viernes, 23 de diciembre de 2011

SIAGIE Y DIFICULTADES EN EL PROCESAMIENTO DE LAS NOTAS ESCOLARES

Noticias de SIAGIE Minedu (Clik aquí)
El 21 de diciembre de este año, el MINEDU estableció un cronograma de ingreso de información (notas) de las instituciones educativas a nivel nacional (por regiones) en razón a la saturación del sistema y los problemas generados para el procesamiento de los mismos, es decir, prevenir un presunto colapso.
Este inconveniente parece estar persistiendo en razón a que muchos factores están coincidiendo en el final del año educativo 2011. Uno de ellos la cantidad de usuarios que están ingresando datos al sistema que no son exclusivamente los directores de las instituciones educativas. Muchos de los directores en su desconocimiento y desidia por aprender el manejo de SIAGIE, facilistamente por evitar el esfuerzo del mismo (que debería ser así en razón de su cargo), irresponsablemente les confieren la clave de acceso a sus docentes los que de manera indirecta-directa saturan el sistema al manipular los comandos a su criterio apurados por obtener los resultados deseados. En esta actitud juega un papel la necesidad de obtener las boletas de información para los padres de familia en razón de haberse ya programado las clausuras incluso desde hoy día lo que ha llevado a muchos a recurrir al procedimiento tradicional de elaborar un formato de boleta y rellenarlos a mano con los mismos datos que debería haber proporcionado SIAGIE, todo por salir del paso.
Otros no estarían haciendo caso a las recomendaciones del minedu respecto a que en estas circunstancias no deben de ingresar datos de los periodos o trimestres pasados pues están cargando demasiado al sistema que no tenía previsto estas dificultades más allá de lo que es la programación (software) y sus bondades. Muchos “directores” están ingresando los datos del primer y segundo período o trimestre contribuyendo a esta saturación 2011 no prevista por el minedu ni por los que dan soporte a SIAGIE.
Esto se debe más que nada a la actitud negligente de los directores que realizan su trabajo de manera desordenada, sin planificar, casi parasitariamente (“talvés” con algo de razón a más de uno se les habrá ocurrido utilizar dineros destinados para mantenimiento arguyendo la extrema pobreza de la población como para solventar estos gastos), casi como ganapanes pero chupamedias oportunos (rompe huelgas) de los funcionarios de la UGEL y DRE. No exigen ni ponen plazos a los docentes para la ejecución de determinadas tareas tales como el del ingreso de notas y la supervisión de los mismos, ni siquiera planifican estas situaciones. Muchos están adormecidos o fosilizados en los procedimientos administrativos de décadas pasadas que repetían casi de memoria y de modo rutinario.
El colmo de todo esto es que algunos directores ni siquiera tienen idea de cómo funciona esto ni los alcances ni limitaciones del mismo y solo buscan pagar por información o por favores que les resuelvan sus inconvenientes.

ANÉCDOTA
A más de uno se le habrá salido más de una grosería por la lentitud del sistema que por eso de las suertes no nos responde tales. Haciendo memoria en mi época de estudiante en la UNALM cuando llevaba FORTRAN IV (1989 si más no recuerdo) tuve la ocasión de toparme con un programa en el sistema que me respondía a mis insultos pese a que fortran no está programado para eso mucho menos en una institución pública, asumo. Llevaba casi tres horas tratando de correr un programa de fin de curso como examen final pero pese a todas las correcciones válidas no salía una respuesta o resultado. Uno de mis compañeros de aula entró preocupado dizque revisó mi programa en papel y en razón a que no dominaba bien este programa fortran copió en otro terminal (no en el mío) el mismo programa que hice cambiando solo el nombre, número de matrícula y cosas secundarias. Lo corrió y bingo, salió la respuesta y el cuadro de resultados que programé pero que llevaba más de tres horas en conseguir.

Entré en sospechas, el administrador del sistema (CPU, del que éste disponía en otra habitación contigua de su terminal personal que controlaba a los demás terminales) durante mediados del curso habíase manifestado con cierta actitud poco gentil de su parte que yo obvié por no conocerlo ni haber tratado con éste en ninguna circunstancia (excepto que sí me conocería dado mi participación en movilizaciones estudiantiles, de haber sido miembro de la asamblea universitaria donde no he dejado los más gratos recuerdos, en fin, entre otras más). Durante mediados del curso hube experimentado situaciones similares que me hicieron pensar que o yo estaba paranoico o era probable lo que estaba pensando. Empecé a escribir sucesivamente (Enter tras Enter) frases groseras de todo calibre pero con las respuestas a esas mismas groserías que inicialmente me hizo pensar que estaba frente a una computadora inteligente pero a medida que llevaba casi diez minutos insultando a la computadora (algunos de los presentes sonrieron), por arte de magia o de la resignación maquinaria ésta comenzó a reconocer mis insultos “dándome la razón” para luego dejar de responderme. Inmediatamente a la última grosería reescribí mi programa y ¡yahuu!, salieron los resultados inmediatamente. No se me ocurrió hacer o pedir una investigación en razón al cansancio y el apuro pues quedaban poquísimos minutos para que cerrara la entrega (sino a repetir por bruto) del examen. Si más no recuerdo en otra habitación se hallaba el área de impresión al que pedí los resultados impresos y me retiré raudamente (tenía retraso en otro curso) sin atinar a mirarle a la cara a ese imbécil que provocaba desde hacía ya pérdida de tiempo en mi trabajo universitario, supongo que será una anécdota del que probablemente se debe de jactar (o se habrá jactado) y quizá haya servido de ejemplo aleccionador para otros. ¡ya hasta da cooosa contarlo!

Este no es el caso en SIAGIE como para especular siquiera si a alguno se le ocurre pensar que hay algo personal contra sí. Hasta el segundo trimestre ha respondido muy bien, salvo ahora que “los de última hora” entre improvisados y aprendices están provocando sin querer un congestionamiento no previsto en el sistema.