domingo, 16 de septiembre de 2012

LOS NIÑOS PRESUNTOS “PIONERITOS” DE LA GUERRILLA MAOÍSTA EN EL PERÚ

Perversa y pervertidamente como parte del contexto de la actual guerra interna en el país se ha instrumentado una terminología que alude a la falta de respeto a los derechos humanos de los niños involucrados en esta guerra como para denominarlos tan liviana y alegremente por la prensa reaccionaria como “pioneritos”.

Acabamos de ser testigos del homicidio del Estado vía las fuerzas armadas en Ranrapata, Santo Domingo, en el VRAEM. Hace mal el ministro de defensa en tratar de decir que fue Sendero el que asesinó a Zoraida Ccaso Asparren (09 años de edad, estudiante de escuela pública, beneficiario de los programas gubernamentales con total derecho) en su afán por ocultar su delito tal como intentaron por 4 días en ocultar el cadáver de la niña escolar. Se pretende rebuscar argumentos de toda índole para minimizar este asesinato además de intimidar a los testigos que acusan directamente a las fuerzas armadas del asesinato quienes ingresaron disparando como bandoleros y mintiendo sobre un enfrentamiento que según los testigos no existió y a quienes se está amenazando directa o veladamente.

Los argumentos de la ministra Ana Jara son muy endebles. Se enmarcan en una política anquilosada, fosilizada, en la creencia que lo que se hizo en la década de los 80 para “derrotar” a la subversión bien puede tener los mismos o mejores resultados incorporando instituciones como las que dirige Ana Jara y la que representa en calidad de esposa del presidente Nadine Heredia. Hace mal Ollanta en decir que se le jode a su mujer solo por cuestiones machistas.

En julio de este año su esposa junto a la ministra Ana Jara dizque (nos hicieron creer) habían “rescatado”, “liberado” a los niños burlonamente tildados de “pioneritos” por parte de su mente reaccionaria y terrorista, presuntamente “secuestrados” por Sendero Luminoso. Hoy esas mentiras se muestran en su verdadera dimensión y a todas luces un evidente acto de secuestro por parte del Estado.

Aceptar el argumento de Ana Jara de que tanto ella como Nadine Heredia desconocían que no eran “pioneritos” los “rescatados” en julio, al igual como los niños de Ranrapata (setiembre de este mes) no es muy creíble. Desde hace mucho tiempo ya Nadine Heredia debía saber que los niños “liberados” en el mes de julio y las mujeres a las que la prensa presentó públicamente con total desparpajo unos estaban siendo devueltos a sus madres y las mujeres capturadas (secuestradas), liberadas, quienes en su mayoría resultaron ser las madres de esos niños pervertidamente llamados “pioneritos”.

Zoraida fue atacada por la espalda con el fusil de un soldado que defiende a este estado reaccionario. Testigos vieron que no tenía orificio de salida de su cuerpecito, solo de entrada. El estado miente descaradamente afirmando que si había orificio de salida y que la bala simplemente se fue de paseo y sigue viajando por allí.

No quisiéramos que la esposa de Ollanta Humala el traidor vuelva a mostrarse en las cámaras haciéndole campaña a seguridad del estado solo porque es parte de la lucha sin cuartel ni escrúpulos contra Sendero Luminoso, y que no solo se divierte democráticamente con los adultos tildándolos de “terroristas” sino a todas luces con los niños tildándolos de “pioneritos”.

La acción delincuencial contra la hija del congresista Reggiardo mereció la condena y el repudio general, así, esta “acción de armas” de épocas victoriosas del pasado deben también ser repudiadas pues en los hechos reflejan también el odio de clase que tienen contra quienes no piensan ni sienten ni viven como ellos. El ministro del interior y el de defensa hablaron en el parlamento como si hubieran estado hablando de haberse matado a un simple chancho que corría por allí. Quieren hacernos creer que por tratarse de familiares vinculados con la guerrilla maoísta son por ende sujetos pasibles de omisión, de exculpación, de olvido.

A mi modo de ver, Creo que el Estado que dice representarnos deberá de pagar una indemnización de 2 millones de dólares como mínimo a la familia (senderista o no) de esta inocente víctima que siendo asesinada frente a su casa, luego para modificar las circunstancias de los hechos fue posteriormente arrojada por los soldados a un barranco a 50 metros de donde fue victimada, y cuyo cadáver solo sería puesto en evidencia pública después de 4 días. Ya es tarde para urdir la mentira esa de que “el senderista Oscar la tenía delante suyo y la estaba usando como escudo humano pues cobardes que son”, o esa genial del Comando conjunto de las FFAA, “un perro ladró y lo alertó pudiendo escapar” tal y como expuso el ministro de defensa en el Congreso cuando los testigos afirman que entraron disparando como los cowboys (seguramente serán invitados a rectificarse o a negar la verdad pues ya han afirmado temer a las FFAA por lo que les pudiera pasar).

Algunos iluminados (ojo, reaccionarios) ya están sugiriendo que el barajo ya gastado del “terrorismo” y de los “terroristas” debería ser reformulado, anulado, eliminado, proscrito, yo que sé. Eso se pretende seguir implementando en todos los sectores sociales del país bajo la premisa de que los EEUU no les han dicho que deberían de revisarlo y/o eliminarlo. Es que en el contexto global no piensan por sí mismos pues. Eso por ejemplo podemos ver que ya se está haciendo de algún modo cuando se refieren a los “maestros senderistas”, “Movadef senderista”, todo complementado con “senderista” y ya no con “terroristas”.

Humala está formado en esas experiencias de guerra interna (por ejemplo caso Madre Mía) y su mujer simplemente está pisando alegremente el palito y poniendo su granito de arena como para creer todo lo contrario, es decir, que no sabe lo que está haciendo tal como insinúa la Ministra de la Mujer Ana Jara. Un show farandulero utilizando niños, obviamente niños que no son como los suyos, que no viven en casas como los suyos, que no estudian en colegios como los suyos, que no comen como los suyos, en fin, que no tienen la suerte que su papi sea Presidente de la República o del Comando Conjunto de las FFAA, mucho menos un Ministro de Defensa o del Interior.

Tampoco me parece propia o apropiada de la cordura y la sensatez de utilizar a esta niña como niña símbolo del accionar “terrorista” y homicida del Estado tal como se hizo con la niña esa del atentado terrorista en Tarata. Eso de exponerse al mismo nivel no me parece dable, el “sentido común” nos señala otra cosa.

Si se llegara a banalizar este hecho, cometeríamos el mismo error de banalizar casos como el de la hija del congresista Reggiardo. Hay un soldado asesino y debe de señalársele con el dedo. Pero como se pretende tapar hasta el accionar de Chavín de Huántar en la embajada nipona, o los crímenes de Lesa Humanidad del grupo Colina en los casos de la Cantuta, perdemos el tiempo en recalar en el mismo puerto del de los reaccionarios encabezados por Ollanta Humala.

Al igual que la niña baleada por delincuentes y que está todavía sin movimiento de las extremidades de su cuerpo, al igual que la hija de Reggiardo o al igual que Zoraida, diremos que fueron solo casualidades sin mala intención, el primero por querer asaltar y robar, el segundo por querer hacer dinero fácil o quizá chantajear y el tercero por la defensa de la libertad, la justicia, la democracia y por la lucha contra el narcoterrorismo en nuestro país (no repetiré el argumento de Raúl Romero caraehaba pues sería irse al extremo).