domingo, 13 de noviembre de 2011

PREPARANDO LA INTERVENCIÓN MILITAR A IRÁN

Por estos días recién se está armando el entramado para el ataque a la nación Iraní. Se están tensando cuerdas, midiendo beneficios y potencialidades, toda una suerte de “reparto” previo de las ganancias a futuro producto de la intervención militar ad portas.
Sobre las razones para ello no basta el argumento del programa nuclear (más aún si los demás argumentos inventados desde el 11S ya no tienen soporte mucho menos el de las “revoluciones democráticas” de la CIA, en este caso, de la OTAN) dado a que este país tiene el derecho pleno a contar con un programa nuclear como la tienen otros países (incluyendo la de Israel que no da informes plenos de las armas de destrucción masiva del que disponen).
En cuanto al factor económico, el FMI a la cabeza con Christine Lagarde, la embajadora económica de la guerra intervencionista, ahora de la OTAN, está visitando diversos países (países como Grecia canjearán su deuda pública por apoyo político y militar a la invasión a Irán) y organismos-funcionarios para dar forma o diseñar las posibilidades de este “reparto” adelantado de la guerra genocida al que pretenden subir al coche a la Rusia para seducirlos (con el del ingreso a la OMC –Organización Mundial de Comercio- al que China también aspira) y a la vez generar distensiones (del lado demócrata norteamericano con Hilary Clinton a la cabeza) con la China Continental para bajo –todavía- simulacros de guerra entretenerlos y así lograr que se abstengan de intervenir de cualesquier modo en la invasión a Irán y el reparto económico financiero del intervencionismo neocolonial de sus recursos energéticos claves y geoestratégicos. No cala el ingenuo pero coyuntural argumento que dice que Christine Lagarde está ofreciendo posibilidades a que Rusia e incluso China "resuelvan" los problemas económicos de la zona euro (según la red Voltaire, ella presidió el equipo de abogados norteamericanos que le vendió aviones F16 a Polonia que luego los utilizaría en su embarque político-militar en la invasión a Irak).
Ahora ya sabemos las verdaderas razones del intervencionismo global basado en mentiras y terrorismo genocida amparado por la ONU, argumentos puteriles e interesados (el chantaje del miedo) promotoras de caos y desorden global (guerras civiles, promiscuidad política) para administrarlas vía la represión policial y militar bajo el argumento perverso y genocida de la defensa de la “democracia” y la “libertad” (por no decir al estilo occidental con ribetes de “raza” al estilo nazi hitleriano). Los costos humanos no importan, el objetivo global si, sin importar si para ello caemos en una tercera guerra mundial o en el riesgo total del esclavismo moderno administrado, por psicópatas y pervertidos religiosos o no, de la OTAN y sus aliados.
La intervención militar Rusa y China es algo más que prudente y necesaria para todos los conflictos que emerjan de aquí en adelante. La OTAN es una monstruosidad que debe de pararse sin importar la charlatanería sustentable o justificadora que esgriman hasta por los codos.
Da pena que los argumentos falsos bajo los que se iniciaron estas intervenciones-invasiones (desde el 11S) tengan los costos humanos del que ellos no cumplirán condenas ni sanciones solo por el hecho de salvar a sus poblaciones (la seguridad de sus estados) a costa de las de otras naciones “inferiores” pero poseedoras de los recursos clave para estas naciones potencia. El Perú no es una excepción, Colombia ni Venezuela como los demás países latinoamericanos excepto Chile a los que bajo la cortina de humo de la venta de aviones F16 con sus misiles respectivos (“para su defensa”) les servirá de base operativa para sus acciones militares intervencionistas tanto en Colombia (un hecho que se frustró a inicios de esta década y que buscaba aniquilar a las FARC en el contexto de entonces) como en el Perú.
Bajo esa perspectiva, en el Perú de hoy se condicionarán las inversiones y todo el tejemaneje de las finanzas (-obviamente si es que se logra- luego de consolidar sus posiciones geoestratégicas en el Medio Oriente, anulándole así todos los grados de libertad al sector nacionalista del gobierno y al de los demás países latinoamericanos) con el fin de ahorcarla y preparar las condiciones de la intervención-consolidación imperialista norteamericana en nuestro país (a las que Salomón Lerner se ha adelantado con su visita a someterse a Washington no hace mucho y con la anuencia de Humala).
Pese a la desigualdad de condiciones, la guerra global contra el imperialismo neocolonial más que un argumento trasnochado, político y/o politiquero es hoy un hecho concreto. A Ollanta Humala se le están cerrando las salidas (aquellas que esbozó durante su campaña electoral y su propuesta de “cambio de rumbo” después de la primera vuelta), el rompecabezas en que se ha convertido su propuesta gubernamental para nosotros no es ninguna problemática irresoluble.
Pese a lo que se diga, la guerra sigue siendo la única solución a los problemas humanos donde las razones salen sobrando (sino pregúntenle a los de la OTAN y “sus necesidades de sobrevivir”) lamentablemente casi equiparándose a la idea del Dios que emergió históricamente como respuesta global al problema de la ignorancia humana, una solución fácil a todos los problemas.

Que Israel sea el país que "inicie" la invasión a Irán (el argumento preventivo de bombardear-destruir su programa de armamento nuclear hasta ahora no confirmado) solo es un formalismo puesto que cuando sea atacada ésta por Irán los demás miembros de la OTAN acudirán a su auxilio y apoyarán militarmente tal y como ya se han pronunciado muchos países (uno de ellos Francia) y que en razón de ello lo que suceda en Siria ya es irrelevante. EEUU y la OTAN ya se están quedando sin pretextos válidos para el intervencionismo global que ni la reedición de una segunda "guerra" fría (con Rusia y principalmente con China) cambiará más la cosas de las que ya están, corrompidas. Que cualesquier estúpido Dios salve a los EEUU, a Israel, a la OTAN y a Chávez.