viernes, 13 de enero de 2012

PESADILLA CON QUETZALCÓATL EN DISCOVERY CHANNEL

Basándome en la gran mentira científica de Discovery Channel (DC) en su “Dragones: una fantasía hecha realidad” divulgada en el 2005 que provocó desilusión, incertidumbre y pérdida de credibilidad con mezcla de rabia e incertidumbre a las investigaciones de este medio televisivo por no haber advertido al público televidente sobre la forma y el contenido de dicha “investigación” cuasi policial de los caza fantasmas (ghost busters), al parecer todavía no se han pronunciado al pedido de disculpas públicas de la población global por esa metida de pata “científica”.
No recalan en los efectos que tienen sobre principalmente la población adolescente y joven, incluyendo la adulta, que cree (con más convicción que duda) en lo vertido “seriamente” en dicho vídeo sobre la existencia y “hallazgo” de restos congelados de un dragón volador en Rumanía. Si bien DC en su web aclara explicativamente cómo se realizó dicha “investigación” con fundamento científico y novelesco debió hacer una advertencia al público (al inicio o al final del “documental”) como fue el pedido de muchos de los seguidores de DC después del 2005 en el que se divulgó.
Quizá haya sido una prueba a la ingenuidad creidora de la gente, un cuestionamiento quizá de la aceptación ciega respecto de las aseveraciones científicas del hallazgo de fósiles o similares hechos por parte de investigadores, quizá una broma pesada por querer confundir adrede a la población, un hecho adelantado del día de los inocentes, quizá un ensayo para un video futuro en el contexto de la guerra imperialista intervencionista, una investigación tomando como referentes instituciones u organismos serios de credibilidad científica como por ejemplo para hablar del mismo modo de los marcianos u extraterrestres o de la presencia no del Cristo sino del Dios; sea lo que haya sido la intención el resultado es que ha provocado tremendo malestar en la población del mundo incluyendo a quien escribe esta nota que hasta ayer creía casi ciegamente en lo vertido irresponsablemente en DC. Menos mal que a los niños de mi aula e institución educativa no les dije que los dragones existieron basándome solo en las aseveraciones de Discovery Channel motivo por el que debo de poner en tela de juicio cualesquier cosa que divulgue ese medio televisivo a los que pueden tener acceso los mismos.
Interesante el documental sobre aquel tema, no lo puedo negar, más aún con el fundamento cuasi científico que se le dio. Lamentable para nosotros que esto haya sido solo una “inocente” mentira irresponsable difundida con toda solemnidad por Discovery Channel y yo llegué demasiado tarde al escenario de los críticos y desilusionados televidentes.
Es dable quizá que aquí en este blog podamos hacer tremendo papelón pues no soy una “institución” por el estilo, no “gozamos” de la credibilidad global (sin distinción de credos, “razas”, etcéteras); a algunos se les podrá ocurrir también con todo el derecho que le asiste a dudar sobre lo que decimos por ejemplo sobre los propósitos mercenarios pro capitalistas occidental-musulmán de Al Qaeda y que lo que decimos solo son embustes analíticos y que lo único que nos falta solo es volar; bueno para eso el público tiene a DC y marihuana o heroína en el mercado negro y así podrá comprobar que los chanchos vuelan. En la debacle del imperio unipolar norteamericano nunca hay cabos sueltos pues nadie hace lo que le da la gana aunque ese sea el eslogan de la libertad y la democracia USA, imagínese el lector que eso sea factible en la actual Libia.
¿Que por qué no hicieron un documental sobre que los chanchos vuelan o volaron?, bueno porque es más creíble un dragón que un chancho. Lo confieso, llegué a elucubrar que los mayas mexicanos abandonaron sus viviendas y templos selváticos en razón a que según lo difundido por DC el último dragón come hombres había sido exterminado en Europa (la muerte del Quetzalcóatl mexicano) lo que le permitió a la población salir al llano, al campo abierto. Genial deducción con cortesía de Discovery Channel como para una película. Bueno los dragones no comían a los norteamericanos nómades pieles rojas habitantes de los llanos pues por eso mismo, por pieles rojas (ya estaban recocinados y pasados del gusto del dragón), no comían negros africanos pues por carbonizados, mucho menos a los indios peruanos pues por asquerosos, brutos y desabridos que dicho sea de paso solo falta que se descubra en las líneas de nazca la figura de algún dragón volador y también sea la “prueba” irrefutable de su “existencia”.
Llego tarde al almuerzo, no hay que ser injustos, no se le puede quitar todo el “prestigio” del que goza Discovery Channel solo por haber esbozado un exabrupto mediático sin habernos puesto al tanto del mismo. En cierto modo hay que verle el lado positivo al caso, es decir, no podemos dejarnos llevar como mansos carneritos solo por imágenes ni por supuestos “hechos” pues caeríamos en el mismo error como el que hicimos al ver los famosos vídeos-mensajes del asesinado terrorista Osama Ben Laden. Me voy, mi dragón está a punto de volar.