miércoles, 15 de febrero de 2012

DRONES EN LA CAPTURA DE ARTEMIO


En Bolivia fue visualizado en un video sobre la presencia de un drone mientras filmaban los efectos de una tempestad. El hecho de haberse puesto de manifiesto el drone se debió a la variación atmosférica intempestiva al que ha estado ocurriendo ante el cual todas las instituciones de investigación atmosférica en el mundo han sido sorprendidas.
Los que participaron en la captura de Artemio sugieren haber utilizado lo último de la tecnología en triangulación y ubicación con GPS es decir que EEUU intervino en nuestro país (pues se necesita de satélites que el Perú no tiene) con la autorización del gobierno del señor Ollanta Humala Tasso. No sabemos si los drones utilizaron territorio peruano para despegar o si desde el Océano Pacífico (portaaviones), o desde Brasil (poco probable), o de Colombia, descartándose Bolivia, Ecuador, Argentina y Chile.
Sería pertinente un pronunciamiento del gobierno del Brasil que tiene más que insignificantes intereses de inversiones en la amazonia peruana junto con EEUU. Dado el contexto de guerra interna en Colombia cabe la máxima probabilidad o total seguridad que aquel haya despegado desde aquel país invadiendo territorio peruano con la autorización del gobierno peruano para lograr la captura de Artemio en el marco de la lucha contra el narcotráfico que no tiene sustento moral ni legal en cuanto a la persona de Artemio (que en palabras suyas mandó aniquilar a un probable lacayo del imperialismo norteamericano y de sus finanzas provenientes del narcotráfico).
Llevarlo a EEUU sería una aberración legal. No hay pruebas para vincularlo a Artemio con el narcotráfico (no siembra, no cosecha, no produce, no comercializa drogas), hacerlo equivaldría meter a la cárcel a más de la mitad de los peruanos reaccionarios de este país. Ello ha motivado a Ross Likins la embajadora del país terrorista y mafioso norteamericano a decir que EEUU no pedirá su extradición.
Acusaciones con pies de barro que obedecen más a acciones derivadas de una pataleta “patriotera” y mediática de Ollanta Humala que a la decisión de los EEUU de capturar a Artemio del que ni siquiera lo quieren en aquel país.
Más que nunca, su gobierno es más endeble, difícil de sostener por la masa que en un momento lo apoyó electoralmente y hoy le ha quitado su confianza (pese al manoseo de encuestas sectorizadas) per persistir en dar viabilidad a un proyecto minero como Conga (Yanacocha y los inversores del Banco Mundial), entre otros similares (megaproyectos que en muchos países de Latinoamérica han sido bloqueados o declarados no viables como mencionan algunos investigadores), y buscar diversos distractivos de la opinión pública nacional e internacional como es la inoportuna o desfasada e imprevista lucha contra el narcotráfico y el “terrorismo” a instancias de los EEUU (por ahora preocupado en consolidar sus posiciones en el medio oriente).
En eso se basa la “nueva estrategia” de lucha contra el narcotráfico y el “terrorismo” de Ollanta Humala a instancias de su primer ministro. Esto es el fruto inevitable de las permanentes visitas de Ollanta Humala a la embajada norteamericana antes de ser elegido “presidente” de nuestro país. Mismo pinocho Alan García Pérez en el que bien puede encontrar a su sucesor.
Con una inusitada celeridad el “poder” judicial armará un juicio único contra Artemio. Eso no sucede en los demás juicios cotidianos donde se ve la premeditada incompetencia de aquella institución puesto que así funciona y así se sostiene este sistema caduco (que protege al delincuente y genocida de Alan García Pérez y lo muestra como una mansa palomita). De modo similar se procedió en el caso de la investigación de la toma de la embajada de Japón al que el Estado a través del gobierno quiere dar una patada en el trasero de la CIDH. Ver por separado los casos no le conviene al estado por las informaciones comprometedoras que podría aportar Artemio en su defensa.
El dinero proveniente de la recompensa por la captura de Artemio es dinero sucio proveniente de un estado delincuencial, genocida y terrorista, es decir, que quienes la reciban son parte de ella.
Nada de lo que se diga de Artemio (aunque lo diga Ollanta Humala o el mismo Papa) debe ser tomado en serio puesto que una vez preso pierde automáticamente cualesquier liderazgo efectivo tal y como sucedió tardíamente con Abimael Guzmán quien se convirtió en marioneta e instrumento de planes mafiosos y pro terroristas-intervencionistas por parte del Fujimontesinismo y de la CIA cuyas pertinentes metidas de pata (sin intensión y/o provocado por factores exógenos) han dado forma al escenario actual nacional.
El show de la captura del mes (no del siglo) se terminará pronto y habrá que seguir persiguiendo a los senderistas y comunistas en el Perú puesto que no hay otros recursos sostenibles para sobrevivir políticamente en el país (en el contexto de la crisis global emergente). De la visita de Ollanta a Artemio al hospital policial donde está internado algo solo está seguro y es el beso en el poto que deben de haberse estampado los dos.
Habrá que averiguar que a cambio de qué EEUU colaboró con sus drones en la captura de Artemio. Seguro que por el simple amor a la libertad y la democracia occidental y el respeto al nacionalismo de Ollanta Humala, encima tiene que pagar a sus mercenarios.