viernes, 29 de marzo de 2013

CUANDO LA GENTE SE TIENE QUE IR PORQUE YA ESTÁ GASTADA



Sabemos muy bien que las personas tienen que cambiar, o propiamente dicho, se tienen que cambiar o se tienen que ir porque ya están gastadas o simplemente porque ya la cagaron como se dice. No nos referiremos a los que se van porque se mueren (caso de Chávez) o se tienen que morir (caso de Fidel).
En EEUU se fue George Bush hijo, el delincuente genocida hasta ahora impune, el ejecutor del plan genocida de los ‘cruzados’  bajo el pretexto de la ‘lucha contra el terrorismo’ no tanto por defender la religión católica sino el sistema unipolar vigente hasta por aquel entonces.
Esa es la situación con Benedicto XVI quien termina un periodo sustentado en un fracaso de la política intervencionista del imperio del capital judío sionista árabe con la complicidad todavía genocida de la Iglesia con sede en Roma como se puso en evidencia concreta luego del atentado del 11S en New York y las acciones armadas que se sucedieron posteriormente en Irak, Afganistán y las farsantes Primaveras Árabes de cuyo fracaso y entrampamiento se evidencia en Siria.
La presencia de Benedicto XVI era de por ya innecesaria y contraproducente. Al margen de las cuestiones triviales como la Fe y la religiosidad, la asunción de Francisco I le provee a la Iglesia de nuevos grados de libertad para desenvolverse en un nuevo contexto de definición de multipolaridad y crisis global donde la política intervencionista trasnochada del 2001 ya no tiene la fuerza necesaria, no se puede reproducir dos veces del mismo modo y no se puede sostener ya fácilmente.
Hay quienes dicen que la salida de Benedicto XVI ya estuvo preparada y lo que vimos es solo un show mediático implementado por el Clero con sede en Roma. Sea así o no, dicho cambio era inevitable más que premonitorio o predestinado (hasta se dice ahora que Francisco I ya sabía que iba a ser Papa).
Son las jugadas políticas de la Iglesia católica apostólica con sede en Roma como lo harían otras personas e instituciones en contextos cambiantes; unos para cambiar drásticamente las situaciones u otros para darle continuidad a lo ya realizado.
Ello lo hemos visto también en el cambio de secretarios generales del CEN Sute dirigido por elementos de Patria Roja. La permanencia de René Ramírez solo iba a restarles fuerzas en lugar de sumar pues él es el responsable directo de la implementación de la ‘nueva’ ley de Reforma Magisterial cuyas consecuencias se vendrán poniendo sobre el tapete con el transcurso del tiempo, y a su sucesor solo le cabe actuar bajo la misma línea (deslinde con el senderismo como si eso fuera lo más trascendental de su historia política y sindical) evidenciando cambios innecesarios pero solo para servir de engaño y de maquillaje ante tanto ingenuo andante.