viernes, 30 de diciembre de 2011

LOS PADRES DE AL QAEDA EN EL NEGOCIO DE LA GUERRA

En el escenario pro belicista en el Medio Oriente se ha dado paso ya a la verdadera naturaleza de lo que fue (y pese a sus fracasos primarios, sigue siendo aún pero ya existente más como un despropósito) Al Qaeda. No me refiero al conflicto que está en ciernes aunque tiene relación directa con esta. La disposición de Arabia Saudita (otra vez) de convertirse en la base militar norteamericana (y de la OTAN) para la agresión a Irán con el pretexto maquillado de la compra de armas a EEUU dizque para “su defensa” (aviones de combate, helicópteros, misiles, bombas y sistemas de propulsión, además de un sistema de radares, cascos de visión nocturna, aviones de transporte, municiones, repuestos, mantenimiento, logística e instrucción, entre otros) frente al presunto “peligro” que representa Irán. Si nos trasladamos a Perú y Chile equipararíamos las cosas y deduciríamos que estas presuntas acciones bélicas son simplemente acciones burdas de peligros existentes solo con fines políticos y militares que ya vienen siendo desarrollados por los EEUU y la OTAN para expropiar-tomar el control de los recursos energéticos (petroleros) y su administración.
El petróleo y las fuentes de materias primas siempre han sido las razones fundamentales por las que se planificó, se creó clandestinamente, a la red de mercenarios terroristas pro capitalistas de Al Qaeda. Ahora son más notorios los fundamentos del degenerado Al Qaeda y de sus cómplices mediáticos los talibanes (en reconversión a la toma del poder en Afganistán).
La madre de Al Qaeda es Arabia Saudita y el padre es EEUU (los sionistas solo son parte de este juego, ya no son de la exclusividad inicial). La actitud pasiva de Arabia Saudita hasta ahora vinculado a las transacciones financieras básicamente de índole petrolero está dando paso ya a la definición de su verdadero rol militarista-intervencionista (hasta ahora asolapado) presionado por las circunstancias y de la pérdida de valor de Al Qaeda y de las “revoluciones democráticas”.
Lo que se quiere hacer en áfrica (otro frente alternativo, más que una desviación del propósito original) no se diferencia en el trasfondo de las intenciones del intervencionismo global del capitalismo (que lleva ya más de una década). El uso de la religión como recurso para dividir (y reinar) y generar el caos necesario para intervenir mediáticamente bajo otras formas y/o denominaciones diferentes pero similares a las de la “lucha contra el terrorismo”, “revoluciones democráticas”, en fin toda una gama de opciones a la que están articuladamente prestos tanto civiles como militares ansiosos de oportunidades (y también de disfrutar de los frutos de la inteligencia judía); misma época de oro del imperialismo (el rey Salomón y el emperador romano César quedan chicos).
Ya no diremos que el caso de África es de “prioridad uno” del intervencionismo del capital ni nada por el estilo sino que lo que sucede es propio de “Incultos”, “intolerantes”, “salvajes africanos” que solo "buscan" indirectamente la intervención militar de la OTAN donde no hacía falta (gracias AQ). Lo de África recala ya en una cuestión domestica pero de todos modos trascendental para la economía de guerra de la OTAN (un gran alivio económico a pesar de todo tanto para europeos como norteamericanos del que gozan otros países directa o indirectamente). Toda una situación distinta en relación a lo que sucede en latinoamérica.
Asumiendo que "ganaran la guerra” contra Rusia y China (luego de convertirlos en un burdel democrático), ¿después de esta guerra, qué?, ¿la paz?, obviamente otra vez los juegos de la guerra (como para ni tenerle miedo al glorioso “intelecto” humano cuyos frutos se registran en los libros de historia, no todos por supuesto) y así sucesivamente, como olas y ¡a hacer surfing! (por si acaso, esto fue parte del guión de una película norteamericana sobre la invasión a Vietnam por si a algunos les llega a molestar las coincidencias y la patente mental). Si la "perdieran" pues no les queda más que intentar pervertir también a latinoamérica.
Sea cual sea la pataleta de todos modos, con guerra o sin guerra, estamos yendo a un nuevo orden mundial y de organización de los países y culturas del mundo. Al igual que los farsantes unipolares, la ONU es solo una cagada de risa más.