miércoles, 4 de julio de 2012

LA ESTAFA LLAMADA “MEGACOMISIÓN”


En cuanto se refiere a la investigación de irregularidades evidentes durante el gobierno del APRA en la construcción de los colegios emblemáticos gente afín a dicho gobierno (encargada de encubrirse mutuamente) como aparentemente opositor e independiente nos quieren tomar el pelo nuevamente.

El escudero de García, Mauricio Mulder, tiene algo de razón cuando dice que se pretende anular a García en su derecho a la postulación de las elecciones del 2016.

Pero, ¿quiénes fueron coparticipes de los decretos de urgencia (autorizados y firmados por García) que permitieron que ello sucediera?, los mismos que hoy se rasgan las vestiduras.

Bien que sabemos que el sector aprista y de la derecha del poder judicial limpiará de polvo y paja a García en caso se lleve a cabo alguna investigación en su contra tal y como se hizo con el caso de la matanza de los penales del Frontón y Lurigancho del que hasta ahora no hay ningún procesado, detenido ni encarcelado (ejemplo, el aprista Agustín Mantilla, alias Rambo se pasea oronda y lirondamente por su casa pese a haber ametrallado a mansalva, fusilado a los prisioneros rendidos del penal de Lurigancho), excepto el almirante de marina aniquilado en Bolivia por el PCP de entonces, que dirigió el bombardeo desde barcos con misiles navales a la cárcel del Frontón donde se hallaban los amotinados senderistas.

De que es politiquería gobiernista y afín, es cierto (por la sencilla razón de que no se llegará a nada concreto). Se trata de ponerle sogas al cuello de la oposición para hacer viable la precaria gobernabilidad del Ollanta Humala, cuyos primeros gestos provocadores se pueden ya ver en su acusación directa al director de la Ugel Cajamarca dizque por estar libando licor en horas de trabajo en una alusión de una grandiosa borrachera. Qué habría dicho del borracho ex inquilino de palacio de gobierno que en horas de trabajo promovía el consumo de cerveza y no le escuchamos nada al respecto por aquel entonces.

Conga ya saca roncha. Su provocación va a generar una reacción en cadena a nivel nacional en contra de este proyecto minero. La reacción del pueblo de Cajamarca contra este proyecto es legítima y válida, el Humala ya ha lanzado el desafío y es obvio que correrá sangre (no los chistes de ríos de sangre de Villanueva del Campo) por el agua.