lunes, 11 de julio de 2011

LOS EFECTOS MEDIÁTICOS DE LA CRISIS GLOBAL: ACUERDOS DE PAZ

La muerte de Osama Ben Laden según lo que se está actuando en el Medio Oriente y Afganistán específicamente se habría debido a su oposición o rechazo total a un cambio de planes por parte del intervencionismo imperialista, por ende, de Osama y los Talibán, pues involucraba que perdiera el liderazgo y tirara por tierra todo lo "construido"-actuado hasta antes de su muerte.


Las conversaciones hoy entre norteamericanos y los del Reino Unido (reconocido por estos) con los Talibanes después de la muerte de Osama son la expresión de la decisión norteamericana y la de sus aliados tomada para un cambio de rumbo en el nuevo escenario global.


El asunto central es cómo dejar bien parados a sus "enemigos" terroristas Talibanes en el marco de una búsqueda de consensos que involucren todas las partes y no precisamente como era el argumento intervencionista de entonces del de la exterminación de los terroristas Talibanes en el contexto de la "guerra contra terrorista" y el plan global fracasado (o postergado) del intervencionismo para reordenar el mercado global y reconstruir el sistema capitalista unipolar de predominio norteamericano.


Si bien estos son los primeros acercamientos, la política a seguir ya está definida a la que los Talibanes poco o nada pueden hacer más que reciclarse convenientemente al escenario político afgano con la anuencia del presidente Hamid Karzai, explotando al máximo la nueva situación como un "pago" a los favores ofrecidos al imperialismo (con el atentado a las Torres Gemelas, la psicosis global, el bloqueo a la resistencia irakí, entre otros).


Los dirigentes y comandantes extranjeros ya admiten "la necesidad de hallar una solución política a una guerra que ya dura casi diez años" (iarnoticias.com). Es obvia la necesidad: ir por lana y no salir trasquilados, obviamente más de la cuenta.


Si comparamos la guerra entre los defensores del capitalismo tal como es el caso peruano, la guerra contra Sendero Luminoso (y hoy contra el PCP en el VRAE) a los que se les cataloga de mercenarios, aventureros, trasnochados, narco-terroristas, terroristas, ilegales, no deliberantes, delincuentes, etc.) no compatibiliza con la de los Talibanes puesto que Sendero Luminoso no ha buscado ni buscará hacerle el juego económico, político ni militar al imperialismo global para que pueda satisfacer sus necesidades financieras de dominio, de poder, generador de dependencia.


Con Sendero Luminoso pues nunca habrá afirmaciones (excepto los formulados por ellos tales como de Abimael Guzmán en prisión) como las que hoy alegremente aseveran en Afganistán para encontrar "una salida política" no al conflicto sino al entrampamiento del imperio en su mentirosa y presunta lucha "contra terrorista" y de pacotilla que ha costado la vida a miles de inocentes (y seguirá costando pero ahora bajo el nombre de lucha contra las drogas) y sobre los que no habrán culpables de ninguna índole. "Todo sea por la paz y la democracia", una tremenda farsa.


Muchos encontrarán respuestas a la pregunta de: ¿Por qué entrar en diálogos con los super terroristas Talibanes en la búsqueda de paz pero no la de aceptar el Acuerdo de Paz formulada por el líder de Sendero Luminoso en prisión para encontrar una "salida política" a las consecuencias del conflicto interno en el Perú?


Sin embargo a Osama se le insuflaba una ideología política-religiosa islámica hasta satánica, toda una reverenda mentira (para colocarle una aureola a un tremendo atorrante fantoche como lo fue Osama Ben Laden), como la moralidad del cardenal Cipriani del Opus Dei, que los defensores del imperialismo global del capital hoy pretenden limpiarse el poto con ello.