viernes, 13 de enero de 2012

LA JUEZA PUMA LEÓN ESTÁ ¿EQUIVOCADA?

Para quienes hemos asistido a este escenario político-social peruano desde el uso de nuestra conciencia hemos visto tantas cosas generalmente desagradables en cuanto a lo que concierne a las decisiones del poder judicial.
El reciente caso del estudiante villarealino Mansilla que asesinó en “defensa propia” a un delincuente y sobre el que parece ser lo liberarán nos da una idea de lo conveniente que significan las decisiones del poder judicial. Dicen que blanco corriendo es atleta y negro corriendo es ladrón puede ilustrarnos un poco el panorama social de nuestro país.
Muchos involucrados en actos similares en nuestro país al no contar con padrinos de turno (lo hemos visto ayer en cuanto al pronunciamiento de congresistas y de Alan García que dice habría hecho lo mismo en una situación así, nadie lo duda con el prontuario que tiene) terminan arrestados e incluso cumpliendo condena sin un juicio ni menos con sentencia.
Decir que disparó por el nerviosismo nos dice muchas cosas como el de porqué se le autorizó portar armas a quien no debería puesto que no reúne los requisitos para ello más de quiénes se lo dieron (obsequiaron diré). De ser válido este argumento-hecho es conveniente decir que al policía trujillano dado de baja recientemente acusado de haber ejecutado extrajudicialmente a presuntos delincuentes marcas asesinos y secuestradores es injusto; es decir, podríamos aseverar también que “nosotros habríamos hecho lo mismo”.
¿Desde cuándo la “justicia” peruana ha sido eso?, el poder judicial no es conocido por ser un ente que dignifique a los inocentes sino al contrario. Casos ni para contar. Sin embargo ahora los mismos miembros de la OCMA pretenden “condenar” a la jueza Puma que ordenó la detención del estudiante acusándola “injusta” y convenientemente de irregularidades judiciales y haber permitido la salida de delincuentes ranqueados. Como para limpiarse el poto.
Miembros de Sendero Luminoso hicieron lo mismo en su época de máximo apogeo tanto en la ciudad como en el campo y sin embargo de nada les sirvió pues aquello fue utilizado por la prensa de turno para demolerlos política, moral y estratégicamente.
Tuve una experiencia personal en mi época de estudiante universitario cuando entre Grau, Abancay y Montevideo luego de llegar de la U a eso de las 07 de la noche un individuo se me acercó con el pico de una botella y me lo puso en el cuello exigiéndome el dinero que llevaba pero al verificar él por sí mismo que no encontraba dinero me hizo ingresar a una joyería que había por allí y me hizo “comprar” una pulsera que lo recogió y le dijo a la compradora que yo iba a pagarlo procediendo a retirarse. No daré más detalles del mismo pero justo cuando volvía con otro parroquiano (no sé si su cómplice) en ese momento el bus que me llevaba se estacionó frente a la puerta con la puerta abierta, él (ellos) entraban y yo salía raudamente. Que de haber tenido la posibilidad de haber tenido una pistola no habría incurrido en el error de ubicarme en un lugar tan transitado y oscuro. Si no puedes hacer nada en tu defensa en esas circunstancias es mejor dejarse asaltar.
Caso contrario, reconozcamos que estamos en guerra contra la delincuencia donde todo vale emulando la guerra interna que se vivió contra Sendero Luminoso y así nuestros actos quedarán impunes ¿no es así señor García?, ¿no es así señores inconsecuentes del poder jodicial víctimas del terrorismo?
En el caso de este estudiante, no fue sorprendido sino que no supo qué hacer en ese momento para el que no estaba preparado bajo ninguna manera (y que su actitud temeraria pudo haber sido "percibida" por el delincuente). ¿Quién le otorgó la licencia y bajo qué argumentos? Aceptémoslo entonces, Sendero Luminoso tenía la razón en aquella época al aniquilar abigeos, delincuentes y corruptos por los que el Estado contra el que combatía sacó cara y les dio hasta armas para defenderse. Pobrecito de Momón.
Cómo cambian las cosas y seguirán cambiando.