jueves, 15 de diciembre de 2011

LOS DESVELOS DE McCAIN

Dicen en la Biblia judía que Caín mató a su hermano Abel envidioso por que las ofrendas de Abel eran de más agrado a su Dios que los suyos, ¿tendrá algo que ver John McCain?

Vladimir Putin acaba de comentar una observación de McCain (en octubre pasado dijo que el asesinato de Muammar Gaddafi debería preocupar a Putin) respecto a que éste está “loco” tildándolo indirectamente de sanguinario y despiadado (por lo actuado por EEUU en Vietnam, Irak, Afganistán y Libia) para con la población indefensa.

Creo que Putin se equivoca al decir que McCain se “habría vuelto loco”, el republicano sabe muy bien lo que hace y lo que dice, se corresponde con un gran sector de la población norteamericana que representa. McCain quiere darnos a entender que su país dispone de la fuerza y la superioridad como para realizar sus deseos santos o sangrientos, dan por igual. La pataleta de McCain de ver que Rusia no es un país mequetrefe como los del Medio Oriente a los que se les puede pasear como a los carneros (y ofrendarlos al Dios money) le insufla las ansias y los deseos propios de un alma genocida-asesina que se cree en la capacidad de amenazar a cualesquier individuo sea este presidente, ministro, sacerdote y quien sabe al mismo Dios. En EEUU también hay gente politiquera que desvaría frente a la desesperación de no poder imponer sus designios a la fuerza o la inteligencia y a la velocidad como ellos quisieran y que les quitan las ansias, las ganas y el ímpetu para seguir en esta aventura loca y sangrienta en aras de mantener su “libertad” y su “democracia”.

Aquí en nuestro país fuimos testigos de la presunta acción terrorista contra Tarata (lo digo así porque es mi opinión personal) “por parte de Sendero Luminoso” que le costó políticamente creyendo que destruyendo un edificio iba a acabar con el sistema financiero peruano (se dice que Tarata era el centro de esas actividades y Seguridad del Estado “le arrancó” esas palabras a Abimael), hay que ser tan ingenuos como para creer eso.

Del mismo modo, la amenaza velada de John McCain respecto de Vlad, como él le llama, no pasa de ser un exabrupto sádico, una pajeada mental que denota cierta sinceridad personal de decir lo que se piensa y desea inconscientemente (que el común de las personas “normales” callaría convenientemente por mantener ciertos rasgos de vergüenza y actitudes escrupulosas). McCain reconoce con esta actitud el papel jugado por la OTAN en el planeado-premeditado asesinato de Gaddafi (me recuerda un cuadro donde veía la escena de la cacería de un zorro y los jinetes ingleses montados a caballo empujaban a los sabuesos a despedazarlo, si pues ahora sé que la culpa es de los sabuesos –bajo esa premisa Abimael Guzmán Reinoso es inocente-) que sin esta (elucubrando) la oposición rusa no lograría nada en caso de embarcarse en estas estafadoras “revoluciones democráticas”. ¡Qué lejos de la realidad está McCain en el caso ruso!, hablar como obviamente “les habla” en otros términos a sus conciudadanos, puesto hay que ver que si esto piensa de “Vlad” (y de muchos otros más) ¡qué no pensará (y hará) del común de sus compatriotas!

Que McCain retruque que la muerte de Gaddafi fue de responsabilidad “única” de la “oposición revolucionaria” libia (como lo hace ahora el Pentágono) es faltarle el respeto al sentido común de la opinión pública internacional, de vernos como simples idiotas que tienen que aceptar lo que sucede porque no nos queda de otra, dicen. Acostumbrados ya a estas discusiones banales e intrascendentes ambos tienen todo el derecho de manifestar sus opiniones justificadas (el caso de Putin) o desvariadas (en ambos casos McCain), en fin. Dame que te doy, que para McCain, Putin está que se orina del miedo.

De modo algo similar diremos de lo que se pretende montar en el escenario diario de nuestro país, el presunto “conflicto” mediático entre Perú y Chile, es decir, las payasadas entre el Primer Ministro Oscar Valdés Dancourt y diversos políticos chilenos. Dada su experiencia militar, con algo nos tiene que impresionar el Premier con sus amigos chilenos, enemigos por las apariencias. Si fuese anti chileno como pretende demostrarnos o insinuarnos debería comenzar por botar sus empresas y capitales, expropiarles sus propiedades entre otras cosas; que no nos vengan con cojudeces. Tiene mucha razón el presidente chileno Piñera al pedir al gobierno de Ollanta de no venir con chauvinismos ni esas tonterías que no se ajustan a las circunstancias de plena crisis global y necesaria integración latinoamericana (como se intenta hacer con el incipiente CELAC).