfermo mental se hubiera retirado de aquel lugar, el hombrecito de la casita blanca de tripley se puso a pensar fríamente con sus escasos recursos mentales y se dijo así mismo: "Algo tengo que hacer, algo tenemos que hacer, ¡pero qué con mis grandes y asquerosas miserias de bestia tardíamente racional, qué con mis traumas y mis complejos, qué con mi ignorancia que me asfixia, qué con la pobreza que me rodea!".
Aquel enfermo mental le era conocido a una hermana del hombrecito de la casita blanca de tripley. Ésta comprendió la situación pues conocía en algo a su hermano, pero fue tardíamente hacia su hermano para aconsejarle y darle su apoyo moral diciéndole: "No le hagas caso, estará con su luna"; pero el hombrecito le respondió que aquello no fue así, que lo sucedido era todo lo contrario; que el enfermo mental no estaba con su luna como ella pensaba sino que estaba en su momento más lúcido, más claro, más transparente, porque lo que él dijo e hizo (que los demás consideraban como producto de la locura, incluida ella) lo decían y hacían los demás que se consideraban normales y ese enfermo se daba el atrevimiento más sutil de decirles indirectamente que ellos en cierto modo eran como él y sin embargo los demás ni el hombrecito de la casita blanca de tripley ni cuenta de ello se dieron.
Al final llegó pues el hombrecito de la casita blanca de tripley a darse algo de cuenta aún en su miopía, con una inmensa tristeza, de la presuntamente genial lucidez de un hombre pobre, loco por los demás, loco para los demás y loco para él; pero que desde aquel día el hombrecito de la casita blanca de tripley nunca más lo volvió a ver otra vez y entendió lo estúpido que suelen ser las ofensas, venga de quien venga. Más allá de ello, aquel hombrecito ya no podía ver ni comprender pues su mundo giraba solo alrededor de maderas y eternits, más piedras que tierra, ladrillos; granadillas, higueras, arbustos secos de plantas de uvas, guano de isla, lechuzas, halcones, tórtolas, lagartijas, escorpiones, motor eléctrico, tuberías, tanques de agua en el cerro y canales de regadío, cubas de fermentación de uvas, recuerdos talvés de alguna antigua hacienda limeña a 100 metros sobre el nivel del mar que los hijos con alguna enfermedad congénita en su condición de ingenuos pero físicamente sanos no pudieron sostener; pobre comida fácil, agua escasa de camiones cisternas, resentimientos, odio y miopía, encerrado entre cuatro paredes como dentro de su cabeza legado por su entorno hasta ese día.

SUGERENCIAS DEL AUTOR DEL CONTENIDO DE LOS TEXTOS

Se recomienda este blog para ateos, materialistas y libres pensadores. se sugiere que los religiosos de cualquier tendencia y los reaccionarios de derecha se abstengan de leer este blog salvo bajo su responsabilidad y por propia decisión. Muchas gracias por su comprensión.

DEMONIOS FUGITIVOS

Cierta vez, cuando en la tierra ocurría diariamente el bien y el mal, el Diablo decide convocar a un congreso de todos los demonios. El tema a tratar es si seguir haciendo el mal a toda la humanidad o retirarse para siempre de la vida de los hombres. Se hace una votación a mano alzada y todos coinciden en retirarse para siempre sin excepción arguyendo razones personales y que ya estaban hartos de que les culpen de todo lo malo que ocurría sobre la tierra.
Esta reunión no fue conocida por el Dios puesto que estuvo muy ocupadísimo haciendo el bien sobre la tierra y cierto día de fines del mes de Diciembre recibe de sorpresa la visita del Diablo para ponerlo al tanto de la decisión tomada en el mismo infierno con todos los demonios, de que se largarían para siempre del mundo de los hombres por que ya estaban hartos de ellos y de él y que sean siempre los que carguen con casi la totalidad del peso de los hechos de la naturaleza y principalmente de los hombres.
Lo que tenían planeado también los demonios era el de querer darle un escarmiento al Dios y a sus ángeles para que ellos no les vuelvan a echarles la culpa de todo lo malo que hacían él y sus demonios y de todo lo malo que hacían los hombres sobre la tierra.
La propuesta sonó ante el Dios como un imposible, un absurdo, algo totalmente ridículo, por no decirlo muy estúpido que en un primer momento le hizo sonreír pues oía una propuesta que parecía la más sabia que habían tomado desde el día aquel en que se rebelaron de él, pero luego casi inmediatamente se puso a pensar en las consecuencias de aquella aventura y se preocupó de aquella firme decisión del Demonio. Fue la primera vez en la vida del reino celestial en que tomó muy en serio tal proposición.
El Dios desesperado, no sabía qué hacer, puesto que en la vida de los hombres ambos eran necesarios y mucho más aún, él; primero al Diablo le exigió a la fuerza para que se quedasen, pensando ofrecerles más libertades pero dudó de ello. Después le rogaba a regañadientes de que se quedasen porque él decía: "¡Qué sería de mi y de la vida de mis ángeles si tus demonios y tú ya no hicieran el mal, de qué serviría mi presencia y la de mis ángeles si ellos ya no estaban, pues a quién culparían de todo lo malo que hicieran los seres humanos!" y dedujo que con mucha seguridad los culparían a ellos de todo lo malo que sucediera en la vida de los hombres sobre la Tierra.
El Diablo no hace caso de su pedido que parecían súplicas, actúa desobediente como siempre y abandona atropelladamente el reino del Dios o el Cielo. Luego se dirige a la Tierra para comandar la retirada de sus demonios y emprender una nueva vida que según ellos sería su propia vida libres del Dios, de los ángeles y de sus cómplices los insignificantes hombres. Atraviesan la atmósfera de la Tierra y no queda ni un solo demonio, no queda absolutamente ninguno. Se marchan cansados ya, a una galaxia lejana y desconocida donde nunca más los puedan hallar y hacer de ese lugar un sitio para vivir tranquilos y felices, regaladamente y para siempre, sin enemigos a quién enfrentar ni seres humanos inútiles a quienes seguir molestando ni ser molestados por estos.
A partir de entonces el Dios no volvió a saber más del Diablo y de sus demonios; por cierta sensación propia de su divinidad no quiso saber ni hablar más de ellos.
Pero la preocupación le embargaba, pensaba que su vida y razones de ser en el mundo de los seres humanos habían terminado, y en cierto momento se le pasó por la mente hacer lo mismo que hizo el Demonio y retirarse con sus ángeles a buscar una vida más calmada y libre de preocupaciones y dejar que los hombres decidan y se hagan responsables por sus actos buenos y malos, por su destino, por sus vidas. Pero se da cuenta que con aquello lo único que conseguiría sería el de ser olvidado por muchos y también dejaría en el abandono a muchos seres humanos que sufren y que necesitan de él para poder vivir.
Pero piensa y se le ocurre que pudo haber quedado algún demonio escondido en la Tierra y en el infierno (que según la tradición oral estaba debajo de la Tierra o en su centro), pero no halló a ninguno. En su gran preocupación llegó incluso a pensar de que a los últimos que salvó del infierno podría volverlos a ese lugar ante el menor error que cometiesen nuevamente, mas todos los ángeles y los perdonados se aferran a la gracia y perdón adquiridos, nadie declina, todos se ponen firmes en su posición, nadie en su sano juicio pretende volver al infierno otra vez.
Mientras ello ocurría, un sacerdote era testigo de estos sucesos a través de sus sueños ya que un ángel le puso al tanto de los acontecimientos. No lograba comprender lo que sucedía y peor aún, no podía hacer nada, no tenía ningún modo de hacer algo, no podía.
Pues cuando supo que todos los demonios se fueron; el ángel que le avisó era el único que le consultaba sobre las cosas que se podrían hacer. Más aún porque el Dios les había planteado a todos los ángeles y espíritus del cielo el retirarse e irse lejos de la Tierra y de la presencia de los hombres ya que el Dios se dio cuenta que a pesar de haberse retirado el Diablo y sus demonios, los hombres seguían haciendo el mal.
El sacerdote pensó que era el fin del mundo puesto que los seres humanos se quedarían sin el Dios, pero suspiró aliviado entre sus sueños cuando el ángel que le consultaba regresó para decirle que el Dios a pesar de todo lo que estaba ocurriendo había decidido quedarse y no abandonarlos a su suerte. Sudoroso el sacerdote, despertó. Se dio cuenta de su sueño y como por un impulso imperceptible apareció arrodillado al borde de su cama y se puso a rezar: “Padre Nuestro, que estás en mi mente y en mi corazón, haz que tu reino me alcance, limpie e inunde mi pensamiento, perdona a los que nos ofenden y a nuestros errores, oriéntame en las tentaciones y el sufrimiento, ayúdame a no caer en el error porque débil soy y pobre en el amor a mi prójimo y a mí mismo...”. diciendo esto se quedó dormido al borde de la cama.

viernes, 12 de febrero de 2010

LOS PROBABLES ACUERDOS COMERCIALES Y DE PAZ PARA LA CONQUISTA DEL PERÚ

Habiendo ya pasado como se dice la base cuatro y presentado la ocasión de responder a la pregunta de un niño en la institución donde laboro y que me hizo recordar cuando se la formulé también no solo a mi profesor de primaria sino a mis familiares y otros de aquella época, me vino a la mente muchos recuerdos de las respuestas casi uniformes que las acepté solo porque sí pero que el conocimiento de la historia y del desarrollo de las sociedades y del pensamiento humano me llevan a escribir el presente artículo.

Lejos de nuestra visión cavernaria (con nuestro cerebro lavado, manoseado y parametrado en razón del mestizaje y de la paz coyuntural) de la historia de las antiguas comunidades humanas, la creación de por ejemplo observatorios solares rudimentarios por parte de ellas nos hacen ver que aquella visión del pasado histórico es totalmente errada al igual que creemos que tenemos una inteligencia superior a ella. Muchos peruanos en la actualidad y no específicamente analfabetos sino con una formación profesional todavía arrastran ese complejo o prejuicio.

Sabemos ya que el comercio marítimo a lo largo de toda la costa sudamericana si bien habrían sido cubiertos en periodos de tiempo relativamente largos y sujetos a las variaciones en las corrientes marinas, con el comercio no solo se llevaban productos sino también culturas, creencias, formas de vida y de organización, noticias, historias sociales y políticas transmitidos oralmente.

Desde mucho más antes de que se estableciera el Imperio Inca hasta los límites que teóricamente se le asigna tanto por el norte como por el sur (tener influencia no significa necesariamente tener el control sobre ellas y no que al revés éste imperio haya tenido influencias de éstos).

En ese contexto, los sucesos y acontecimientos del imperio emergente Inca (así como de las culturas pre incas) habrían trascendido por todas las rutas de comercio conocidas y sus fronteras asignadas. En base a estas noticias culturales, sociales y políticas, los conquistadores españoles habrían estructurado la manera de preparar su ingreso al incipiente país de los Incas, es decir, planificar con anticipación las acciones y estrategias de la conquista del antiguo Perú. Es difícil de creer de que si bien las relaciones comerciales entre Incas y centroamericanos ya era un hecho, los españoles no hayan establecido posteriormente relaciones comerciales con los peruanos del antiguo Perú y del imperio Inca previo a su llegada militar.

La comidilla risoria que representa la figura del indio Felipillo norteño (a relativa semejanza de la Malinche en centro América) en nuestra historia que transmitimos a los estudiantes de primaria y secundaria no es más que una burla caricaturesca de los referentes de la traición que encarna el Judas Iscariote de la ideología católica-cristiana hispana para tratar de explicar lo acontecido en la conquista del Perú y sus consecuencias. Es una burla al sentido común y a la inocencia de los niños al que los maestros podríamos recurrir.

A estas alturas el cuento español del Atahualpa cuando arrojaba al suelo un texto religioso llamado Biblia (escrito por intelectuales e ideólogos primero judíos y luego por católicos inspirados en un hombre convertido por ellos en Dios) y que según algunos fue “la señal para su captura” resulta solo una explicación justificiosa o justificadora de la acción encubierta de los militares españoles en territorio dominado hasta ese entonces por los Incas (una cortina de humo de aquel tiempo instrumentada probablemente por los cronistas de la conquista y reproducida hoy por cineastas en películas o documentales al respecto con medias verdades basados en cierto modo en hechos concretos).

Cabe la posibilidad en esas condiciones, y que por obvias razones no figurarían en textos ni crónicas españolas, que se habrían enviado al antiguo Perú mensajeros secretos, entrenados y/o reclutados en México posiblemente para realizar acciones de espionaje para elaborar un plan sostenible, ejecutable, viable, exento del azar y la suerte ya con la gran experiencia y aprendizaje de guerras de resistencia primero contra los árabe en Europa y luego con la conquista de Centro América.

Es muy probable que ya se habrían realizado contactos previos con aquellos líderes desplazados y relegados por los Incas y que anhelaban su independencia y recobrar sus privilegios conculcados como mencionan muchos historiadores. Bien sabemos que una guerra no se puede iniciar a la suerte. No son creíbles los argumentos infantiles que se traducen en los libros de historia del Perú como el de que los indios como los llamaban no podían distinguir de un hombre y de un animal llamado caballo (solo un idiota o intelectual con el cerebro pobre y adormecido puede aceptar semejante argumento), que los españoles llegaron como semi dioses o dioses parecidos al Dios andino viracocha como si los Incas fueran unos ignorantes y pobres imbéciles que apenas llevaban unos trapos encima y vivían como podían y que vivían aislados del contexto internacional sin saber ni estar informados de las atrocidades cometidas por estos invasores en Centro América (significaría a insinuar como que el imperio de los Incas en la práctica no existía, que los españoles eran tan ciegos que no la podían ver y que llegaron a nuestras costas de manera casual). Todos aquellos que conformaban la élite del imperio entre la clase gobernante en todo el imperio sabían de las experiencias de los españoles en Centro América así como de su potencial militar terrestre y marítimo así como de su accionar. Siendo los emperadores Incas también grandes conquistadores, el ignorarlo no cabe como posibilidad, sería absurdo, un grave error. A todas luces, estas historias pretenden emular al libro del Génesis recopilado en la Biblia para explicar el origen del Nuevo Perú con la dirección de los españoles (en España el religioso y miserable Sepúlveda en su fanatismo religioso contribuyó a consolidar y desarrollar esta idea para justificar la conquista y el exterminio de los catalogados como indios o indígenas del Nuevo Mundo).

Siguiendo esa premisa, la guerra civil desatada en el imperio Inca, entre Atahualpa y el extinto Huáscar, y aun vigente pese al control militar ejercido por éste (en la lucha contra los antecesores de Manco Inca), habría servido muy probablemente para lograr una incipiente alianza entre Atahualpa y los españoles para consolidar su poder tanto en el norte como en el sur del Tahuantinsuyo (no los habría percibido como un peligro dadas las similitudes en sus formaciones religiosas e ideológico-políticas según mi perspectiva y no tanto porque hayan sido solo 100 los conquistadores que llegaron por el mar y tocaron virginal y sacrosantamente en nombre del cristianismo las costas del antiguo Perú sin el conocimiento ni la autorización de quienes se dicen llegaron hasta el Nudo de Pasto en Colombia como radio de acción de su imperio Inca). Sin sospechar que las conversaciones ya iniciadas antes de la llegada de los españoles al antiguo Perú con sus emisarios-embajadores por lograr unos “acuerdos de paz y comercio” le significaría una traición por parte de sus presuntos aliados de turno y en potencia. Los españoles habrían decidido no ser la segundilla (en razón de su condición de invasores imperialistas) en este escenario social, político, religioso y militar sino ser quienes definan la suerte y el curso de la historia en el Nuevo Perú, para eso habían desembarcado sin peligros de ataques y luego movilizarse en total libertad en su marcha hacia Cajamarca. La moral como valor religioso (la acusación a Atahualpa de matar a su hermano) fue el argumento inicial para lograr sus propósitos ya definidos con antelación que avalaran sus acciones políticas y militares (lo religioso vía la extirpación de idolatrías vendría después de consolidar su presencia con las alianzas con todos aquellos contrarios a la ideología Inca tal como el lector puede obtener documentadamente como por ejemplo en los trabajos de Waldemar Espinoza Soriano).

Luego vendría la historia que conocemos y que se nos muestra en libros y vídeos probablemente con la misma intencionalidad un poco difícil de tergiversar y de presentarlo maquillada y oficialmente (hago alusión de los “historiadores modernistas” que pretenden “borrar” de los libros de historia y de nuestra propia historia los hechos de la guerra con Chile de 1879 en el afán del desarrollo de un neoliberalismo intervencionista y neocolonial presentado como democrático, comercial y pacifista tal y como se habrían presentado los embajadores o emisarios de los invasores españoles en el Imperio Inca). Podría asumir que la historia desde antes de la Independencia como la conocemos es de una gran probabilidad falsa concretizada básicamente por los cronistas españoles regidos básicamente bajo la premisa de la construcción del Nuevo Perú “Oficial”. Ningún español en su sano criterio y juicio habría registrado hechos que pusieran en tela de juicio el accionar de los suyos y de sus aliados (que pudiera ser utilizado por sus enemigos, mucho menos ser permitido por la corona española) más que solo eventos concretos acomodados a sus necesidades de conquista e intervencionismo global de los que se guardan registros y que muchos otros probablemente (documentos secretos) hayan sido destruidos por los sucesivos monarcas que se turnaron en la corona española.
No es pues cierto ni válido el argumento de resentimiento (que algunos profesores pudieran estar trasmitiendo a sus niños) que se nos pretende hacer ver y sentir respecto de la figura de Francisco Pizarro al presentarlo como un pastor de chanchos en un intento mezquino de ridiculizarlo por su origen social (hoy no cabría alabar a Alejandro Toledo por haber sido desde niño un lustrabotas ni menos ridiculizarlo por ello) pero representante visible de la conquista hispana (ello parece más la expresión propia de quienes no pudieron destruir a las corrientes libertadoras del norte y del sur concretizadas incipientemente el 28 de julio de 1821) y con ello en apariencia ridiculizar también despectivamente a los derrotados (menos contribuye a su defensa o gloria el hecho de presentarlo como Conde o Marqués de Castilla o de lo que fuera para alabar el ego y la racionalidad de sus descendientes en nuestro país). Razones para ellos válidas pues su éxito se debió a la acción principalmente de los intelectuales del clero guerrerista español vinculada a la clase aristocrática y emerja este argumento como producto de una pugna de intereses ajenos a la realidad nacional y a nuestra incipiente racionalidad producto de la gesta emancipadora.

domingo, 7 de febrero de 2010

¿QUIÉNES DEBEN ESTAR EN EL SECTOR SALUD?

Y QUIENES EN EL SECTOR EDUCACIÓN

A todas luces no es lo mismo el sector educación que el sector salud pues éste último es más delicado.
Mi opinión no necesariamente busca quedar bien con las personas de cualquier tendencia política aunque sea inevitable desligarlas.
Somos observadores de lo que sucede últimamente en el contexto actual por negligencias ocurridas en el hospital Sabogal por ejemplo como ocurre en otras instituciones públicas como particulares.
Los problemas o las causas a esas acciones erróneas pueden atribuirse a muchas con sustento tal vez.
No creemos que lo que se aplicó y se sigue aplicando al sector educación sea extrapolable al sector salud. Es decir, de responsabilizar únicamente a los maestros de la crisis en la educación. Acto cobarde y politiquero de evadir responsabilidades y generar un clima de inestabilidad para aplicar medidas intervencionistas con un carácter principalmente político tal como lo hemos venido observando en por ejemplo este último proceso de nombramiento docente.
Recuerdo los años en que participé en un proceso similar durante el gobierno de Alejandro Toledo en el que salí nombrado en el papel y tuve que movilizarme (tuvimos que movilizarnos) para que se de una tercera etapa en el que recién pude nombrarme en los hechos. Un nombramiento nada fácil que mis detractores pretendieron atribuirle a Toledo y al favor político mi nombramiento.
De favor no tuvo nada. Primero dimos la evaluación escrita en el que obtuve el segundo puesto a nivel nacional (39.72 de 40 puntos), luego vino la evaluación de expedientes y de la experiencia laboral y finalmente la entrevista personal que hoy es motivo de comentario.
Habiendo abandonado la maestría en la UNA La Molina (que ya es asunto enterrado) por la presión mediática y solapada del reeleccionista Fujimori y comparsa y que marcó el inicio en mi vida personal del enfrentamiento directo con la dictadura fujimontesinista mucho antes de que Toledo se subiera al coche, es que decidí incursionar en la educación dado que mi formación autodidacta en la Molina en esta área tenía ya años desarrollándola (que involucró comentarios y hechos enojosos y adversos de bibliotecarios que lo veían como pérdida de tiempo por parte mía).
Siendo aproximadamente la 01 pm de la entrevista personal se me formularon las preguntas pertinentes que absolví. Me hicieron sentar en espera y un profesor asistente me trajo la hoja para que firmara la conformidad de los resultados de la evaluación final. Los puso sobre la mesa y me dispuse a firmarla. Por esas cosas de la vida y de la desconfianza aprendida en la guerra interna que se supone no debería tener respecto de las personas honorables que conformaban una comisión evaluadora detuve mi mano y observé el contexto. Aquel hombre había puesto una hoja bond en blanco que cubría las notas de la evaluación y del promedio general y solo dejaba libre el área donde debía firmar. Le quité las hojas, retiré la hoja bond y revisé si estaban las notas de la entrevista y no había mucho menos el promedio final.
Se admiró y dijo “disculpe profesor”. Le dije que no firmaría y que lo llevara al jurado a lo que no accedió sino que lo llevó a la mesa donde estaba el presidente de la comisión a pesar de que los miembros del jurado entrevistador estaban libres. Larga fue la espera y los peros también.
Uno de los profesores después de casi una hora de verme sentado allí me invitó a que espere afuera a lo que yo accedí. Pensé acudir a los observadores de Transparencia pero decidí esperar por esas cosas aprendidas durante la guerra interna y la desconfianza en cualesquier ente de supervisión aunque éste fuese aquello que se denomina como Poder Judicial (denunciar "mi caso" habría truncado probablemente mi nombramiento si hubiese trascendido los fueros de la comisión). Desde ese momento sin pestañar vigilé mi expediente pues la desconfianza ya me había embargado. Tuve que esperar hasta casi las 07 pm pese a las reiteraciones a la comisión para que vean “mi caso”. Solo cuando debieron pasar a evaluar a los de secundaria es que me llaman para “solucionar” “mi caso” siendo éste el último y único sobre la mesa del presidente de la comisión.
Ya casi a más de 06 horas de la entrevista y sin saber lo que me habían preguntado es que deciden ponerme las notas correspondientes y todos a su criterio sin concertación. Promediaron, salí aprobado con un punto más al mínimo exigido con el que pasaba a ser “nombrado” en el papel, después vendrían jornadas de lucha para lograrlo. El responsable de la comisión me llamó a su mesa y me pidió disculpas arguyendo ajetreos y exceso de trabajo que no habían hasta el momento de el “error involuntario” de aquel que pretendió que firmara cubriendo con una hoja bond una hoja sin calificaciones ni resultado.
La lucha contra la dictadura tiene su contraparte en la lucha contra los comunistas y filo senderistas u opositores caídos en la desgracia de serlo por que sí. No en vano escucho opiniones actuales de “¿cómo es que se nombró éste h…?”, “¿quiénes permitieron que se nombrara?”, “si este h. de p. intentó representar a los emerretistas y principalmente a los senderistas en la federación de estudiantes de la UNALM?, ese tipo es peligroso” entre otros no publicables (sobre ello escribiré un artículo en su momento de manera somera para no aburrir).
Luego vino el caso de Ucayali del que tuvimos que retirarnos por que un presidente regional hoy procesado por la muerte de un periodista y sus partidarios nos negaron la permanencia y el nombramiento en aquellas zonas (NOTA ACLARATORIA HOY MARTES 09 FEBRERO: hubo un error mío respecto de esta persona pues lo confundí con el ex alcalde Valdez procesado por ese delito y ya era sabido que iba a ser exculpado ayer 08 febrero por miembros del "poder judicial". Disculpas por el error pues se trataba de un paisano mío que posiblemente nos envió a sus churres durante todas las medianoches madrugadas en nuestra permanencia en Pucallpa tildándonos de foráneos entre gritos altizonantes y amenazadores). Luego vino Huancavelica en el que nos hicieron una mala jugada cuando se movilizó a los contratados para evitar nuestro nombramiento.
Aquí nos dividieron en dos facciones y nos trataron de enfrentar, lográndolo. Las autoridades de la DRE Huancavelica nos acusaron de querer boicotear el nombramiento y de que estábamos poniendo piedras en el camino para ello. En vista de que no había visos de solución y la carencia ya del dinero necesario para seguir allí es que muchos retornamos a nuestros lugares de origen a agenciarnos de más dinero y cuando retornamos a Huancavelica, OH SORPRESA, ya se habían ido a la ciudad de Lima un día antes y durante la madrugada se habían otorgado las plazas.
El enojo y el desconcierto para mis colegas fue muy grande pero no para mí como si yo ya adivinara aquello. Nos fuimos a Lima al MINEDU en San Borja y nos dijeron que ya se habian entregado las plazas en otro lugar, que aquí no teníamos nada que hacer, que las plazas sobrantes eran de competencia de la DRE. Volvimos con la misma a Huancavelica. Atrás quedaron nuestras plazas más cercanas (yo tenía la opción 32 para escoger una plaza cercana a Junín que estaba determinada).
Llegamos a Huancavelica y solo habian plazas muy lejanas. Una paisana mía había optado por uno más o menos lejana sin saber a ciencia cierta dónde estaba pues ella estaba entre los cuatro primeros de la tercera etapa. Por presión de su esposo y de que se hablaba de una cuarta etapa (que ya no se dio por decisión del ministerio) decidió regresar a su tierra tal y como hicieron muchos otros. Yo decidí tomar su plaza y sin las formalidades que requiere el caso de una adjudicación se me otorgó la plaza. Yo había pensado también en regresar confiado en una cuarta etapa pero algo me dijo que no debía postergarlo más.
Ya era casi las 5:30 pm e iban a cerrar y se me avisó que a la media noche fenecía ya el proceso de nombramiento. A penas llegué al hostal me quedé dormido con ropa y todo. Grande fue mi sorpresa al día siguiente al revisar mi resolución de nombramiento. Faltaba un dígito a mi DNI, decía profesora, requería la plaza un profesor de aula y de música a la vez, entre otros errores más.
Fui a la DRE y allí fui literalmente sorprendido por un policía (esposo de una profesora que quería destacarse a Huancavelica pues trabajaba en Tayacaja) y el jefe de personal. Acepté la propuesta desconociendo el alcance de las consecuencias. Me fui a un lugar lejano de Tayacaja y permanecí 06 meses. Durante ese lapso los comuneros del Centro Poblado del lugar de mi nombramiento original se habian movilizado con caballos hacia la DRE-H (no en vano habian apoyado a Federico Salas en su gloriosa marcha a Lima) y creo con sus cuyes también a pedir mi retorno primero y luego mi renuncia o algo así para que nombraran a una profesora contratada en mi lugar puesto que los niños estaban abandonados.
Yo estuve trabajando ajeno a estos sucesos. Luego me enteraría que aquella profesora destacada no iba a trabajar al lugar donde debía estar sino que se había ido a trabajar a la misma ciudad de Huancavelica dejando en el abandono a los niños.
Si no le arrebataba la hoja al personal de servicio de aquel pueblo de Tayacaja la orden de mi retorno, otra habría sido la historia y estaría fuera quizá del magisterio y nuevamente mendigando un contrato, tricicleando tal vez, de obrero tal vez, de un puto corrupto-corruptor tal vez o qué se yo en lo que nos depara la suerte de quienes Alan García dice gobernar para ellos y no de los apestados y asquerosos mantenidos por el Estado.
Cuando volví a mi lugar de nombramiento oía una melodía andina que decía “A qué volviste, ya no te necesito, puedes marcharte, ya no me perteneces”. Hoy hasta uno de los personales de servicio lleva anualmente casi cuarenta días o más fuera de la institución (ex policía éste) que justifica con sus argumentos y papeles que no se cómo pero que ni le interesa a los miembros de esta comunidad ni pretenden mover ni un dedo ni a un solo cuy, es decir, que no les importa que sus niños estudien en aulas cochinas (ni menos que cobren sin trabajar para lo que están destinados) y que yo en cierto modo permití el año 2008 durante casi 05 meses al limpiar con mis alumnos el aula que éste debería limpiar (pese a que éste se hallaba en la institución). Hoy nadie lo quiere ver, las razones de su actitud pueden sen justificadas o no pero debemos cumplir bien o intentarlo al menos mal que bien con nuestras obligaciones a que dejarlas de cumplir.
Lo de mal que bien no se aplica al sector salud. Los errores no deben caber y mucho menos los criterios políticos ni politiqueros ni mucho menos segregacionistas. No es lo mismo errar en elegir un mal gobernante u obispo del clero. Aquí se puede aplicar la argolla política, el criterio selectivo, el partidarismo, etc. y aceptar las consecuencias.
En el sector salud no se puede tolerar defectos similares, hipotéticamente hablando. Muchas veces viene a mi mente esta pregunta: ¿si un reaccionario es excelente debe ser promovido, si un filo senderista es excelente debiera ser promovido? Y la respuesta más certera que me viene a la mente es que hay una falsa democracia en nuestro país. Que hay una falsa seguridad en salud en nuestro país al que este gobierno aprista poco está aportando. Solo sigue a pie juntilla lo que nos han legado los neoliberales como pensamiento y principios ideológicos en el contexto de una economía dependiente del imperialismo en general en crisis e indefinición que en su momento pareció la panacea, el elixir de la vida, el patrón a seguir. Revolotear dentro del cuerpo y agitar los órganos y las tripas no es lo mismo que hacerlo en el conjunto de las personas. Es un asunto más delicado que unos ridículos abogados de oficio no pueden resolver más que solo hacer un poco de peliculina mediática.
Es difícil pretender avalar ni encubrir errores crasos como los de las negligencias médicas pero peor aún intentar aprovecharse de ellas. Es una miseria la indemnización económica que se les pretende pagar, los errores de ese tipo deben pagarse muy caro y no específicamente con la renuncia o el despido que no soluciona nada. Tratar de encubrirlas tampoco es un remedio o una solución.
Pero en otras cosas de la vida y profesionales como en educación no estamos excentos de sufrir medidas similares y aparentemente salir ilesos orgánicamente. Pareciera una politica de Estado pero da miedo, sí que da miedo, someterse en nuestro sano juicio a las evaluaciones que estipula la Nueva Ley de Carrera Pública Magisterial en el marco de la nueva ley de educación no precisamente por ser un incapaz o mediocre a sabiendas de los últimos sucesos que se encubrirán pertinentemente por el gobierno y su poder judicial aprista. Recuerdo las palabras de unos padres de familia que nos enrostraron ese hecho diciendo “¿por qué tienen miedo a dar un simple examen?, si se creen tan inteligentes, ¿o es que no son capaces?”. No es tan fácil la respuesta pero para ellos sí.
Personalmente no me preocupa quedarme fuera del magisterio y no por que sea mediocre o incapaz, cualesquier maneras de sobrevivir es válido aunque sea como obrero o ambulante sin importar si García dice que me representa y gobierna por mí mientras se llena la boca y el bolsillo con los dineros del Estado. Ese argumento tuvo valor en sus inicios de gobierno, hoy es simple argumento basura.