martes, 7 de mayo de 2013

LAS PATINADAS DEL CONGRESO PERUANO Y DE LA “DEMOCRACIA TRADICIONAL” PRO TERRORISTA: PEDIDO DE RETIRO DE EMBAJADOR PERUANO EN VENEZUELA



No es por alabarnos pero aquí creo estamos haciendo algo mejor que el periodismo de Willax TV en cuanto al programa Rey con Barba. Si bien es cierto aquí también hablamos huevadas creo yo no lo hacemos tan adrede o por excesivo amor al deporte. Aquí al menos nos miramos al espejo de vez en cuando.

El pedido desatinado del Congreso peruano de pedir el retiro del embajador del Perú en Venezuela más que un despropósito refleja una conducta infantil, mediocre y solidaria con la postura de los fracasados que apoyan al perdedor de Henrique Capriles quienes cacarean de “dictadura” al gobierno legítimo del Nicolás Maduro. Duele perder, claro, eso lo sabemos muy bien.

Esas patinadas de engreídos desubicados la estamos viendo a nivel internacional y no solo aquí sino también en el caso de Siria. Después del bombardeo a instalaciones militares sirias gubernamentales por parte del terrorista y peligroso estado de Israel que denotan un claro apoyo a los delincuentes terroristas sirios apologética e imprecisamente mal llamados por la prensa, ahora ya pro terrorista, como “rebeldes” bajo el pretexto ingenuo provocador de defensa de su población judía sionista denota que no siempre se las traen como sucedía antes. La venganza ‘justiciera’ de provocar un holocausto nazi ya no vende.

Ya son más que evidentes las pruebas de la vinculaciones del imperialismo norteamericano judío sionista árabe con el terrorismo de la red de Al Qaeda (no solo la alianza del judaísmo capitalista con el islamismo capitalista).

Muchos personajes peruanos a los que se les cataloga de eminencias políticas, de voceros ‘oficiales’ de la realidad y de la verdad (incluyendo a ex “diplomáticos”) están vociferando estupideces como sentados en el retrete estreñidos con el papel higiénico en la mano. Es lamentable que suceda tan alegremente en este país si las mismas actitudes ejercidas por la izquierda llámese ultra o radical en los 80 y 90 provocó que muchos de aquellos terminen o bien muertos o bien asilados en diferentes países principalmente europeos.

Bajo el pretexto de la defensa de la democracia venezolana, han asumido la defensa de lo absurdo, de lo pendenciero mismos mercenarios o asalariados, de lo no validado en sufragios generales, pidiendo incluso “nuevos comicios electorales” en Venezuela.

A nuestro modo de ver solo se puede calificar con adjetivos la actitud atorrante y ridícula del Congreso peruano como si buscaran que el gobierno de Humala pudiera actuar como lo hizo el delincuente terrorista Alberta Kenya Fujimori Fujimori al disolver el Congreso en 1992. Si nos ceñimos a las reglas y la formalidad legal, es un craso y grosero insulto a la investidura y a las atribuciones del que es definido como Presidente Constitucional en nuestro país, ende, no solo un insulto sino un chantaje velado, una provocación abierta y sin disimulos a la población que lo eligió por vía electoral el 2011 (y no a la Keyko ni al Alan García). Pareciera haber mucha ligereza en estas acciones pero entre perdedores se entienden.

Parece que en el Perú también se están poniendo la camiseta de la oposición perdedora venezolana en el intento de desestabilizar política y politiqueramente el escenario no solo nacional sino también latinoamericano el que no está configurado según sus requerimientos, según  sus ‘urgentes, racionales y válidas’ necesidades. Lamentablemente sus enemigos-aliados de Al Qaeda y Cía. poco pueden hacer por ellos aquí ya que lo único que les queda es ganar (o perder) limpiamente.

Cortinas de humo para justificar su trabajo y sueldos de congresistas, ¿por qué no se ponen a trabajar seriamente?, ¿el Estado les tiene que pagar por hacer politiquería de cantina ‘diplomática’?

No es que nos pongamos a favor del Ollanta Humala sino que ya es una exageración que como ciudadanos tengamos que recibir por diversos medios la casi gratuita y ridícula pataleta que (‘digo’) no se nos permitió durante la dictadura cívico militar fujimontesinista apoyada por quienes hoy se rasgan las vestiduras por la defensa de su “libertad y la democracia”. Lamentablemente, alguien tiene que ponerles un corcho en el culo para que no sigan tirando pedos apestosos.