viernes, 24 de agosto de 2012

LUCHA CONTRA EL NARCO TERRORISMO GLOBAL - NUEVO CONTEXTO

En RT Noticias hallé este artículo que no llama mi atención ni por supuesto la del comandante estadounidense Allen cuyas palabras parecen predestinadas.


COMANDANTE ESTADOUNIDENSE: "NO SABEMOS POR QUÉ NOS ATACAN TROPAS AFGANAS"

EL GENERAL ALLEN ESTÁ SEGURO DE QUE LA "VIOLENCIA" CONTINUARÁ TRAS LA RETIRADA DE LAS TROPAS DE LA OTAN EN 2015

Dice RT que: Durante las últimas semanas los soldados afganos parecen estar apuntando sus armas contra las tropas de 'su tutor' con una frecuencia que va en aumento. En lo que va del año un mínimo de 40 soldados de tropas de la coalición murieron a manos de sus 'discípulos', el mayor número desde que empezó la guerra. El Gobierno de Karzai insiste en que la culpa es de “infiltrados” pakistaníes y no de afganos, hecho que Allen comentó diplomáticamente: “Esperamos que el Gobierno afgano nos suministre la información” gracias a la cual ha sacado tal conclusión.

Para el autor de este blog, el esquema parece ser muy simple. El entrampamiento de Siria involucra trasladar el entrampado escenario intervencionista a Afganistán para que los Talibanes alqaedistas aliados de los EEUU (en aquellos periodos iniciales de la “lucha contraterrorista” junto con Osama Ben Laden para intervenir todo el medio oriente hasta la China) recuperen el control, el poder en Afganistán.

La falta de voluntad de la OTAN para exterminar a los talibanes obedece a sus propios intereses geopolíticos y a sus contextos de crisis mediática traducidas en crisis global.

No es concebible en su sano juicio que los individuos afgano talibanes que se prestaron el todo por el todo al juego intervencionista norteamericano no tengan las mismas condiciones de consolidación política, social, económica, cultural y militar que tienen sus pares como en Egipto, Libia y demás países del medio oriente donde se instrumentaron las “primaveras árabes”.

Su permanencia en Afganistán hasta el 2015 está orientada a garantizar este aspecto central. Los que denomina sus (geoestratégicamente forzados) “aliados afganos” saben muy bien las condiciones en que recibirán dicho país luego de la “pacificación de la OTAN”, situaciones que serán incontrolables y que tendrán a un enemigo en recomposición talibán con la ayuda del capital del imperialismo principalmente norteamericano tal y como lo hicieron en Libia y ahora lo intentan en Siria.

LA NUEVA LUCHA: LA LUCHA CONTRA EL NARCO TERRORISMO GLOBAL YA NO ESTA HOMOGENIZADA

Esta política se intenta enlazar y relanzar desde Afganistán y otros países del medio oriente (incluyendo Asia) hasta Latinoamérica y también el áfrica, obviamente bajo la necesaria hegemonía y tutela de los EEUU y OTAN, situación que los países emergentes capitalistas del nuevo bloque económico multipolar (casos específicos de Rusia y China) no pretenden seguir sino sus propios planes y políticas en una lucha más selectiva y con total independencia regionales.

En ese contexto, el escenario peruano (ese del que quiere colgarse Ollanta Humala desde el VRAE para sostenerse en el gobierno y sobrevivir políticamente) no representa necesariamente las mismas características que pretende imprimirle EEUU-OTAN a estandarizarla globalmente con la de Afganistán (gran productora de opio), medio oriente y en sus áreas de influencia. A estas alturas si bien puede haber coincidencias, ya no pueden ser iguales a las circunstancias de antes como en el caso de la oportunista lucha “contra terrorista”.

No todos se suman ya al corillo yanqui de su falsa libertad, aparente democracia y supuesta lucha contra el narco terrorismo (caso mexicano), tal como muchísimos de los países (entre ellos el Perú) que se sumaron desde el 2001 luego de los atentados a las Torres Gemelas en New York en consonancia de la alianza del Binomio de Bush, Imperialismo del capital - terrorismo mercenario alqaedista.

A dichos mercenarios talibanes se les pretende seguir instrumentando en el mediano y largo plazo a escala global más aún si logran retomar el poder en Afganistán para el servicio del imperialismo principalmente norteamericano (aunque Libia ya está constituida para ello, es decir, para la producción y exportación de terrorismo mercenario).

De allí la inevitable confrontación entre los intereses afganos gubernamentales con los de los EEUU-OTAN-Talibán en conjunto.

Es falso pues que para el 2015 (en que se retirarán) dejarán la mayoría de regiones afganas liberadas del control talibán para la administración gubernamental afgana sin considerar las gravísimas consecuencias producidas por su intervencionismo prolongado tales como la división social, la crisis económica, la pobreza extrema, temas en las que Karzai poco o nada podrá hacer para enfrentarlos dadas las peligrosas y delicadas condiciones de convulsión político-sociales en que recibirá “la gran pacificación yanqui en Afganistán”.

Un tremendo embuste resultado de su acción ilegal internacional (tal como el dudoso asesinato de su cómplice terrorista Osama Ben Laden sin previo juicio) y unilateral intervencionista que luego por la conveniencia de los logros (y de la tan mentada “lucha contra el terrorismo”) arrastró a los países de la ONU a realizar un papel mercenario, cómplice y genocida para intentar reconstituirse y sostenerse como sistema unipolar a escala global.