martes, 25 de diciembre de 2012

MINISTRA ANA JARA EN ACTO DE CORRUPCIÓN “NACIONALISTA”


(Foto tomada de Internet, Diario La República)

La acomedida Ministra de la Mujer Ana Jara, la que se desmayaba de la indignación defendiendo a la esposa de Ollanta Humala ante difamaciones diversas y anteriormente prestándose a shows mediáticos sociales de Lucha “contrasubversiva” frente al PCP en el VRAEM dizque liberando a niños ‘capturados’ por la guerrilla maoísta, afirmó que devolverá lo que cobró por gastos de representación sin tener dichas funciones de congresista.

Qué fácil se la llevan algunos y con la displicencia de personas como Nadine Heredia quien se jacta de decir “¿es tan difícil caminar derecho?”. Ya no es novedad ni nos debería de extrañar; Ollanta Humala es otro personaje actual ya y no el del candidato presidencial de la tristemente célebre “Gran Transformación” puesto que nos engañó y mintió abiertamente solo para llegar a consolidar sus aspiraciones personales-familiares y politiqueras.

Que no nos venga Ollanta Humala con eso de lo del machismo que eso no sorprende en este escenario. Si su esposa Nadine Heredia tiene los pantalones bien puestos como se dice, debería de promover la renuncia de Ana Jara por más escudera actitud que esta haya tenido en sus funciones de Ministra de la Mujer. Es reprochable que la Ministra de la Salud también se preste a limpiaderas pidiendo que “ojalá se pase la página pues (Ana Jara) es muy activa” en este bochornoso tema, de cuyas opiniones en contra, la oposición (como la mostrada por Alan García Pérez) deberían de metérsela por el poto puesto que carecen de autoridad moral y política para hablar y peor aún hacerlo públicamente solo por revanchismos y venganza por la vergüenza propia pasada.

Debemos recordar que ante la igualdad de derechos en nuestro país, la pendejada, la criollada, no solo es de género masculino, quiero decir, que no es una cuestión de género, que la corrupción no discrimina y los que la avalan tampoco.

El Congreso como ente autónomo tiene las atribuciones de asignarles sustentadamente a sus congresistas en ejercicio las asignaciones económicas que considere pertinentes resulten estas ofensivas o no a la economía de la población nacional (algunos lo califican de Congreso anti ético, que patéticamente se da el lujo de administrar ética a través de Comisiones). Ideal sería que se reafirmara dicha autonomía si ellos mismos se financiaran (en el contexto de la “competitividad” que promueven en sus recientes leyes) dichos gastos en razón al seguimiento de la política de privatización de la economía de nuestro país y no tenga que asumir el pueblo peruano dichos gastos congresales.

En comparación de hace un año, el gobierno del Ollanta Humala es ya un gobierno más de los que nos tienen acostumbrados. Es bueno que lo de la farsa del “nacionalismo” y toda su demagogia pseudo ‘revolucionaria’ haya terminado y el Ollanta Humala Tasso se haya encaminado definitivamente en el rumbo neoliberal ya establecido desde el Consenso de Washington.

Haría bien su hermano Antauro Humala Tasso en seguir sus pasos pues lo suyo ya es un proyecto fracasado, nació muerto, puesto que las mentiras del “nacionalismo” y del “etnocacerismo” circunscritas en el marco del sistema económico neoliberal, social, político y militar peruano tutelado por la embajada norteamericana, ya no venden ya, no tienen cabida excepto en aventureristas militaristas trasnochados. La experiencia de su hermano Ollanta Humala Tasso es la viva muestra de ello a la que probablemente le denominará como propia de la “madurez”, una madurez igual al de García Pérez (quien piensa que una soga gringa sobre su cuello se puede llamar madurez).