domingo, 6 de noviembre de 2011

DIARIO LA REPÚBLICA Y SU LÍNEA PERIODÍSTICA DE COMENTARIOS

LA HIPOCRECÍA DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Este diario ha incluido dentro de su web un mecanismo aparentemente democrático de participación de la opinión pública, esto es, los comentarios a los artículos diversos que escriben siempre reservándose el derecho a rechazar aquellos comentarios que resulten insultantes, groseros o difamatorios tal como especifican en sus normas. Hasta allí todo parece normal y aceptable.
Lamentablemente esa no es la tendencia observada por mi persona que ha podido constatar (entre otros comentaristas que se han quejado) que esas razones no son las verdaderas para rechazar comentarios sino las órdenes de la gerencia y de la política neoliberal-democrática que defienden sin importar las libertades consagradas en la constitución en cuanto a la libertad de pensamiento. Claro que poner “nos reservamos el derecho de admisión” suena a racista, segregacionista, excluyente y no cabría en un medio de comunicación que se jacta de ser la más imparcial y "lucha" contra estas formas de discriminación y similares.
La razón está en que dado el carácter cada vez más pensante de determinado sector de la población que opina respecto de esos temas suele provocar desviaciones en la orientación política de determinado medio como es el caso del diario la república, lo que tergiversa el fin que tiene y los compromisos asumidos puesto que de pecar de negligentes terminarían por convertirse en un medio de expresión de ideas contrarias a la ideología y los propósitos que defienden.
Promoviendo la mediocridad en los comentarios bajo determinada línea política e ideológica que nada tiene que ver con la tan cacareada libertad de expresión - opinión.
En base a esto se puede comprobar que se ejerce por este medio una forma cínica de libertad de expresión y que debería de exponerse en su línea política (o normas como lo llaman, como sucede en China, en Rusia, etc., por los que ahora ya ni Obama se jala los cabellos despreciando así a los tibetanos aliados mediáticos) que este no es un lugar para debates alertando a los comentaristas los alcances de este medio y así no quedar mal con la opinión pública ni generarles expectativas que solo se direccionan para determinados tipos de personas que no tergiversen, distorsionen o desvíen con sus opiniones la línea editorial y política u ideología del medio de comunicación y/o del sistema.
Este blog alerta o previene a las personas que como yo intentan hacer uso de una aparente forma de expresión formal a no decepcionarse ni hacer hígado sino tienen éxito o no son aceptados sus comentarios por más ilustres y nada groseros que resulten ser.
Antes la palabra de un periodista colegiado y acreditado era ley y se tomaba como referencia incuestionable, podían direccionar (para bien o para mal) a la opinión púbica con argumentos bien elucubrados o elaborados, hoy las cosas han cambiado mucho por aspectos digitales y también la mediocridad periodística de muchos medios de comunicación que en lugar de informar solo pretenden desinformar para mantener el estatus quo del sistema que ellos consideran como uno de los más mejores que le ha tocado vivir al género humano.
Del mismo modo ocurre con los demás medios de comunicación para no resultar injusto con el medio en mención, aquí en este blog se permitirá cualesquier comentario a favor y en contra puesto que aquí no hay ningún sistema de poder que defender, uf que alivio, puesto que de ser así terminaríamos poniéndonos en la mira del Congreso norteamericano en la línea de sus asesinatos selectivos de los que públicamente discuten en su hemiciclo como acaba de suceder últimamente discutiéndose el asesinato de líderes de todo nivel en Irán “antes de que nos maten” diciendo, genial, que ha llevado a Chávez a hacer un llamado de alerta a sus aliados ante posibles atentados contra sus vidas. El asesino sabe muy bien la suerte que le espera.
Todo indica que el editor de comentarios está trabajando a doble tiempo y ya no tiene tiempo para salir con su hembrita que podría ponerle los cuernos si no se pone las pilas, dobles por supuesto.
Algo hemos aprendido en este país y es que no hay que abusar de la bondad de los medios sociales disponibles y pedir más de lo que dicen pueden ofrecer, sino recordemos a peru.indymedia.org que creo acaba de activarse después de muchísimos años de inactivación creo yo más por iniciativa propia que por el ataque de algún hacker cibernético. Ello nos demuestra que no puede haber libertad total de expresión, que eso solo es un mero formalismo aquí y en la cochinchina. Que no solo nosotros hemos aprendido al respecto sino el imperialismo que hoy ya ha comenzado a controlar a las redes sociales y ponerles condiciones para su uso (incluso la posibilidad de “desconectar el enchufe” del sistema global si así lo requieren las circunstancias) después del jolgorio inicial del Internet, la globalización y la borrachera de la libertad de expresión irrestricta.
Hay algo que el revolucionario hombre Cristo me ha enseñado y es que la palabra tiene determinado poder si se la sabe usar del que el efecto puede ser más devastador que una bomba atómica mucho más si aquesta es la verdad (por supuesto, no la mía ni mucho menos la de Osama Ben Laden que ofrecía cuarenta hembritas al infiel que ofrendase su vida para tirárselas allá en el cielo junto a Alá, toda una rica putería que en vida les envidian a los cristianos-católicos).
La palabra también evoluciona, no es estático, se equivoca adrede Martha Hildebrant cuando argumenta que si una persona no habla hasta el final de la secundaria jamás lo hará. Una visión muy sesgada, estática y subjetiva de la sociedad peruana tratando de convertirla en algo así como un dogma físico aristotélico que Isaac Newton tiró por los suelos. Sino pregúntenle al director del programa televisivo “La Función de la Palabra” haber si dice la misma estupidez y se convierte en un fósil viviente más del cotarro nacional (con las disculpas mister).