sábado, 11 de agosto de 2012

HENRIQUE CAPRILES RADONSKI; EL OTRO OLLANTA HUMALA

Mentir y engañar con palabras bonitas, bien elaboradas electoreramente, promesas justicieras (el caso del agua de Conga Cajamarca que hoy se contradice con el plan en ciernes de la privatización del agua) se están convirtiendo en premisas rectoras para embaucar a la gente de izquierda que pese a lo que se diga se ha decepcionado ya del modelo neoliberal.

Capriles dice que su modelo político es similar al del izquierdista ex Presidente brasileño Lula da Silva. Lo mismo decía Ollanta Humala cuando se le cuestionaba sus supuestas proximidades con el 'semi-dictador' Chávez (en palabras de Vargas Llosa) maquillando convenientemente su tendencia neo fujimontesinista para presentarse como el candidato ‘ideal’ contrario al modelo neoliberal del que la gran mayoría de peruanos ya estamos cansados y eso se reflejó en las urnas el 2011.

Copiar mañas es la voz, la gente ignorante y ansiosa de cambios se deja seducir fácilmente por promesas coherentes y mediáticas pues mucha de esta está cansada de cargar con sus miserias. Keyko hizo similar esfuerzo pues un poco más y le da un beso a cada opositor pero no prendió su prédica electoral en razón a la experiencia gubernamental y de legado de corrupción in extremis del gobierno de su padre del que se colgó no solo Ollanta sino toda la oposición en general como hecho concreto.

Asumir que Chávez cometa el error político de colgarse nuevamente de los sucesos de intentos de golpe contra su gobierno así como del de la corrupción de gobiernos pasados no le conducirá a buen puerto. Al contrario, deberá de explicarle al país venezolano cómo ha de enfrentar la crisis global y los cambios necesarios en su gobierno para salvaguardar la seguridad social y de la integridad en un contexto del peligro terrorista de la extrema derecha que no duda de instrumentar a sus mercenarios alqaedistas para desarrollar políticas de control de la población y como manera perversa de ‘organizar’ a la sociedad (quizá le sería bueno aprender algo de su alumno Ollanta que llama ‘terroristas’ a los maestros para imponerles una ley que elimina la estabilidad laboral pero que en esencia es tan solo un saludo a la bandera de la corrupción que Vargas Llosa considera 'una necesidad' para la democracia peruana y probablemente a la venezolana).

Fuera de 'bromas', Chávez debe garantizar la estabilidad no solo económica de Venezuela en un contexto en crisis global pues Capriles es un arma de doble filo (al igual que Franco en Paraguay y no me cansaré de repetirlo) peor aún si se atreve a catalogarse de ‘izquierda’, y como Ollanta Humala, pretende enmascararse por artes de la guerra o de la política para llegar al poder y una vez allí hacer mierda con todo diciendo en palabras suyas: “La realidad peruana (venezolana caso Capriles) no es la que yo pensaba”. Hay que ser tan ingenuo como para aceptar semejante embuste mucho menos en palabras de un presidente elegido constitucionalmente.

Si ganara Capriles las elecciones entrará al poder no solo con su gente sino también con sus mercenarios alqaedistas pues les harán bastante falta para sobrevivir en el gobierno y para boicotear cualesquier intento bolivariano o el que fuera que ponga en riesgo su permanencia en el gobierno. El asunto de las FARC no pasará más que de intentar instrumentarla metiéndolos en el saco de la lucha contra el terrorismo global (incluyendo el de los mercenarios de Al Qaeda, ¡cuánto habría dado Vladimiro Montesinos por haber tenido un contexto de mercenarios bien pagados por el capital judío-sionista-árabe como lo es hoy con Al Qaeda!, lamentablemente está ‘preso’ y sus mercenarios terroristas ‘senderistas’ andan por el país escribiendo anónimamente de ‘lucha armada’ y ‘guerra popular’ desde el extranjero quizá con el sueño dorado de que se den las circunstancias para levantar cabeza y ‘ponerse a trabajar’ ‘por la conquista del poder’ embaucando a algunos tontos desesperados y en crisis general) y de cooperación con el gobierno colombiano estableciendo bases militares norteamericanas para mejorar el ataque a las FARC (si Capriles dice que no permitirá bases militares norteamericanas, ya sabe usted la famosa atorrante respuesta).

Para quienes hemos seguido el proceso intervencionista genocida imperialista judío-sionista-árabe después de los atentados del 11S en NY el 2001, primero se invadió Irak, luego Afganistán, luego vinieron los países árabes (siempre con el trabajo conjunto y bien coordinado con la red mercenaria pro capitalista de Al Qaeda a la que añadiría la denominación pro democrática ya demostrada) y sus primaveras, luego los golpes democráticos de estado en Latinoamérica en ciernes (caso Paraguayo) y finalmente será la intervención en el propio EE.UU. donde para variar Barak Obama acaba de reconocer que los actos de violencia en su país son casi un hecho ‘natural’ como si implícitamente sugiriera la inevitable convivencia con la delincuencia y los actos terroristas; algo inevitable y realista por supuesto para un Estado capitalista en crisis que va a intentar convertir premeditadamente a América Latina (con sus cómplices asalariados o no) en un gran burdel de exportación, una cantina permanente, un retrete de corrupción institucionalizada, un escenario al estilo Hollywood para películas de bandoleros y pistoleros con el baile del Cancán y del tubo incluido (las disculpas para quienes piensan que esto no es nada nuevo en el país de la libertad y la democracia) y con ordenamiento legal incluido al que para ello aquí ya tenemos a Villa Stein para implementarlos (que así como quieren votarnos a nosotros los maestros ‘terroristas’, por decencia y moral deberían ya de votar a este degenerado del Poder Judicial).

El demócrata Ollanta Humala está ya casi al gusto de Mario Vargas Llosa, ambos son unos grandes embaucadores (uno premiado con la presidencia y el otro con el Nobel), Capriles es de por sí ya uno más del grupo.