martes, 31 de mayo de 2011

LA VENGANZA DE LOS NERDS

Tal parece que los herederos e hijos políticos de Momón están volviendo a darle dolor de cabeza a las fuerzas de seguridad nacional. Recordemos cómo durante el gobierno de Alberto Fujimori Fujimori pudo ejecutar sus acciones en la capital Lima este delincuente con la misma pinta barbuda que la de Osama Ben Laden al que no podían “ubicar” las fuerzas de seguridad puesto que se suponía que se movía con más clandestinidad que el mismo tonto de Abimael Guzmán pues éste fue capturado sin pena ni gloria por los mentores de la inteligencia en el GEIN.
Patéticamente Momón vivía frente a las instalaciones de la base militar de la fuerza aérea de Las Palmas en Surco y era pues mismo hombre invisible pero que no lo salvó de la cadena perpetua a la que fue condenado en un juicio poco claro para mí en circunstancias que se correspondían con un contexto nacional de repliegue de la guerrilla maoísta Sendero Luminoso a la que luego le seguirían las FARC de Colombia en el mismo (que hoy 2011 en razón a la ofensiva militar del gobierno de Santos con el apoyo logístico norteamericano parecieran aparentemente volver a estas épocas de ciertas similitudes con el accionar satanizado convenientemente del Sendero Luminoso de aquel entonces, que se condicen más con una definición geopolítica de las FARC que con cualquier otra elucubración mental de carácter “terrorista”). Lo digo básicamente para aquellos jóvenes que por cultura general creen que la foto de Miguel Grau es la de algún vago del barrio de Harlem de estados unidos.
No es casualidad cómo en medio oriente Al Qaeda logra todavía reclutar desesperados, enfermos mentales paranoicos esquizofrénicos, potenciales suicidas a quienes compra con dinero un lugar al lado de Alá allá por el cielo musulmán desconociendo o ignorando en razón de su misma situación o condición los fines protervos y estratégicos para los que fue creado Al Qaeda y hoy pretende reciclárseles, adaptárseles al nuevo contexto global multipolar y de las “revoluciones democráticas” promovidas principalmente por la CIA y el Pentágono, entre otros. Los terroristas que presuntamente se suicidaron al estrellar los aviones contra las Torres Gemelas paradójicamente (se dice como se decía de las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein) tenían libros del Corán o leían el mismo. Solo falta que los actuales hijos políticos del delincuente psicópata Momón (líder "guerrillero" de los delincuentes comunes según se trataba de hacer ver en la cúspide de Vladimiro Montesinos) porten el libro de La Biblia y la lean para cogotear, robar casas con total impunidad, secuestrar personas, convertirse en mata taxistas, asaltar y violar, etc., tal y como sucedía en las mejores épocas de Momón.
Parece paradójico que mientras Alan García, ex piloto de los aviones mirage de entonces, se jacta de que el país está experimentando un crecimiento extraordinario de la envidia de los demás países, que la pobreza estadísticamente se ha reducido del 60% al poco menos del 30%, la delincuencia común y la organizada crezcan y campeen ahora por incluso todas las regiones de nuestro país. La ola de creciente delincuencia que estamos por ver aún más es un producto directo del modelo neoliberal.
Surge una incógnita muy graciosa aparentemente: ¿por quién votarán los delincuentes comunes y avezados de nuestro país?, dudamos que vicien su voto o dejen de ir a votar.
El padre de Keyko y sus asesores saben por demás sobre las estrategias de lucha contra la delincuencia y de qué manera pueden “tolerarse” convenientemente para darle la “justificación” al “trabajo” de las fuerzas policiales y auparlas al tema de la seguridad nacional así como Bush le copió al "chino" rata.
Resultan increíbles las afirmaciones electorales de la farsante política Keyko de combatir y “eliminar” la delincuencia en nuestro país con eso de “calles seguras”, terrible. Habla de crear una superintendencia del trabajo para garantizar las ocho horas de trabajo cuando la política neoliberal propuesta por los grupos económicos internacionales como el BID, FMI, BM fue asumida por su padre (firmado) busca eliminar la estabilidad laboral para poder rotar los puestos de trabajo y estadísticamente incrementar el índice de empleo específicamente temporal sin beneficios sociales definidos dado que el estado quiere prescindir totalmente de su responsabilidad para facilitarle al libre mercado su control o definición. Ello fue continuado por Alejandro Toledo, seguidamente por Alan García y lo será con Keyko de ser ésta presidenta.


PROGRAMA JUNTOS


Muchos de los lectores y específicamente la opinión pública general cuando hablan de que se debería de eliminar este programa en razón de estar atendiéndose inútiles, ociosos o parásitos con los dineros del Estado se equivocan en esto puesto que no comprenden la ligazón entre el modelo neoliberal perfilado por Alberto Fujimori y este programa “Juntos”. La necesidad de mantener equilibrados los índices estadísticos micro y macroeconómicos como el de la inflación en nuestro país obligó al gobierno a abrir sus puertas al ingreso de productos importados de menores precios que los nacionales, entre ellos los productos agrícolas que era la base o el sostén económico de las familias campesinas pobres y de clase media. Este abandono obligado por las decisiones del gobierno neoliberal (la eliminación de los efectos de la especulación, que en el primer gobierno “revolucionario” de García provocó índices inflacionarios exorbitantes y la devaluación del Inti moneda de aquel entonces a niveles increíbles) tuvo que ser “compensado” con la asignación de dinero a estas personas por haber sido obligado a abandonar la producción agrícola a favor de los productos importados que permiten corregir la inflación específicamente.
Este programa ha degenerado convenientemente por los gobiernos sucesivos asignándose finalmente solo a aquellos que viven en pobreza o pobreza extrema, olvidando convenientemente a sectores medios dedicados también a generarse ingresos con la producción agrícola.
La charlatana Keyko afirma que aumentará el monto asignado de este programa solo con fines electorales puesto que el inflarlo involucrará desinflarlo por otros lados como viene ya sucediendo con otros programas. Sin un análisis técnico y sustentable argumenta un aumento, obvio, se basa solo en la disminución (evidente durante este gobierno) de la capacidad adquisitiva de la población y es por ello casi un aumento de “sueldo” en la práctica pero que en esencia solo busca (no solo ella) en el largo plazo a suprimirlo como mecanismo de “compensación” (si no tendríamos que creer que también otros sectores económicos o de servicios deberían de beneficiarse de un aumento similar). Recordemos sino la preocupación de su padre por evitar que la población rural crezca con esterilizaciones forzadas e inducidas e inconsultas (vasectomía por un saco de arroz) en la creencia lógica de que así perdería menos dinero inútilmente el estado o similar en mantener a más gente “inútil e improductiva”. Toledo diría de ellos: “no hay que darles pescado, hay que enseñarles a pescar”.
No debemos dejar de considerar que esta “compensación” es un derecho adquirido por la población y no debe verse solo como un beneficio social, un programa social de beneficencia o de asistencialismo que busca evitar la corruptela generada por los administradores y promotores de estos programas sociales, entregando dinero en efectivo (en vez de productos como fue en su momento con los que se traficó) a quienes se considera deben ser los beneficiarios directos y que ellos hagan lo que se les venga en gana o lo inviertan en lo que mejor les parece y que en razón de ello así como se les “obsequia” dinero (no se conceptualiza por el común de las personas como producto-dinero sino solo como dinero) así también se les puede quitar por que hipotéticamente la pobreza se está reduciendo drásticamente tal y como se jactan García y el INEI, que los índices de empleo están creciendo, lo que genera contradicciones en la población o en la opinión pública general respecto de este programa “Juntos”.