domingo, 22 de mayo de 2011

NO MÁS DE TU PAN; MÁS DE LO QUE VES

Hoy comí un delicioso plato de comida lleno de hipocresía,
Estaba muy agradable la comida pues así lo sentía mi lengua
Pero que detrás de ésta, algo me decía que sin querer darme cuenta
Había comido mucho más de lo que ese plato contenía.

No era veneno pero podría tener el mismo efecto en el tiempo,
Lo intuía, pero a pesar de ello lo comí lamiendo mi cubierto
Del que no sé cuándo comenzarán los efectos nocivos sobre mí,
Quizá un día o tres, quizá un mes, dos o cuarenta años, ¡no lo sé!
Quizá cuando alguna niña me sonría sin importar por qué y te preocupe,
Quizá cuando te aprieten las vísceras de tanto andar
Y solo me encuentres a mí para ofrecerte a los tuyos,
Quizá cuando tu primer aliento sea después del último mío,
Quizá cuando un día encuentres mi rumbo pero no el tuyo.

Quién puede creer que mis trastornos estomacales sean por eso,
Por comer más de lo que estaba servido en aquel plato
Sin pesarse, sin verse, sin olerse, sin gustarse, pero que estaba allí,
Que se come, aún, contra mi voluntad, por el compromiso.

Así, no quiero ser un vendedor de ilusiones en un pedazo de pan,
Un trocador de esperanzas en un plato de comida,
Un tramitador de felicidad en un orgasmo solitario,
Un hipotecador de odios en la dulce miel,
Mucho menos un comprador de hipocresía en el sabor de tus labios.

No, ya no he de comerte más del pan sobre tu mesa,
Tampoco de tus migajas que caen de aquella,
Ni de los aderezos que agregas a tus comidas
De aquel llamado: amor de prójimo, pero que enfermas.

No más de mis hirvientes y pestilentes salivas mojándote tu hermosa comida,
¡Ya no más!, así desfallezca por la inanición, la sed y de un presunto abandono,
Así tenga que comer de lo más despreciado por la humanidad,
Así hiera tu moral compromiso de doble entrada,
Así tenga que comer del postre que tus perros rechazan,
Así tu adorado Dios diga quererme y yo sonreírme a carcajadas contadas,
Cobijado entre los brazos de tu odiado Demonio para no morir,
Para no morirle al mundo que ideamos tú y yo,
En este trueque violento entre palabras de amor y balas de fusil,
Entre palabras de paz, libertad, democracia, humanitarismo
Y bombardeos aéreos.