martes, 9 de agosto de 2011

ESPECULACIÓN ECONÓMICA Y ¿PARAMILITAR?

Sobre la crisis global ya se había anunciado bastante en muchos medios como aquí. Pero dado que uno es un individuo de mucho floro según mis interesados, angustiados y desesperados detractores preveemos que ocurrirá lo siguiente en el Perú: a Alan García le crecerá su trompa hasta tres metros de largo, la selección de fútbol ganará la medalla de oro en natación, Ollanta será beatificado y canonizado por el Papa, Keiko le será infiel a su marido, Cipriani se correrá la paja públicamente a través de un vídeo, Toledo se convertirá a la extrema izquierda radical, Un negro negraso de Chincha será ministro de educación, Antauro será modelo de pasarella luciendo ropas íntimas masculinas.


Muchos, por no decir todos, decían que lo que bosquejábamos con la crisis global desde hace muchísimos años eran solo expresiones de sueños y anhelos de izquierdista desesperado por satisfacer especulaciones personales nada más. Los hechos hablan más que nuestras palabras.


Catalogar a los "revoltosos" de Londres con la misma terminología con que los reaccionarios "demócratas" catalogan a los de Libia, Egipto, Túnez, Siria, puede sonar a una exageración todavía en el contexto actual de no definidas crisis específicas. Aunque existen similitudes entre las mismas la definición y la aceptación de tales terminologías por parte de la prensa occidental y pro "democrática" las hace ver como vándalos y "descontentos" tal como lo son los de aquellos países, individuos que se catalogan de "revolucionarios" en el colmo de la pendejada amparada por la ONU y la promiscua OTAN. Los periodistas en el Perú se refieren de los hechos en Londres pero no dicen (y evitan) decir cuáles son las causas y motivaciones de las revueltas ante las cuales no muestran ninguna indignación tal como si lo hicieron con las revueltas de los países africanos y del medio oriente. Esta es una de las causas por la que Gadafi pervive en Libia y justifica la acción armada de las FARC en Colombia como bien puede ser considerado aquí en el Perú. No hay una cortina de humo de tamaño suficiente como para tapar esta recién incipiente crisis del capitalismo global, ni qué decir de los reality shows del poder judicial peruano y en conjunción con la prensa gubernamental y reaccionaria que sustituyó a las vírgenes que lloran, al monstruo de los cerros, las imágenes de Cristo aparecidos en una bosta de vaca etc por algo más moderno producto de la elucubrada e ineficiente interesada labor del Poder Judicial para resolver litigios a su antojo e interes político.


En esta crisis no cabe ya la rebelión de Antauro Humala contra la corrupción fuji-montesinista en el Andahuaylaso. Su papel ya terminó, ya no existen las condiciones que lo hicieron emerger y su prisión o liberación carecen ya de importancia política.


La delincuencia neoliberal está por encima de cualesquier iniciativa gubernamental para terminarla, se ha convertido en estructural que no significa que se la deberá eliminar del país puesto que en la emergente crisis global (por más que se cacaree sobre la estabilidad económica de nuestro país) la guerra interna volverá a incrementar su accionar y los amigos apristas de Ayacucho estarán dispuestos a convertirse en los adalides de su combate como (narco) paramilitares en alianza con determinadas fuerzas militares y policiales tal y como sucedió en Colombia. Lamentablemente lo de la matanza de pobladores del poblado del Santa en la costa norte (ejecutado por el grupo Colina durante el gobierno de Fujimori) no será la última perla de los grupos paramilitares en nuestro país y la impunidad tampoco.


En cuanto a los anhelos de Bolivia (y de Evo Morales) de hallar una salida al mar no será posible con ningún gobierno de derecha, centro o presuntamente izquierdista ni mucho menos autodeniminado nacionalista. Solo será posible con la izquierda en el poder, lo demás es solo una pérdida de tiempo y un engaño de sus presidentes a los anhelos del pueblo de Bolivia en general.