martes, 30 de agosto de 2011

MERCENARIOS TERRORISTAS, NO EN TRÍPOLI

El rechazo a los mercenarios terroristas de los mafiosos gansteriles democráticos intervencionistas imperialistas neocoloniales de la OTAN al inicio de la invasión a Libia nos muestra la razón principal del fracaso inicial de estos mercenarios terroristas pro Libios, es decir, en Trípoli nadie los quiere y muy probablemente en el resto de Libia.
Como hoy manifiesta el general en jefe de las gansteriles OTAN, les queda fortalecer sus posiciones en Trípoli sobre los civiles básicamente para “ganárselos” a la mercenarización con promesas democráticas, dádivas (como a los que nos tienen acostumbrados en nuestro país, incluso en los EEUU), regalos, agua y comida oportuna, presuntas compras de consciencias difundidos a través de la prensa mediática (nos recuerda a los presuntos “arrepentidos” senderistas durante la dictadura cívico-militar), etcéteras con tal de engañarlos por mientras dure la ofensiva de la OTAN sobre la Resistencia (la Contra “revolución democrática”) Libia (y la construcción siniestra de la “democracia” libia “rebelde”) y una vez “exterminada” comenzar a realizar una operación de limpieza general civil por parte (cínica e hipócritamente del “gobierno” de “transición”) o a cargo (clandestina o directamente) de los “rebeldes” libios (con la asesoría de la OTAN y la colaboración oportuna de las huestes mercenarias terroristas pro capitalistas o pro “democracia occidental” de Al Qaeda y los medios de comunicación cómplices tales como Al Jazzira y demás). De no haberse desenmascarado oportunamente el binomio patraña de la fábrica del Pentágono-CIA de su monstruo de Al Qaeda, hoy en día sería la cabeza visible de la “resistencia” y de la “lucha anti imperialista” y por qué no de la izquierda y mezclado con el comunismo global.
El mismo destino les espera en Cuba, Venezuela, Colombia definitivamente donde quieren jugar a la solución con el “diálogo” y la “paz” (como algunos atorrantes analistas peruanos pretenden inducir en la opinión pública para bajarles la guardia) o donde se les ocurra intervenir militarmente para imponer mercenaria, mafiosa, golpista y militarmente las nuevas dictaduras cívico-militares democráticas (como se hizo con los mafiosos delincuentes democráticos neoliberales de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos con el pretexto de la “lucha contraterrorista” contra Sendero Luminoso y la “lucha contra el narcotráfico”, narcotráfico militar verde que con el golpe fujimorista del 92 tapó, encubrió la embajada norteamericana que Humala hoy pretende retirar y dejarla a cargo de la policía encontrando resistencia en algunos personajes de siempre).
La política y la “democracia” ya no es solo una cuestión de gustos sino de sentido común.
Este plan de intervencionismo progresivo (inicial, comenzada el 11 de setiembre del 2002 con el atentado permitido y digitado de Al Qaeda por el gobierno de los Bush y compañía sobre las Torres Gemelas) ya no cuenta con la funcionalidad de la marioneta de la CIA-OTAN (Al Qaeda) que hasta antes de la muerte-asesinato de Osama Ben Laden habíase logrado constituir en bases mercenarias terroristas principalmente en casi todo el Medio Oriente de acuerdo a las necesidades del Pentágono principalmente y del sionismo financiero (en palabras de otros analistas) y árabe capitalista imperialista (como Arabia Saudita que hoy “reconoce” como “legítima” al golpismo mercenario terrorista y servil de los “rebeldes” “democráticos”, de cuyo seno emergieron los engendros de los Osamas).
No, no parece una tarea difícil el reto latinoamericano, hay que sacarle hasta la última gota aunque sea exprimiendo al “nacionalismo democrático” “neoliberal” “representantes de la libertad de prensa y de opinión” de los medios de comunicación y de la opinión pública afín, bajo la tutela de las fuerzas armadas norteamericanas (y de la OTAN), que tienen la “necesidad” de “salir” a expresarse en marchas y movilizaciones en contra de cualesquier forma de gobierno defendiendo la “democracia”, “la libertad” aunque sean simplemente minorías tal y como asumo en Libia donde será más fácil manejar un chongo o burdel libio que un estado fuerte y “antidemocrático-opositor”.
Una cosa es que creamos que ha fracasado el plan del Binomio de Bush (imperialismo-Al Qaeda) pero para quienes creen que la tarea norteamericana y sionista de reconstruir el sistema unipolar del siglo pasado (hoy en crisis) ha terminado, se equivocan definitivamente. Toda la reacción a nivel global ha decidido asumir con esfuerzo y sacrificio su defensa sean cuales sean las consecuencias ya que el poder militar la tienen entre sus manos hasta que la muerte los separe.