sábado, 10 de septiembre de 2011

UN PROTOTIPO DE NIGTH CLUB O DE BURDEL

Había escrito respecto de la presencia de un burdel -nigth club por el modus operandi- en la urbanización Quintanilla pampa en el distrito de Ascensión por inmediaciones de ESSALUD en la calle Huecca (güeja para el lector) a cuadra y media del terminal terrestre. Coincidiendo con aquel artículo fiscalía hizo su intervención y la detención del individuo que aparentemente maneja este prototipo de night club o burdel.
Obviamente por eso de las legalidades fue puesto en libertad al no haber pruebas en contra de éste, es decir, fotos, videos. Obviamente es lógica y legal su defensa argumentada así como el hecho de haber amenazado al presidente de la junta vecinal de la “urbanización” quien fue ante la gobernadora del distrito pero no le aceptó su denuncia por falta de pruebas quedando esto en otras instancias en modo de previo o de “borrador”.
Si bien es probable que la púber de 13 años haya testimoniado a su favor argumentando que aquel individuo le daba cobijo pese a haber estado en calidad de desaparecida y luego recuperada por sus padres de aquel lugar, creemos que en su dignidad mellada y su modo de vida tiene el derecho a denunciar a todos los que directa o indirectamente le hayan afectado en su tranquilidad y dignidad. Al menos tiene la ventaja de que le den la cara y no lo hagan a escondidas ni avalados presuntamente por “informes” de seguridad del estado o de cualesquier organización gubernamental (incluyendo las extranjeras).
Creemos que si bien somos partidarios de la tolerancia en razón también a nuestra modesta condición social no podemos dejar pasar aquí situaciones como estas que son generalizados a nivel nacional bajo el pretexto de que sirven para el desfogue (algo así como el argumento de las prostitutas de que ellas son las heroínas que evitan que existan muchos violadores por las calles) y la diversión “sana”. Si así lo quieren será mejor que sea en otro sitio, quizá dentro de la catedral de Lima por ejemplo junto a Cipriani que aunque no seamos curas ni monjes no permitiremos que se trafique vergonzosa y lucrativamente con este “negocio” que vulnera los derechos humanos de determinadas personas amparado por este sistema capitalista peruano.
Nosotros seguiremos vigilantes, que si detrás de este individuo se encuentran delincuentes (incluyendo, digo, “probablemente” a policías o vinculados a ellos) recurriremos a ejecutar las acciones que la policía de mala gana se atreve hacer y del que por hechos delictivos e ilegales es responsable directa e indirectamente y que solo salen “a combatir” cuando el escándalo a rebasado los límites permisibles de una “convivencia feliz y democrática” avalada incluso por algunos medios de comunicación.
Este individuo si bien tiene derecho a la defensa pues tiene ante sí con nombre propio a todos aquellos que lo señalan como lo hicieron en su momento, debe tener muy en cuenta que mentiras no las vamos a consentir ni submundos caletas que pongan en riesgo siquiera en modo alguno a nuestros hijos. Cierto, no son las vaginas de nuestras mujeres las que se comercializan y “solo se usan pero no se gastan”. En las calles aledañas a este lugar también han comenzado a pulular ladrones que asaltan a los pobladores y transeúntes, obviamente, cerca al panal hasta las moscas vuelan por allí para financiarse de algunos billetitos para sus francachelas y sus mameys (gilipollas).
¡Que quiénes somos!, si hay libertad para hacer lo que la ley no prohíbe, ciertamente, incluso hasta lo que negligentes “autoridades” nacionales (en todo el país) permiten porque en su “racionalidad” son “necesarias” determinadas situaciones y hechos, motivo por el que vivimos como vivimos con altas tasas de inseguridad ciudadana y delincuencia rampante. Total, ¡así es la democracia, qué le vamos a hacer!, ¡a cualquiera le pueden robar!, ¡a cualquiera lo pueden violar!, etc. que no es para reírse puesto que aquí en agosto del 2008 fue hallada muerta una jovencita cercano a un pantanal probablemente drogada y violada cuando aún no era muy poblada esta urbanización (cerca a donde se dice venían los senderistas a “entrenarse” durante el apogeo de la guerra interna), en contraste a hoy en día. Ni qué decir de adictos a la marihuana u otras drogas que en grupos venían (digo) a volar no precisamente cometas como los niños de muchas instituciones lo hacen.
Es inevitable el choque contra la delincuencia y sus diversas formas (como lo hicimos con la delincuencia fujimontesinista en su momento), no se le puede mirar de soslayo ni con indiferencia ni con actitudes displicentes, ni mucho menos dejarla pasar alegre y contemplativamente, mucho menos convivir con esta cerca a nuestras casas. Si los demás así lo quieren y se tragan la verborrea democrática pues bien, allá ellos, allí les van individuos proxenetas y sus damitas de compañía para entregarles todo su contenido y desesperado amor por el prójimo que bien puede ser en lugares como el que pretende construir la “ultra radical izquierdista”, más peligrosa que los senderistas mismos según la derecha (¡qué tal chiste más sangrón!), de la señora alcaldesa de Lima doña Susana y su sex boulevard legal quien será la encargada de proporcionar el papel higiénico para esos menesteres. ¡Estructural doña Susana, el problema es estructural!, no me vaya a decir que entonces construirá más carreteras, más edificios colosales, en fin.