viernes, 26 de octubre de 2012

JALAN OREJA A SUSANA VILLARÁN POR SUS IRRESPONSABILIDADES Y ELLA QUIERE HACÉRSELO AL MOVADEF

En un caso típico de falta de reconocimiento de responsabilidades y buscar chivos expiatorios a quienes culpar de su incompetencia y errores, la alcaldesa de Lima Susana Villarán afirma que Movadef está en la Parada. Se equivoca un poco en ese aspecto, el Movadef está en todo el país.

Siguiendo el corillo del CEN del Sutep de René Ramírez y también en cierto modo del CNL Sute Regiones de Zenón Pantoja entre otras organizaciones sociales que han visto en el Movadef un cuco que mediáticamente se puede utilizar para criminalizar las protestas e incluso de inferirles un carácter subversivo, Villarán asume erróneamente que metiendo en el cuento al Movadef va a deslegitimar las protestas de los comerciantes de la Parada.

Le habíamos dicho, el diálogo franco y sincero es la mejor de las maneras de resolver conflictos y problemas. Pero siguiendo con la actitud atorrante de su homóloga actitudinal ministra de educación Patricia Salas pretende imponer sus decisiones quien también permitió que la policía montada frente al MINEDU atropellara homicidamente a maestros en huelga, jinetes que se salvaron del apedreamiento-derribamiento al fugar del lugar lo que en la Parada no ocurrió y tuvieron el merecido a su accionar impune. Debido a sus antecedentes, es difícil decir “pobrecitos policías” pero quizá sí por los caballos. Solo falta que diga que eran caballos del Movadef.

Debe de convencerse Villarán que ese cuco no prosperará sino que le restará más credibilidad del poco que ya tiene y del que se aúpan sus revocadores en ciernes.

Hasta los voceros de la reacción suenan hoy contradictorios y ridículos tal como el periodista de Correo Aldo Mariátegui del que no se sabe si vamos a reírnos o a llorar con sus críticas tan pobres y de barrio pituco de medio pelo.

Villarán debió estar informada por sus asesores que el hecho de bloquear el acceso de camiones abastecedores en las inmediaciones de la Parada iba a provocar una inevitable reacción violenta y no una aceptación pacífica, observadora y contemplativa por parte de los comerciantes. Eso es un acto ilegal enmarcado en el contexto del bloqueo de vías y entorpecimiento del libre tránsito por el cual también es pasible de denuncia penal y detención salvo que la fiscalía estuviera presente y con orden judicial de por medio.

Que el CEN de René Ramírez y Patria Roja haya tenido éxito en replegar y dividir aún más al magisterio progresista al colgarse del argumento reaccionario del cuco del Movadef (tal como sucedió en la Plaza San Martín con el corillo de “asesinos”, “asesinos”) no quiere decir que de modo análogo en el escenario de la Parada le vaya a surtir el mismo efecto a Susana Villarán.

Ese argumento defensivo e inevitablemente mediocre neocolonial también lo está haciendo el Premier respecto de las universidades y la “presencia terrorista” en ellas. Debería ser más claro y hablar de impedir a cualesquiera de izquierda “radical” de acceder a la educación superior, a lograr puestos de trabajo y cargos de toda índole en las universidades. Es como si dijera que mejor no estudien en las universidades y opten por irse a combatir en el VRAEM o en el Huallaga a favor del PCP.

Algo es ya más que evidente. Como muchos lo hacen ver, el diálogo y soluciones es lo que más está faltando en este gobierno que se jacta de promoverlo, es decir, parece que seguirá cojeando del mismo pie. Villarán también debe comprender que si bien la suciedad de las calles se combate limpiando con agua, detergente o similar, la pobreza no se elimina desplazando personas y mucho menos a la fuerza, arbitrariamente. Si es que así pensase Villarán, simplistamente, la alcaldesa es ya un bodrio innecesario más en el país. Solo falta que en base a esto salga también en defensa de Villarán el impronunciable por decoro mental Aldo M.