sábado, 23 de junio de 2012

CONGRESO Y SENADO PARAGUAYO, UN SALTO "AL VACÍO"

En muchos países como el nuestro se jactan de tener una democracia a prueba de balas contra las dictaduras y toda forma que vulnere su “democracia”.

No es bueno estar fisgoneando en asuntos de nuestros vecinos pero el caso paraguayo es digno de Ripley pese a que la legislación paraguaya está diseñada para esos menesteres.

Envidiamos de verdad a los paraguayos pues nos están dando cátedra de democracia, de ser un estado al estilo europeo o norteamericano, mismas potencias.

Aquí Toledo, García y Humala tienen no 17 muertos en sus haberes (por el que se le destituye a Lugo, por “incumplir sus funciones al no evitar que creciera la conflictividad social en el país”, como si la responsabilidad en un país fuese la de un solo hombre, hacernos creer eso es una tomadura de pelo, una metida de dedo por el culo) sino muchísimos más y son sus ministros los que siempre pagan el pato como se dice para “la defensa de la democracia y la institucionalidad” o la “democracia representativa”. Ellos sí que han cumplido sus funciones al evitar que crezca la conflictividad social en el país y no son sancionados ni con penas morales ni judiciales al final de cuentas. Los muertos, como las huevas.

Bajo esos parámetros “democráticos representativos” el congreso y senado de Paraguay han realizado un salto al vacío, un acto legal pero “inmoral”, a la altura de la pacata moralidad paraguaya en el otro lado similar al de Lugo.

Aquí se hizo algo similar con Alberto Fujimori (con la excepción que éste renunció vía fax desde el extranjero y con maletas llenas de documentos, oro y dinero) y declarado en incapacidad moral.

Lugo no es incapaz moral ni legal, a él se le quiso obligar a aplastar a la masa reivindicativa paraguaya en sus luchas sociales (como se hace en los demás países hermanos) tal y como lo está haciendo Ollanta Humala en el Perú, por ejemplo.

¿Quiénes han tenido y tienen realmente el poder en Paraguay como para haber sacado al presidente Fernando Lugo? Pues con bombos y platillos con la anuencia de casi todos los sectores incluidos de la derecha (la anuencia de la embajada norteamericana), Lugo logró hacerse del poder pese a los escándalos de paternidad que la iglesia calló y no sacó pronunciamientos de ningún tipo pero ahora sí le exigieron su renuncia, como para limpiarse el poto con la iglesia paraguaya.

Pese a sus aparentemente borrascosos antecedentes (ni estar del lado suyo por supuesto), Lugo ha tenido interferencias propias de su formación cristiana como para no permitir que la “democracia” y la “legalidad paraguaya” pasen por encima del mismo. Le faltó quizá el caradurismo, el cinismo, la hipocresía, la inmoralidad, la inmundicia, la concupiscencia legal, la traición de nuestros gobernantes de Perú y de sus instituciones por la que los más débiles terminan pagando por las responsabilidades de los demás (incluso hay de aquellos que teniendo poca responsabilidad o ninguna terminan asumiendo la responsabilidades de otros por blindar liderazgos).

A todas luces, el congreso y el senado paraguayo apestan más que los calzoncillos sucios de Lugo. Definitivamente, Lugo realmente estaba solo y diré que casi puesto gracias a las anuncias de quienes hoy le han bajado el dedo literalmente.

Solo el tiempo nos dirá lo ingenuo e inocente que puede ser Lugo y que Paraguay institucional es un puto país más de América del Sur.