viernes, 9 de noviembre de 2012

LAS CORTINAS DE HUMO INEVITABLES DE RENÉ RAMÍREZ AD PORTAS DE LA LEY DE REFORMA MAGISTERIAL


Calabaza asusta niños en Halloween

En su conferencia de prensa dada este 07 de noviembre en los pasillos del Congreso donde se debate sobre la Ley Mercenaria y corruptora de la Reforma Magisterial gubernamental, las palabras de René Ramírez en razón a su tardanza y en razón al peso de las circunstancias me saben a cortina de humo.

Al puro estilo de Halloween, en el vídeo de su conferencia, a simple vista pareciera que hablara Zenón Pantoja del CNL del Sute Regiones respecto de esta ley y no Ramírez; y que Ramírez hubiera tomado consciencia de lo nefasta que representa esta ley al magisterio en general. Esas son cosas que ya se vieron con anterioridad, que ya se dijeron en diferentes medios e interlocutores, nada nuevo, solo la confirmación de lo que ya se dijo y se negó en su momento por la prensa acólita y por los representantes del gobierno en general (no solo del sector educación).

La solución a los “problemas” de Ramírez parece tan sencilla como 1+1. Recordemos que ellos junto al Colegio de Profesores del Perú plantearon proyectos de ley en contra de la estabilidad laboral y la ley 24029 o ley del Profesorado “creyendo”, dizque, ingenuamente que los defensores del modelo reaccionario neoliberal iban a actuar consciente y socialmente como un íntegro de la calidad educativa. Poco a poco se van viniendo abajo dichas ilusas pretensiones de una presunta y voluntariosa calidad educativa también enarbolada por Patria Roja y promovida por la actual ministra de educación. Cierto, hay otras circunstancias que escapan al control nacional y ejercen influencia en la toma de decisiones en nuestro país y no se pueden dejar de lado tan solo porque sí queriendo desconocer adrede que la visión que prima desde la Ley General de Educación 28044 está orientada netamente a la inversión privada y a la educación como un servicio (no un derecho gratuito).

Con esta actitud está tratando de lavarse la cara por lo que se nos puede imponer más tarde que nunca. Quiero creer que lo hace de modo desinteresado luego de haber “cambiado” en algo su percepción del movimiento sindical actual en contextos cada vez más cambiantes y que nos imponen desafíos cada vez más novedosos en apariencia. Decir es una cosa, hacer es otra y eso le puede traer más problemas y desafíos dentro de sus propias bases como ya vino sucediendo como resultado de sus acciones más de un cálculo político o politiquero que magisterial sindical.

Su aparente “arrepentimiento” es poco creíble. Me suena al “arrepentimiento” similar a los combatientes del PCP de los 80 en adelante. Si muy bien parece querer cubrirse las espaldas para el largo plazo, las circunstancias o lo actuado son las que finalmente determinen el resultado de los acontecimientos de la educación, del magisterio en nuestro país y del gremio de docentes hasta ahora denominado SUTEP.

Queremos creer, digo, que sus palabras son “sinceras”; por la resaca de Halloween podemos hacerlo; es decir, que no es un simple lavado de manos a lo pilatos, que habidas cuentas lo es.