martes, 14 de junio de 2011

EL CRISTO DE GARCÍA PÉREZ


Los sentimientos de culpa de Alan García no lo dejan en paz. Cree que construyendo una estatua del Cristo en el cerro del Morro Solar le elevará su fe cristiana, católica o evangélica y dejará con ello de ser el responsable político de haber ordenado la masacre de 300 entre presos y de prisioneros de guerra del Partido Comunista del Perú de entonces de Sendero Luminoso por su “principio de autoridad”.

Matar asesinos dice se justifica en abierta contradicción con el postulado propuesto por la imagen que hoy construye, con su dinero dice, que le agrada a Cipriani en su gesto, es decir un Cristo de carácter perverso.

Resulta absurdo y atroz que un personaje como éste sea el que haga construir un remedo del Cristo de Pan de Azúcar del Brasil. Si García se está “doblando” emocionalmente dudo mucho que tenga aspiraciones reeleccionistas para el 2016 y que esto simplemente sea la muestra más palpable de su declinamiento emocional en razón a su degeneración física y funcionalidad orgánica cerebral.

Sería más coherente con su personalidad mitómana, genocida y reaccionaria que construyera un búfalo de tres cuernos, tres penes, un solo teste, cinco patas, orejas de murciélago, de sesenta metros de altura, barriga como de preñado por comer tanta cebada cervecera, dientes aserrados, ojos que parezcan mirar. Es decir, algo que emule a su personalidad falsamente “revolucionaria” y servil demostrado en el baguaso ordenado por los organismos internacionales de la globalización.

Parece no darse cuenta que está desubicado y que cree que por tratarse de la imagen del Cristo nos lo debemos de tragar con zapatos o sandalias y todo. La típica felicidad del infeliz.

Éste no hace cosas así de manera gratuita o “moral” en su intencionalidad, más bien hace las cosas premeditadamente con un fin específico. Creo yo que amparándose en falsas y presuntas cuestiones morales y religiosas bien pensadas creyó que podría inaugurar una nueva etapa en la historia del Perú (en función a la presunción estudiada por seguridad del estado de que la Keyko iba a ganar las elecciones, tremenda patinada), de conciliaciones, de olvido, de perdón, ende, de amnistías incluyendo básicamente la de Alberto Fujimori Fujimori. Lamentablemente el triunfo del nacionalismo tira por tierra las pretensiones de este falso Cristo que nace vacío de intenciones y de propósitos ahora forzados como el turístico. Hasta los ladrones y corruptos exitosos hacen pleitesías a imágenes paganas tal y como sucedió con el señor de Muruhuay (Tarma Perú) o el de la Iglesia matriz de Jauja ambos robadas por sus pares.

Si hablásemos de amnistías, creo que debería hacerse desde una perspectiva general comenzando por el ex líder de Sendero Luminoso y demás miembros de su Comité Central de entonces. Forzar solo la amnistía de Fujimori no es posible con la legislación vigente en razón a que su presunto cáncer ni siquiera está en el inicio de su fase terminal. El apristoso Valle riestra coincide en este aspecto pero excluyendo a Abimael Guzmán Reynoso lo cual sería una tremenda pendejada legal que anularía la validez de cualquier intento de amnistía en razón del estatus político e ideológico de quien generó la conducta y accionar de los demás involucrados en la guerra interna en nuestro país incluyendo a Alberto Fujimori Fujimori. Que se diga que el Presidente Gonzalo sigue siendo un gran peligro para el sistema es un argumento jalado de los cabellos y corresponde a la paranoia de la memoria de una década que a los reaccionarios les sirvió para insuflarles su ego incluso a costa del mismo ex real líder del Sendero Luminoso de los 80 hasta su captura para luego convertirse en un monigote, un tonto útil de las circunstancias y de los intereses del capital global en el contexto de la lucha “contraterrorista” diseñada por el Pentágono y en su época implementada y desarrollada por la inteligencia del maridaje de Vladimiro y de Alberto (¿Ketín querrá seguir jugando con lo mismo?).

Lamentablemente el tiempo no perdona a nadie, aunque sí el Cristo como lo puede estar creyendo Alan García inspirado en construir a un Cristo sobre las cercanías de un cerro donde se derramó la sangre de peruanos y chilenos a costas de los promotores del imperio del capital que García pretende conciliar y defender a capa y espada aún. No nos extrañaría que Abimael sea el primero que suba a este cerro a rezarle al Cristo de García en demostración de su arrepentimiento y constricción senil. Viéndolo bien, esa decisión no depende de los presidentes en alusión a Manuel Freytas de Iarnoticias.com aunque Humala podría ser la excepción.

Lo que sí es un hecho es que pese a que se amnistíe a quienes se amnistíe o no, la guerra interna que hoy desarrolla el partido Comunista del Perú continuará con sus derivaciones políticas, militares o no al margen de a quienes se les considere todavía una “peligrosidad” exacerbada más por la necesaria peliculina mediática de la reacción y de los requerimientos o necesidades del imperialismo global (expresadas por las decisiones del Comando Sur norteamericano) que por la realidad misma. La posible muerte de Abimael Guzmán en prisión será la prueba de esto en contraposición a Fujimori y sus seguidores que hoy están suplicando, mendigando perdón cuando debería pudrirse en la cárcel y morir también allí.

García será el primero que llore ante este Cristo del Pacífico más que por sentirse orgulloso de sus grandiosas obras pues las cosas muchas veces no salen como queremos o como las habíamos pensado. Al final de cuentas, el Cristo parece seguir siendo (y seguirá) una especie de juguete hecha a la medida de los intereses y necesidades de un sector de la especie humana.

P.D.: Solo la imagen fue adicionada en noviembre 2012.