domingo, 28 de agosto de 2011

LA SANCIÓN A LA MARTHA CHÁVEZ

Es demasiado indigerible la actitud de Martha Chávez el día de la juramentación del Ollanta Humala el 28 de julio del 2011.
En su racionalidad de mujer me atrevería a pensar con absoluta certeza que su actitud fue premeditada (como se ya se especuló mucho) pero más que por no querer trabajar, para no poner en riesgo su salud cerebral (del que ya tuvo una intervención quirúrgica hace muchísimos años).
A este paso habría que poner sobre el tapete si personas con determinada discapacidad mental (por el riesgo que involucra a su persona) deberían postular al congreso. No me refiero pues a los corruptos de siempre, a los enajenados mentales presuntamente genéticos del Larco Herrera o a los enajenados culturales que apoyan la neocolonial-"democrática" invasión de la OTAN en Libia, a los militares y policías asesinos de propia iniciativa, en fin.
Si bien el último ex inquilino del antro de Palacio de Gobierno (que debería derruirse desde sus cimientos o convertirla en museo, a la ignominia por ejemplo) supo "armonizar" su pensamiento con las decisiones de aquellos días en razón a la poca gravedad de sus trastornos mentales orgánicos, creo que los que asumen candidaturas a puestos del gobierno deberían de tomar en cuenta seriamente su seguridad personal-mental antes de tomar una decisión de trascendencia dado la importancia social del mismo. Por ejemplo, yo no podría asumir cargo público alguno ni postular a alguno siquiera en razón a mi enajenamiento mental por pensar que el propio Alan García mandó a delincuentes digitados por su entorno de seguridad aprista a robar a la casa de su ex esposa Pilar Nores, absurdo por supuesto.
La actitud provocadora, enajenada en apariencia de Martha Chávez da mucho que pensar y desear para el rango de un “congresista de la patria” frente a un juramento vacío, pobre, demagógico, carente de valor o de significado real a estas alturas de Ollanta Humala puesto que las constituciones son solo libros bonitos y de colores que al igual que las Biblias bien podrían terminar en un estante olvidado, en el wáter o retrete por las acciones sociales que hasta las ratas mercenarias, terroristas y pro corruptoras degeneradoras de los libios de la OTAN hoy intentan consolidar para el beneplácito de sus jefes y ejecutores mafiosos norteamericanos y europeos (los dioses de los Osamas..."y Dios le dijo a Abraham: sacrifícame a tu hijo...").
De asumir ella las mismas posturas mentales e ideológicas (y por ende verbales) que desarrolló durante la defensa de la dictadura corrupta y delincuencial del Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos corre el riesgo de reconstruir algún determinado tumor igual o análogo al que le extirparon. Lo sabe bien sin embargo su espíritu mercenario del fujimorismo estafador radical "revolucionario-demorático" y la desesperación general por el retorno al gobierno para lavarse las caras al igual como lo hizo Alan García Pérez pudo más que cualesquier actitud prudente. De haber llegado la Keyko al gobierno otro ritmo de vida le habría deparado a la Martha Chávez.