domingo, 20 de marzo de 2011

LA ONU EN SU SALSA Y EN SU BORRACHERA

Las decisiones tomadas recientemente por las Naciones Unidas (ONU) en cuanto a la intervención militar en Libia demuestran claramente una pérdida de liderazgo al interior de ésta provocada por los continuos fracasos de la política intervencionista del capitalismo global por reordenar el contexto geopolítico global del siglo pasado a las necesidades de las transnacionales y grupos de poder de los países potencia de entonces, hoy en crisis.

Generales militares de la fuerza intervencionista de la ONU han planteado la necesidad de promover la guerra de guerrillas para que los “rebeldes” lleguen hasta la capital de Trípoli y una vez allí ya verán la manera más “democrática” de solucionar el conflicto que ellos provocaron instrumentando bajo diversos mecanismos oportunos y premeditados a personas afines a sus propósitos que hoy ponen de manifiesto.

La inteligencia se terminó, la razón de la fuerza se impone, es el claro mensaje que transmiten los intervencionistas democráticos al mundo. Que fuera de la “democracia” global no existen otras formas más (tolerables).

El reparto global ya ha comenzado (en términos de la formación de las regiones imperiales), pero ya no en los términos iniciales del imperialismo principalmente norteamericano previos a la crisis global. Ahora confluyen también los intereses del capital oriental incluyendo a los de la China popular para quienes es indiferente las decisiones de la ONU mientras se garanticen sus inversiones de capital.

La pasada visita última del ex presidente de Colombia Álvaro Uribe al Perú (y de sus monsergas al poder judicial) se enmarca dentro de este contexto. La intervención militar directa de los EEUU específicamente (mas no de la OEA más que solo con su aval político) en Colombia ya está programado, hay un calendario que cumplir pero está en relación directa con los acontecimientos desencadenados en Egipto, Túnez, Yemen y principalmente en Libia donde no se esperaba una respuesta de los pobladores que apoyan a Gadafi como expresión a su derecho a defender sus libertades y el estado de derecho (hablando así parezco García). Es muy probable una intervención directa en Colombia luego de que las tropas intervencionistas de la ONU se retiren de Libia después de poner en el poder a sus “lacayos” que hoy dizque luchan por sus “libertades” y darles la oportunidad de “elegir” en procesos electorales “democráticos”. La ONU apoya a las FARC libia a muerte pero combate a las FARC colombiana también a muerte.

Podríamos haber especulado con la condición de estados neo coloniales sujetos a la toma de decisiones del imperialismo del capital sino se hubieran divulgado los hoy tan defenestrados Wikileaks. Hoy sabemos que en Libia el objetivo es organizar, imponer, consolidar un gobierno títere en los hechos concretos sujetos a las decisiones del imperio del capital que lidera Obama y apoyan los europeos. esto se llama democracia tutelada o democracia neocolonial.

La visita de Obama a Sudamérica se puede interpretar en razón del presente plan de intervencionismo por eliminar, más que políticamente, toda oposición y resistencia militar ajena a sus intereses (que obstaculicen sus inversiones), a la “democracia” y a la “libertad” occidentales. El jalón de orejas a la presidenta del Brasil es más que ilustrativa para solicitarle personalmente que no interfiera en las acciones programadas (ya ejecutándose pero con reticencias y demoras coyunturales) para eliminar definitivamente a las FARC de Colombia. El platillo final es Cuba pese a los esfuerzos de este por convertirse en comunista-capitalista al estilo chino.
La visita a Chile en ese contexto mediático no es muy clara pero especulativa. Si necesitan aeropuertos para sus aviones FX para atacar a Colombia no necesitan los de Chile pero sí el apoyo de opinión a sus acciones. El caso más oportuno sería en cuanto a sus relaciones con Bolivia y Perú. En Bolivia hay un gobierno que no promueve la hegemonía regional norteamericana y ese debe ser el motivo de su visita. En este país ya deben de estar coordinándose los grupos anti gobierno de Evo y preparando para inducir a las insatisfechas masas a la defenestración de Evo y luego darles otra oportunidad electoral de “elegir” “democráticamente” un nuevo “presidente”. Bueno, como dice el pensamiento García, “el pueblo es sabio”, creemos.
Lo referente a Perú está en relación a lo dirimido en el tribunal de la Haya y se manejará convenientemente (con cortinas de humo o no) con la finalidad de no alterar las relaciones comerciales ni las inversiones chilenas y principalmente para en complicidad del gobierno de García o el de turno montar todo un show mediático para distraer a la opinión pública peruana en razón a su cercanía con Colombia. Pero deben de estar tomándose precauciones en el caso de que surjan hechos que alteren el “ordenamiento democrático” de Perú y de las inversiones promovidas por los sucesivos gobiernos de turno. En este aspecto, la postura de los candidatos peruanos en estas elecciones debe de estar ya encarrilada para tal fin del que ni Ollanta Humala difiere en razón a compromisos formales o no adquiridos en su visita a la embajada norteamericana y que nos hacen dudar que su “cambio” político-ideológico de ahora se deba a la flexibilidad de su tan cacareado nacionalismo (sino en ese contexto enmarquemos una probable intervención militar en Venezuela que a Chávez debe estar dándole dolores de cabeza, ni para mencionar la reciente renuncia del embajador norteamericano en México a pedido del presidente mejicano por su intromisión descarada que comprometió la soberanía del territorio azteca, ¿cuál?, que si no fueran por los wikileaks pasarían desapercibidos y el presidente seguiría chupándoles el dedo a los gringos).

Esta es la razón por la que considero a Ollanta como parte del continuismo neoliberal (no por un mero capricho ni por un deseo personal) y principalmente del servilismo al imperio regional en ciernes. No tiene otra opción; o se somete al imperio (como García a través de su acomedido Del Castillo) o la combate (aunque sea como Chávez o remedo del mismo) del cual lo dudamos mucho por las muchas evidencias de cambios camaleónicos que acaba de experimentar incluso antes del proceso electoral.

Como van las cosas, Sendero Luminoso en el Huallaga y el Partido Comunista del Perú en el VRAE deben de estar preparándose a recibir a las fuerzas armadas norteamericanas del que García anunció su intervención directa el año pasado y con los hechos recientes hoy se comprueban que será así y no precisamente porque así lo decida García o el próximo “presidente” de turno. La agenda será entonces el control, la administración del narcotráfico en todas sus fases desde productivas hasta el consumo. Su presencia tiene que vincularse inevitablemente a la lucha con el narcotráfico que bien que sabemos no es tal.