jueves, 21 de julio de 2011

EL COMISARIO EN SU LABERINTO

Ha tenido que esperar mucho tiempo para poder ofrecer una versión muy mal maquillada de los hechos sucedidos en Huancavelica y obviamente dejado a su suerte por el ministerio del interior y el gobierno central aprista.


Me refiero al señor comisario de Huancavelica Edwar Marín que ha ofrecido al programa de televisión de Panamericana TV (24 horas) un mamarracho de investigación donde se mezcla terrorismo y narcotráfico en la huelga ejecutada por el Comité de Lucha Regional obviamente bajo la perspectiva global latinoamericana de la "lucha contra el narco terrorismo" diseñada desde el Pentágono.


Allí se tilda implícitamente a todos los que hemos participado en esta huelga de senderistas y en el mejor de los casos de haber sido guiados por cabezas senderistas cuando la verdadera calificación creíble debió ser de "terroristas" como en la mejor época de la dictadura fujimontesinista.


Esta pretensión ya se veía venir desde la aparición de pintas politiqueras ejecutadas a mi modo de ver por agentes policiales o similares. Ello se develó oportunamente.


Es por todos bien sabido que la policía ya tenía conocimiento de que se iba a quemar el local del gobierno regional de Huancavelica pues un volante circuló alertando de este probable hecho tal y como sucedió. Lo que asombra a uno es la aparente actitud negligente del comisario puesto que solo cubrió el frontis principal del gobierno regional y no así la parte posterior pese a haber sido alertados de las intenciones de los que provocaron el incendio tal y como constan en los registros gráficos de Panamericana TV. Obviamente para el juicio común de los que estábamos allí se permitió que se quemara dichas instalaciones y solo cuando ya había consumido dos habitaciones recién llamaron a los bomberos además del contingente policial que llevaría a cabo lanzamientos de piedra alentando la provocación, disparos al aire con armas de fuego y todo lo demás que devino en la muerte de tres personas. Él mismo se encargó de comunicar por medios radiales de que habían copias guardadas de esos registros en otro lugar.


Podría ser creíble hasta cierto punto el mamotreto armado por el señor y compañía pero no lo que involucra el uso de armas de fuego de los huelguistas, ni de bombas molotov (que eso le corresponde a las manifestaciones en Huancayo los que les fueron sembrados a los estudiantes por parte de la policía). Tampoco el tratar de relacionar la huelga con el narcotráfico como torpemente deja traslucir ese reportaje elaborado más con el hígado, con una posición de clase y el orgullo que con la cabeza o la razón.


Alertamos a los huancavelicanos que no se dejen sorprender por los huelguistas senderistas y que en caso de que suceda otro similar se queden en sus casas escuchando las noticias en la radio o yendo a trabajar por su compromiso con la educación para no ser parte del accionar senderista que hoy recién desenmascara este reportaje televisivo. Total, para qué miércoles sirve una universidad como la de Huancavelica.