miércoles, 26 de octubre de 2011

CHAVÍN DE HUANTAR Y DEBIDO PROCESO SEGÚN CIDH

El pedido de la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos generado por la OEA, Comisión que intenta jalarle las orejas al presidente ecuatoriano Correa por casos de libertad de expresión cuestionadas) de que se les realice un nuevo juicio a los militares que intervinieron en el debelamiento de la toma de la Embajada japonesa por parte del MRTA me parece atinado en razón a que no se hicieron las reconstrucciones de los hechos y se hace ver que los héroes en su acción son incuestionables y que no se debe de investigar los actos tales como de las ejecuciones de los prisioneros emerretistas pues les quita o defenestra el mérito calificativo de “héroes”.
Todo hecho criminal o no requiere necesariamente de la reconstrucción del mismo. Obviamente que esto no fue considerado en el debelamiento y que dominados por el afán del éxito y los apresuramientos se hizo lo que se hizo y que no debe de investigarse pues afectaría la moral reaccionaria de los militares.
Recordemos la reconstrucción de crímenes (actos revolucionarios para ellos) de los senderistas y emerretistas que tuvieron que detallar sus acciones para su disminución moral (avergonzándolos, ridiculizándolos a través de medios específicos) y muestras de cobardía entre otros. Eso es lo que se quiere evitar a los “héroes” de Chavín de Huántar lo que los desluciría restándole valor moral y legal a determinadas acciones militares, comprensible por cierto para una situación compleja como la que se vivió en aquel momento.
Nadie niega todo lo involucrado en el rescate de los rehenes de la embajada y todo el show mediático fujimontesinista que significó posteriormente. Un hecho que a todas luces probablemente pudo haberse obstaculizado y/o fracasado con la consiguiente secuela de demasiadas muertes entre civiles, subversivos y militares (tengamos en cuenta la afinidad de determinados sectores políticos y militares respecto del MRTA que en relación a los Senderistas lo que se ha hecho muy evidente estos últimos años no solo dentro del país sino también en el exterior sea por su docilidad o por que sean más fáciles de manejar-reciclar).
Para el ego militarista resulta ofensivo este pedido de la CIDH que choca con uno de los logros “casi limpios y exitosos” del comando en esta historia militar peruana. A los emerretistas se les prometió más de lo que podían obtener y hasta Fujimori los paseó con su exilio hacia Cuba, así como la actitud oportuna y colaboracionista de Cipriani como un representante de la Iglesia que “traicionó” expectativas falsas en los emerretistas a una salida pacífica y negociada.
Si la ejecución extrajudicial de decenas de senderistas en el penal del Frontón (el tiro en la nuca o en la cabeza estando presos, enmarrocados y de rodillas o tirados boca abajo) no se aclaró (suponemos que alguna vez será con nombres propios) menos se hará con un par de emerretistas así lo exija la CIDH frente a un acto que se considera de ejecución impecable, de élite, de súper inteligencia, etc., etc.


Pensar que algo similar (salvando las distancias, diferencias y las apariencias del objetivo en el contexto de la posterior “lucha contraterrorista” principalmente del imperialismo norteamericano por aquel entonces) se intentó concretizar en el VRAE con los remanentes de entonces (fines de los 90) a la cabeza del general de inteligencia Alvarado Fournier que de milagro salió solo con heridas de bala en el hombro luego de ser derribado el helicóptero en el que estaba en sus “diálogos por la paz definitiva” con Sendero Luminoso de entonces a quienes a muchos subversivos trajeron en helicópteros a la capital Lima (incluso invitados a franca chelas con guitarra y cajón como algunas fotos lo demuestran) para ser testigos de la “paz ya lograda” y convencerlos así de la inutilidad de proseguir con la lucha armada iniciada en los 80 en el contexto del pujante e incuestionable, por entonces, logro del modelo neoliberal peruano y la globalización. Las consecuencias se verían después tal y como el mismo Fournier lo advirtió a su manera en aquel entonces.