viernes, 22 de abril de 2011

MOVILIZACIÓN DE ATEOS ESPAÑOLES

El ateo por definición rechaza las libertades (de pensamiento) de los demás en actitud contrapuesta y antagónica similar o equivalente al que promueven los religiosos dogmáticos o de los que tienen su propia idea o concepción teológica-filosófica de la vida. Ambos son la expresión o forman parte de un mismo radicalismo a ultranza, es decir, de que las ideas “se imponen”.


Esto a propósito de la marcha de ateos promovida en España para el jueves y viernes llamados “Santos” por las costumbres de la Iglesia Católica y que le fue negada por el gobierno pues es una provocación abierta de aparente matiz de libertad de pensamiento (que nos parece buena) pero que en esencia es encubierta de carácter político en el contexto geopolítico global. El “santo” español del Opus Dei estaría feliz con esto más aun movilizando a sus propios “enemigos” de ideas.


Viejos cucos históricos se pretenden resucitar utilizando a los estúpidos e ignorantes ateos que no comprenden aun la naturaleza del pensamiento mucho menos la naturaleza de la idea del Dios. Quién más que el dolido y agonizante sistema unipolar que hoy pretende establecer sus dictaduras democráticas a escala global utilizando a los carneros de la izquierda dado su radicalismo mediocre y su razonamiento dialéctico formal anti científico (basados en la "ley" dialéctica formal de la unidad de los "contrarios") del cual los hechos del medio oriente con las “revoluciones democráticas” de la CIA específicamente (en el contexto de la comunidad de inteligencia) son en cierto modo su expresión.


A estos tiempos, bien que sabemos que no solo los de la izquierda son ateos tal y como se relacionaban a los izquierdistas del siglo XX pasado (que sirvió con éxito al imperialismo norteamericano principalmente en alianza con la Iglesia de Roma para neutralizar y tirarse abajo a los regímenes del orbe soviético y que Bush hijo pretendió utilizar en su “guerra de los cruzados modernos” para enfrentar a los países del “eje del mal”).


Muchos de estos ateos españoles (diré 99%) sin distinción de clase ni de posición política ignoran la finalidad encubierta de la marcha, excepto algunos (diré 1%) que si saben muy bien los intereses que se persiguen y los objetivos políticos de un enfrentamiento entre los ateos y los religiosos aunque tenga un carácter social de querer expresar la opinión de “la libertad del pensamiento”, argumento (repito, válido pero que contrasta con la típica “libertad” yanqui) con el cual se pretende traficar y en la que caen no pocos ingenuos (comprensible por cierto) que como en Túnez, Yemen, Egipto, entre otros, creen que han hecho “revolución.


¡Palo con ellos! O balas como en Libia.