jueves, 22 de diciembre de 2011

EL RÍO ICHU ¿ICHU UNA CUCHINADA?

En un último congreso ambiental realizado en Huancavelica a instancias de la DRE-Huancavelica (cuya fecha ya no recuerdo) uno de los ponentes antes de iniciar nos mostró fotografías tomadas por él en su paseo por las riberas del río Ichu (el malecón, sorprendido de tanta suciedad en el río). Nos hacía ver las contradicciones entre lo que se dice sobre la prevención de la contaminación y lo que se hace al respecto. Sentí digo, una especie de vergüenza ajena pero que comprendo porque ello es propio de la conducta facilista de la población aquí o en cualquier parte de nuestro querido país que en los docentes disque “enseñan a cuidar el ambiente” en sus instituciones pero que en su vida cotidiana pasan por alto tal argumento en su mayoría de manera inconsciente y que lamentablemente transmiten dicha actitud a sus hijos y demás.
En el recorrido río abajo hacia Yauli uno puede ver como toda la basura arrojada al río Ichu en la ciudad de Huancavelica se aposta al costado del mismo como adornos coloridos y así y todo llega hasta el río Mantaro.

En la época de estío el Ichu se ve plagado de toda suerte de porquerías arrojadas alegremente por la población (o quizá “tristemente”) y que hasta las gaviotas y yanavicos utilizan para alimentarse dado el bajo nivel del agua y la disminución de las truchas (y chalhuas) que aún habitan este maravilloso río que me recuerda las historias de mi padre respecto del río Mantaro hasta antes de que lleguen las empresas mineras a Cerro de Pasco y la Oroya donde se pescaba a lo largo de toda su ribera.

La foto nos muestra a un huancavelicano tratando de pescar alguna trucha pese al bajo caudal del río (aproximadamente un kilómetro y medio más arriba de la caída de agua termal de la foto anterior) que hoy en día ya se ha duplicado dificultando las obras del muro de contención que se está construyendo cerca al terminal terrestre de Ascensión (dicho sea de paso, cerca al Instituto Tecnológico de Huancavelica el municipio falta terminar de construir el muro de contención soportado ahora solo por desmonte pero sobre el que se debería construir un muro a modo de escalones por niveles que permita a las lavanderas de ropa descender por ella según el caudal del río –similar a las gradas de las duchas de la piscina de Huancavelica-) y que según algunos de los trabajadores manifiestan que entre el cerro y el muro de contención se colocarán tubos para el drenaje de las aguas de lluvia que inundan peligrosamente determinada área de viviendas de Quintanillapampa detrás del terminal terrestre (el que existe drena hacia el río atravesando el muro de contención pero que al elevarse el caudal hace que no desfogue e incluso retorne el agua o se estanque provocando una inundación peligrosa para ese sector) permitiendo así que el desagüe rompa río más abajo y a una altura respecto de este.

Gracias a la lluvia podemos ser testigos de cómo nuestra ciudad y el río Ichu (nos) se limpia de nuestras irresponsabilidades. No existe aquí ni en nuestro país una visión técnica ni profesional de los servicios de limpieza, personas no idóneas o improvisadas se encargan de esta labor, se ve como un trabajo sucio y de última opción. Para mí se debería escoger a profesionales capacitados, con sueldo mínimo de dos mil soles desde la recolección hasta el tratamiento de la basura, equipos adecuados (esto parece campaña electoral demagógica), con impuestos que salgan de la misma población.