miércoles, 3 de agosto de 2011

DELINCUENCIA NEOLIBERAL

Ya lo habíamos dicho, la proliferación de la delincuencia es un punto de desfogue de las falencias del modelo neo liberal y de la crisis global que de otro modo en décadas pasadas habrían sido liberadas por protestas sindicales y la acción armada de movimientos revolucionarios. Para el sentido común reaccionario es preferible la delincuencia y/o englobar bajo este espectro toda forma negativa al sistema.

La emergencia deliberada y programada por parte del Pentágono norteamericano de Al Qaeda ha servido para prostituir estas formas de lucha política y militar revolucionarias convenientemente para poder administrar las contradicciones propias del sistema capitalista hoy a escala global. Pensar que la delincuencia inherente al sistema toma hoy otro nombre: "corrupción" como modo sutil de "diferenciar" clases e individuos.

La lucha "contraterrorista" se enmarcaba dentro de este esquema al tratar de generar opinión en términos de desvirtuar cualesquier emergencia de fuerzas políticas y político-militares que pongan en riesgo al sistema establecido y sus respectivas relaciones sociales de producción e intercambio. La "lucha contra las drogas" sigue los mismos lineamientos.

Bajo una percepción "inteligente" de una guerra de cuarta generación (aludiendo a Manuel Freytas de iarnoticias.com) y de una guerra sin límites en base a logros específicos se está constituyendo en nuestro país la tolerancia a la delincuencia para instrumentarla política y policial-militarmente como un medio de sometimiento y chantaje social sin importar las consecuencias mediáticas sobre la población peruana en general, lo que ya viene sucediendo en México de modo manipulado, interesado y sistemático con la intervención de tropas norteamericanas ante la aparente "falta de voluntad" por acabar con la delincuencia y el narcotráfico más aún sin considerar que en México no hay un Sendero Luminoso ni un Partido Comunista en armas contra el sistema. Quizá sea ésta situación "especial" en el Perú lo que detiene o está retrasando la equiparación de la situación peruana con la de México donde la inteligencia de la reacción mexicana y norteamericana juntas pueden hacer lo que se les viene en su regalada gana sin que nadie los cuestione ni sancione.

Solo nos falta confirmar si el gobierno de Ollanta Humala continuará con estas "inteligencias" que se argollan con la corrupción y la impunidad descarada (como viene sucediendo en Huancavelica a consecuencia de las protestas del 21 y 22 de junio del presente a la que se suma el presunto suicidio de un encauzado judicial y policial el 01 de agosto del 2011 en Huancayo, profesor de la Universidad Nacional de Huancavelica UNH profesor Wilber Soto Navarrete, como "responsable civil" de las cuatro muertes en la huelga de esas fechas) lo que nos definirá si Ollanta Humala tiene algún o ningún plan de "pacificación" (léase: lucha contra la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso y del Partido Comunista del Perú en armas) novedosa y que solo es más del continuismo de lo que ya se está ejecutando (desde la cimiente del gobierno aprista) con la consiguiente criminalización de las protestas sindicales, sociales y proletarias reivindicacionistas.

La actitud de algunos medios de comunicación televisada y de algunos diarios como el Correo ya lindan con lo delincuencial, la corrupción y la impunidad amparados en la defensa de un presunto "estado de derecho" como propiedad, es decir del estado neoliberal entrado a menos por la que hoy muchos periodistas acreditados legalmente vomitan cualesquier artimaña, amenazas, calumnias, suspicacias, elucubraciones sin pruebas (amparados solo en versiones antojadizas interpretativas y subjetivas de la policía) y demás y hacer el papel que los perdedores electorales solemos hacer al que llamamos "oposición".

De hacer esto el gobierno presente, especulamos, asumimos, suponemos inevitablemente que el control de la delincuencia en el país pasará (en los hechos concretos ante tanta incompetencia premeditada) a manos de Sendero Luminoso con sus variantes como en las décadas pasadas y del Partido Comunista del Perú en armas puesto que a su enemigo que tienen como sistema se les ha unido la amical delincuencia "descontrolada" engendrada por las necesidades del modelo neoliberal. No se trata pues solo de mejor entrenamiento policial, policías mejor armados, equipados y bien pagados o de más policías para "controlar" a la delincuencia (el término "acabar" resulta absurdo dado la formación "ética"-católica-cristiana de los policías y los derechos humanos que convenientemente tienen que considerar).

No creo que por cuestiones de celo la policía de Huancavelica esté catalogando a TODOS los que participaron en las protestas sociales de Huancavelica (por la defensa de la integridad del presupuesto de la UNH) como de "senderistas", de "terroristas", de "aliados del narcotráfico" al "responsabilizarnos" calumniosamente del envío probable o improbable de un cargamento de droga a Bolivia aprovechando las circunstancias de la huelga (eso no es novedoso para mí y me hace recordar mis épocas de estudiante preuniversitario y de maestría en la UNA la Molina, abandonándola, donde entendí que las palabras de un policía tipo judío neo nazi es cualquier cojudez en ese contexto y se concretizó en la marcha de los cuatro suyos al que se montaron campantemente Toledo y el APRA ante la evidente inviabilidad fujimontesinista).

Al respecto habría que "llamarle" la atención al Ministerio del Interior y no a la policía de por qué la población de casi en la totalidad de las provincias de Huancavelica se dedican al procesamiento de la hoja de coca y su comercialización para convertirse en prósperos empresarios (incluido los de transporte grande) y comerciantes incluyendo probablemente a policías que poseen casas bien terminadas de hasta tres pisos (envidioso), numerosas unidades de transporte, propiedades diversas (que con su mísero sueldo no podrían conseguir), centros poblados donde se procesa la pasta (no ha vista sino) a nariz paciente de la población y de la policía que pasa por allí (pese a saber cómo huele la fétida pasta al momento de agitarse para que suelte los principios heroínicos) puesto que nadie puede ser tan ingenuo de creer que a medio día los "zorrinos" o "zorrillos" estén caminando por esos lugares públicos y que sus pedos sean tan voluminosos que logren inundar todo un centro poblado. No temo las críticas, menos las amenazas, ni la muerte, ¡pero pues que me nieguen la comida, el servicio de transporte, cualesquier servicio o aversión cualesquiera!, ¡por el hecho de ser senderista dicen!, ¡Bah!

Lo que se nos vienen son desafíos muchos más grandes para este gobierno entrante al que ignorantemente se le tilda de "izquierda" al que yo veo más afinidades prácticas con el neo fujimorismo que con el fujimontesinismo en el presente escenario de crisis global y de redefinición política y económico-financiera global multipolar.

Más que la retórica nacionalista está en juego la sobrevivencia del sistema capitalista peruano (no la falsa estabilidad vendida por el gobierno de Fujimori, Toledo y hasta hoy por García, ni qué decir del "revolucionarismo" en maquillaje punk de Chávez en Venezuela). Ollanta debe entender que por más senderistas que se les considere a los huancavelicanos en general (incluyendo a foráneos como yo) merecen un poco de respeto en su dignidad, en sus derechos humanos y necesidades, hacer lo contrario solo es convertirlos de facto en tales y con mucha razón.