jueves, 8 de septiembre de 2011

EL REALITY SHOW DE BARACK OBAMA - CUBA LIBRE

Algo es concreto, la “caída” (producto del golpe cívico-militar dirigido y ejecutado por la OTAN) de Gadafi o de Fidel Castro (diré los castro) no resolverá la problemática global de la crisis del capitalismo en todos sus aspectos, es decir, que emergerá inevitablemente una revolución democrática global pero no a la altura de los interés del capitalismo global de viejo cuño tal y como sucede hoy en día.
La hoy campaña mediática iniciada por la prensa mafiosa democrática occidental contra Cuba responde más al escenario electoral norteamericano en ciernes que a un afán concreto y real de invasión-“liberación” “democrática” pues lo recientemente sucedido en el medio oriente nos ha abierto los ojos hasta al más ingenuo de los “izquierdistas”.
Algo parecido al reality show que tenemos aquí en el Perú organizado por el Poder Judicial y la Policía Nacional del Perú en cuanto al tema de Ciro Castillo Rojo que va por el medio año solo en especulaciones respecto de su desaparición y a la opinión pública metida hasta el pescuezo en deducciones, elucubraciones y análisis convenientemente direccionadas por la prensa acólita a este reality show.
Es una manera de sobrellevar la crisis global, la de EEUU, con enemigos mediáticos o no, con fantasmas de papel, con sus abortos como Al Qaeda, las esperanzas competitivas del Chucky Bush y FredyBama Kruguer disputándose los amores de Benedicto XVI.
Algo que debemos recordar es que la historia de la humanidad no empieza ni termina con nuestras vidas. Las “revoluciones democráticas” como el caso libio habrían tenido razón de ser y sido sostenibles en el tiempo si hubieran sido ejecutadas sin la intervención de la OTAN fascista, o sea, no ha habido una “revolución” consistente como lo fue el ejecutado en su tiempo por Gadafi. Solo se les hizo creer a la población de que “hicieron” “revolución” como en Túnez y Egipto, toda una promesa, pírrico (sería bueno que en Chile los jóvenes de hoy no se dejen seducir por estas falacias “revolucionarias” de cualesquier índole que a veces ingenuamente divulgamos por internet). La necesidad de disponer de títeres en el gobierno libio para disponer a su antojo de sus recursos y de utilizar este territorio para una ofensiva posterior a gran escala sobre los demás países africanos es lo que ha primado en estas supuestas “revoluciones democráticas” (algo así como la segunda Afganistán talibán que sirva de vía de paso a los mercenarios terroristas pro capitalistas de la red Al Qaeda, es decir, la parte de la cuota inconsciente de las masas “revolucionarias” hasta el cogote). Lo peor de esto es que no hay nadie a la altura que pueda asumir las consecuencias de lo que la OTAN está tratando de consolidar en Libia (ni siquiera el patán mafioso terrorista de Sarkozy que amenaza atacar y con consolidar un nuevo golpe cívico-militar en Irán) y que solo lo asumirá otro chivo expiatorio como Osama Ben Laden figureti que les meta el cuento a las nuevas generaciones (a “los jóvenes”) de que es un “gran líder” incluso hasta “revolucionario”, “antiimperialista” o incluso “anticomunista” que puede vencer “al gran demonio” derribando sus grandiosos edificios con aviones bomba. Como para vómito de record guinnes sobre los restos de este asesinado terrorista mercenario pro capitalista musulmán que creyó que podía tomar sus decisiones al margen de las necesidades y expectativas del imperio global hoy representado por la OTAN que hoy los mercenarios “líderes” “rebeldes” libios han de tener muy en cuenta salvo que quieran fingir o hacer un mamotreto de “independencia” para embaucar-dividir a la opinión pública internacional tal como sucede hoy en la distensión mediática entre Israel (el cuco israelí) y Turquía por el ataque homicida israelí contra ciudadanos turcos; de ripley, ¡como si a los miembros de la OTAN (del que Turquía es miembro pero Israel no, que dicho sea de paso no le hace falta) les importara un carajo exponer a sus propios ciudadanos aunque sean sus propios hermanos de ultraderecha todo por mantenerse consolidados en el poder!, pues ni qué decir del atentado a las Torres Gemelas de New York ni qué decir del organizado en nuestro país frente a la embajada norteamericana en el centro comercial El Polo (durante la gestión de Fernando Rospigliosi como ministro del interior en el gobierno de Toledo que hoy éste marca distancias con aquella gestión del fujimontesinista embajador Hamilton Ligth golpista cívico-militar) días antes a propósito de la visita del presidente norteamericano de entonces George Walker Bush a nuestro país para hacer resonar su poderosa, súper religiosa-moralista y cantante voz de “lucha contra el terrorismo” por aquel entonces que hasta la “izquierda” “caviar” “revisionista” aplaudió a rabiar (por supuesto, a los muertos de ese atentado les llamaremos burlonamente como “mártires de la democracia” para que no suenen a vacías sus inocentes muertes).