domingo, 2 de octubre de 2011

BEBIDAS GASEOSAS Y LOS DIENTES

Leía hoy en el Diario La República del Perú un artículo sobre el efecto nocivo de la mayoría de bebidas gaseosas circulantes sobre el territorio nacional referido a que dañan el esmalte dental y pueden ser factor de la caída de los dientes. Lo mencionaba un doctor de la region Puno.
El lector comprenderá que en este blog se vierten aspectos ajenos al autor de este o los suyos propios. En cuanto a mi experiencia de tomar bebidas gaseosas la comentaré en el sentido que desde muy niño era un consumidor asiduo de la gaseosa Inca Kola que mi padre la comercializaba orgullosamente por casi todo el valle del Mantaro en su calidad de chofer (motivo por el que alguna vez fue felicitado con diploma en mérito a sus ventas). Si bien diré que casi se inició con la fábrica de gaseosas de Jauja cuando comenzó a operar en la pequeña planta del jirón Colina, es allí donde pude probar los jarabes y las gaseosas hasta el hartazgo (hasta que me doliera la barriga del gusto y en competencia).
Respecto de lo que estábamos hablando, por aquellos años no era consciente de si me afectaba al esmalte dental o no pues no podía discernir sobre el asunto ni menos observar las causas ni las consecuencias. Solo ya en el inicio de mi mayoría de edad pude observar recién los efectos de tomar la ex bebida nacional sobre mis dientes y que pasaba desde un dolor muy leve (casi imperceptible) alrededor de todo el área de la dentadura (que según el artículo en mención da incidencia en la coloración de los dientes que es irrelevante a mi modo de ver) y sensaciones de debilidad dental así como de mal aliento dental si abusaba del mismo con continuidad. Hoy ello ocurre con la misma sintomatología pero menguado o soportado por la ingesta de otros alimentos como pasaré a mencionar.
Específicamente, la bebida que soporta el efecto de las bebidas gaseosas en general es el yogurt (no todos los sabores sino algunos específicos por n razones que no detallaré) en razón a que el producto provee una mayor disponibilidad de iones de calcio que se transfieren con más facilidad al torrente sanguíneo y su incorporación a los dientes (como leche natural sola no hay esa ventaja o es mucho menor). Es en razón a este producto que incluso desaparece el mal aliento (el lector tendrá que definir en función a su organismo la cantidad a beber según su propia sintomatología, el horario y la temperatura del mismo) incluso las del mal aliento producidas por desórdenes gástricos o biliares hasta cierto punto.
Sería recomendable que personas con niveles moderados y altos de mal nutrición no consuman demasiada bebida gaseosa por el efecto lento pero nocivo sobre los dientes.
Algo paradójico sucede respecto a la gaseosa Coca Kola. No es que me haya convertido de la noche a la mañana en un seguidor del imperialismo ni nada por el estilo mucho menos en razón a la aversión que tenía irracionalmente respecto de todo lo que los gringos venden al mercado global pero, sucede que no me afecta perceptiblemente los dientes y más aún me ayuda a corregir determinados malestares estomacales. Pero como toda maravilla también hay que tener en cuenta investigaciones realizadas en los propios EEUU que sostienen que las bebidas de color oscuro tendrían una tendencia a producir cáncer, es decir son pro cancerígenos.
De modo general diré que cada uno de nosotros tiene en sus manos la decisión de escoger la mejor manera de vivir en bienestar o en malestar.